19 de febrero 2008 - 00:00

Reaparición con vida de Duhalde: le imputó a Cristina incapacidad para gobernar, agradece que Néstor Kirchner hoy sea quien manda

Era lo que faltaba para reanimar la agenda del verano que termina: Eduardo Duhalde salió ayer en un raid radial, calculado como regalo de cumpleaños para Cristina de Kirchner, a descalificar a la Presidente como incapaz de gobernar la Argentina. Saturó los micrófonos en cuidado recital para decir, además, que él ya lo hubiera echado a Guillermo Moreno, que la amenaza de la inflación es grave y que el modelo productivo que él les legó a los Kirchner puede entrar en emergencia. Menos mal, ironizó el ex presidente interino, que el país tiene doble comando con Néstor y Cristina, porque ella no está calificada para el cargo. Este embate es un modelo de perversión porque viene de quien se ufana de haber instalado a los Kirchner en donde están y que, quizás, sangra por la herida del fracaso al haber lanzado a la política, como heredera y delfín, a su propia esposa, anodina funcionaria (ministra), peor candidata e intrascendente legisladora. Tardó pero cumplió con quienes le demandaban acción. Ahora, para el escándalo del verano, ya aparecieron Pichetto, los Kunkel y los Fernández para defender la virginidad presidencial.

Reaparición con vida de Duhalde: le imputó a Cristina incapacidad para gobernar, agradece que Néstor Kirchner hoy sea quien manda
De regreso, en lo que al principio parecía una tregua, Eduardo Duhalde apuntó ayer en la zona más vulnerable del gobierno: elogió el «doble comando» que ejerce el matrimonio Kirchner porque, argumentó, Cristina Fernández no está « preparada para gobernar».

Camufló, el ex presidente, con una falso halago un golpe al corazón de los Kirchner. Lo hizo al destacar que es « positivo» que Kirchner tenga una especie de gobierno paralelo porque, a su entender, por no haber ocupado antes cargos ejecutivos, Cristina no «está preparada».

Poco tiempo después, como es habitual, un coro de ángeles kirchneristas salió a responderle. Aníbal Fernández, antiguo soldado del bonaerense, fue el primero: lo acusó de provocador. Se sumaron, luego, Miguel Pichetto y Agustín Rossi. Lo seguirán, seguro, otros voceros K.

Hacía tiempo que el ex presidente no se dedicaba a la mañana radial. Ayer hizo un recorrido por varias y dejó una serie de impresiones que, a pesar del tono calmo posvacaciones, casi zen, cuestionan los ejes centrales de la administración Kirchner.

  • Enfoque

  • Duhalde se enfocó en tres puntos:
  • Le reclamó al gobierno que reconozca que existe un problema inflacionario con el fin de comenzar a solucionarlo y evitar así que se comience «a agrietar el modelo económico productivo». «Están dadas todas las condiciones para superar este tipo de inconvenientes», pero primero hay que comenzar a reconocer que existe. «Estamos en un momento histórico muy importante y tenemos que tratar de mantener el crecimiento de la economía, si no, el desarrollo y este tema de la inflación generan ciertas dudas», dijo para luego apuntar sobre Guillermo Moreno de quien dijo que hace lo que le mandan, aunque aclaró, en referencia al INDEC, que «cuando uno pierde confianza a los índices oficiales, es muy negativo porque también la gente empieza a fantasear».   

  • «Es obvio que ( Cristina) Kirchner no tenía esa preparación porque nunca había ocupado lugares ejecutivos», por lo que « entonces si mantienen este doble comando, me parece que para el país va a ser positivo.» Apuntó con eso al sistema K que funciona con Cristina en la gestión y Kirchner en la administración de la política. «Creo que este doble comando, si sigue, va a ser positivo porque ella no está preparada para un tema tan difícil como es el de gobernar», insistió. «Hace muchísimo que no hablo (con el ex presidente), pero de todas maneras le deseo suerte porque siempre decía lo que digo ahora: un fracaso de Kirchner encierra también un fracaso mío porque fui quien puso en marcha este modelo económico que hasta ahora esta dando sus frutos», señaló. (Ver «Diálogos» en Contratapa.)

  • Por último, en referencia al PJ, sostuvo que, aunque no se «borrará nunca» como dirigente político, no participará «absolutamente en nada» del proceso de reorganización del PJ, al argumentar que la decisión de Néstor Kirchner de ponerse al frente de la normalización partidaria lo «liberó» de esa tarea.

    «Yo estaba dispuesto a hacer un esfuerzo si nadie se ocupaba, pero si lo hacen, yo no tengo ningún interés» en la reconstrucción del justicialismo, sentenció Duhalde. «Lo importante es si el partido mayoritario de la Argentina se reorganiza o no. Eso es lo realmente importante. Un partido normalizado significa que va a haber elecciones. Por primera vez en la historia, el año pasado el PJ no integró el frente con el que ganó Cristina Kirchner; por primera vez no tuvimos candidato», cuestionó Duhalde en declaraciones a radio «América». Además, defendió las gestiones de Daniel Scioli en Buenos Aires y de Mauricio Macri en la Ciudad, y consideró «injusto» que se los «ataque indiscriminadamente».
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