Sorprendió Antonio Cafiero en una intervención televisiva frente a Mariano Grondona. Al referirse a la vergüenza que sentía por los legisladores que votaban en contra de sus convicciones (por tejes y manejes de líderes políticos, transas personales o gobernadores), no tuvo empacho en revelar dos ejemplos, «lo que me va a ocasionar muchos problemas». Y, quizá porque ya está más allá del bien y del mal -aunque siempre en alineación con la Iglesia Católica-, sostuvo que las senadoras Haide Giri (Córdoba) y Mabel Müller (Buenos Aires) cambiaron su voto cuando 5 minutos antes pensaban diferente con la designación de Carmen Argibay en la Corte Suprema de Justicia.
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