23 de octubre 2001 - 00:00

Rusia ofrece garantías

Moscú (Reuters) - Mientras el temor al ántrax se extiende por los Estados Unidos y por otros países, Rusia salió ayer a dar seguridades de que tiene bajo siete llaves las mortales cepas desarrolladas en la era soviética.

Hasta 70.000 personas trabajaron en el programa bélico biológico soviético, incluyendo 9.000 científicos que hicieron de esta plaga y de la viruela armas de destrucción masiva.

Cepa autóctona

Expertos en guerra biológica afirman que la cepa de ántrax que ha sembrado el pánico en los Estados Unidos es autóctona de ese país, ya que la diseñada para las bombas biológicas soviéticas habría sido mucho más letal. Irak es otro país que está en la mira de los investigadores como posible fuente del material bioterrorista.

«Si el ántrax (propagado en los EE.UU.) hubiera sido un arma biológica, creo que el personal del Capitolio habría sido colocado en salas de urgencia y habría muerto en dos días», dijo el experto soviético en armas biológicas Lev Fyodorov. «La cepa usada como arma biológica es potente, causa la muerte en el ciento por ciento de los casos», añadió.

Expertos rusos, estadounidenses y europeos creen que las bacterias que Rusia heredó de la Unión Soviética no están accesibles para grupos terroristas.

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