Eduardo Duhalde no creyó que fuera oportuno tener con Néstor Kirchner la gentileza que en los buenos viejos tiempos tenía con Carlos Menem, cuando le ofrecía incorporar un par de amigos a su lista de diputados. En Córdoba, Kirchner llegó tarde, cuando las listas estaban cerradas sin su opinión. Por eso, la ansiedad del oficialismo se hizo sentir más en Santa Fe, el único distrito grande en el que todavía se podía conseguir algún diputado propio desde la Casa Rosada. La pelea duró varias semanas pero se volvió despiadada el viernes, antes de la realización del congreso del PJ que convalidaría la nómina de candidatos a diputados nacionales de todos los sublemas peronistas.
•Ardides
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Escudado en una equívoca representación de Kirchner, el jefe de la Unidad de Coordinación Presidencial, Juan Carlos Mazzón («el Chueco», secretario privado del Presidente), se instaló en un hotel de la ciudad de Santa Fe, abrió una pelea llena de ardides con Reutemann y casi logra que el gobernador renuncie a la candidatura a senador nacional con la que el PJ santafesino apuesta a ganarle al ascendente Hermes Binner, intendente de Rosario, del Partido Socialista. En el medio, una línea abierta con la Casa de Gobierno, señales emitidas desde Europa y hasta una mediación de Eduardo Camaño para evitar que el ex corredor de Fórmula 1 abandonara la política.
El tejido de Mazzón en Santa Fe lleva años y sirvió a distintas causas. En los últimos meses, a la de Kirchner. Casi como un apóstol de la camándula, este mendocino astuto y paciente viajó infinidad de veces a la provincia, se alojó en distintos pueblos y urdió una red de intendentes para nada despreciable. Allí formaron fila Carlos Ocampo (Reconquista), Roberto Scott (Venado Tuerto), Roberto Schmidhalter (Santo Tomé) y Ricardo Peirone (Rafaela), el más destacado del grupo, a tal punto que lanzó en su momento su candidatura a gobernador por un sublema kirchnerista.
Como en otros distritos, el sueño de una candidatura propia para la provincia se desvaneció en la Casa Rosada. Mazzón debió bajar el barrilete de Peirone y se conformó con ubicarlo en la lista de diputados nacionales. Pero Reutemann tomó recaudos acerca de la personería que esgrimía «el Chueco». Antes de que Kirchner viajara a Londres, visitó el despacho presidencial y le preguntó al Presidente: «¿Vos tenés pensado algún candidato para diputado en la lista de Santa Fe?». Kirchner: Sí, el chico Marconato, de Las Parejas. El trabajó para mí desde el comienzo. Es el hijo del intendente del pueblo y lo tengo como subsecretario de Municipios en Interior. Reutemann: ¿Cómo se llama? ¿Marconato? Kirchner: Sí, Gustavo Marconato. Anotátelo acá (le entrega un papel, con el que el gobernador volvió a Santa Fe). Reutemann: Antes de irme, Néstor. ¿Peirone no te suena? Kirchner: No. Marconato, el mío es Marconato. A Peirone no lo conozco.
•Custodia
Con estas indicaciones y el papelito en el bolsillo, Reutemann volvió a Santa Fe. Allí parecía todo arreglado para que Oscar Lamberto fuera primer candidato a diputado y Marconato lo secundara en el segundo lugar. Los intereses de Kirchner, si los hubiera más allá de la candidatura de Marconato, los custodiaría Jorge Obeid, quien en su sublema lleva como candidata a vicegobernadora a María Eugenia Bielsa, hermana del canciller. Además, Obeid lleva como nombre de su formación la marca federal de Kirchner, Frente para la Victoria.
Sin embargo, el jueves pasado reapareció Mazzón en la capital de la provincia. Instalado en el Hotel Conquistador, comenzó a presionar para que Peirone integrara la lista de diputados nacionales. Reutemann le tiene simpatía a Mazzón, sobre todo porque el mendocino fue su más enfático defensor al lado de Duhalde cuando se discutían las candidaturas presidenciales en la interna del PJ. Pero el gobernador pidió aclaraciones: Reutemann: Juan Carlos, yo hablé con Kirchner y no me habló de Peirone. Mazzón: No, el acuerdo es que la provincia lleva dos candidatos y la Nación otros dos, Marconato y Peirone. Reutemann: Entonces, que lo pida Obeid pero que abra su lista de diputados provinciales. Mazzón: No, Obeid no quiere abrir esa lista pero vos tenés que cumplir el acuerdo con Kirchner.
•Renuncia
Reutemann, agotado por la presión del secretario privado del Presidente, comenzó a redactar en la soledad de su despacho la renuncia al cargo de senador nacional el viernes por la mañana. Corrían las horas, el congreso que estaba convocado para convalidar las listas no podía comenzar a sesionar y el núcleo íntimo del gobernador lo rodeó hasta convencerlo: «No podés renunciar. No sabés con qué gente estás metiéndote. Acá hay que tener poder, si no te van a buscar abajo de la cama. ¿O no te acordás de que vos no jugaste con Kirchner en las elecciones?», le recomendaron a «Lole».
Recién entonces el gobernador cedió. Rompió la renuncia y pidió que Mazzón se retire de la provincia. Pero antes reclamó una mediación: Reutemann se comunicó con Eduardo Camaño, presidente de la Cámara de Diputados y secretario de la Comisión de Acción Política que conduce el PJ, y le pidió que en nombre del partido se cerciore de los verdaderos intereses del Presidente en la provincia. Camaño habló personalmente con Kirchner y envió una vez más el mismo mensaje: «Marconato es el hombre, nadie más».
La lista santafesina de diputados quedó, entonces, integrada por Lamberto, Marconato, María del Carmen Alarcón, Jorge González, Jorge Giorgetti y Paulina Fiol (esposa de Héctor Cavallero). La candidatura a senador es la de Reutemann, secundado por Rosana Latorre, quien ocupa hoy una banca en la Cámara alta. La guerra se dará entre los sublemas para gobernador que competirán bajo el paraguas del PJ para las elecciones del 7 de setiembre. El de Reutemann lo encabeza Alberto Hammerly, quien se enfrentará con Obeid. ¿Jugará explícitamente Kirchner en favor de este candidato? Hay dos postulantes más: Cavallero y Giorgetti. Entre los cuatro, según las encuestas que maneja Reutemann, están en un empate riesgoso respecto de Binner, el candidato a gobernador del socialismo, que también tiene una línea abierta con la Casa Rosada desde los tiempos de la campaña electoral.
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