Corrientes - La provincia vivió este fin de semana el primer coletazo formal por las denuncias sobre un presunto complot para eyectar al mandatario Ricardo Colombi (UCR) del gobierno local. El senador nacional del Partido Liberal de Corrientes -uno de los socios de la coalición gobernante-, Lázaro Chiappe, renunció a la presidencia de esa fuerza, cuestionado por su posible participación en la supuesta maniobra contra Colombi, y anunció que también abandonará su banca en la cámara alta de la Nación. El viernes, en tanto, el fiscal de Estado correntino, Armando Aquino Britos, denunció ante la Justicia por presuntos actos de sedición a Chiappe, al diputado nacional Rodolfo Martínez Llano (PJ) y al liberal Lisandro Balestra, luego de que trascendieran las polémicas escuchas telefónicas donde se insinuaba una movida contra Colombi. La denuncia alcanzó además al presidente del Superior Tribunal de Justicia provincial, Fernando Niz, según trascendió, por supuesta estafa procesal.
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En este marco, continuará hoy la expectativa dentro del opositor Partido Nuevo por la posible liberación del detenido ex gobernador Raúl «Tato» Romero Feris, quien espera que se haga realidad un fallo del máximo tribunal provincial. La corte local estableció que es factible la aplicación del Pacto de San José de Costa Rica en el caso del ex mandatario por haber permanecido en prisión durante dos años sin haber contado con sentencia firme en su contra.
Ahora es la Cámara del Crimen la que debe decidir sobre el tema. Sus integrantes aún no están definidos, aunque el cuerpo terminaría de constituirse hoy, y no se descarta que el expediente vuelva al Superior Tribunal para que de allí surja la sentencia definitiva.
La renuncia de Chiappe fue la primera consecuencia concreta de la difusión, por parte de la emisora «LT7, Radio Corrientes», de las grabaciones de supuestas conversaciones mantenidas por dirigentes políticos correntinos, entre los que se encuentran los citados Chiappe, Balestra, Martínez Llano, Romero Feris y Niz, y el diputado Ismael Cortinas.
En las grabaciones se sugiere una supuesta intención de acuerdo entre los distintos sectores para ocupar espacios dentro del gobierno del radical Ricardo Colombi y el justicialista Eduardo Galantini, y para favorecer la libertad de «Tato».
El hasta ahora senador Chiappe enfrentó el sábado pasado la reunión del Comité Ejecutivo de su partido y, tras soportar los cuestionamientos por el contenido de las supuestas escuchas telefónicas, tomó la decisión de renunciar a su cargo de titular del liberalismo correntino.
«Me voy, pero regresaré todavía con más fuerza», dijo al tiempo que manifestó haber sido «injustamente agraviado». «No respondí a ninguna agresión. Les puse la espalda a estos ataques y los resistí estoicamente porque no quiero hacer del Partido Liberal un conventillo», afirmó.
Criticó, por otra parte, al gobierno de Colombi y al radicalismo en particular, por su «voracidad en el gobierno», y argumentó no merecer «la campaña sucia que llevan adelante las comunicadoras oficiales del gobierno».
El dirigente liberal anunció, además, que renunciará a su banca en el Senado nacional, por lo que su lugar deberá ser ocupado por la justicialista Herminia Elsa Escalante Ortiz.
La libertad de Romero Feris, que parecía inminente el martes último, fue dilatándose a partir de una serie de pasos procesales, que incluyen las dificultades para la conformación de la Cámara Segunda del Crimen, que no cuenta con miembros constituidos y que es la que debe ahora resolver sobre la excarcelación del ex funcionario. Como antecedente desalentador para el PANU, el fiscal de esa cámara ya aconsejó no liberar al detenido ex mandatario correntino.
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