8 de septiembre 2003 - 00:00

Santa Fe: el PJ y Binner pelean la gobernación

Seguía incierto el resultado esta madrugada por la aplicación de la polémica ley de lemas -que permitió la presentación de más de 43 mil candidatos en la elección a gobernador y legisladores provinciales-, además de los legisladores nacionales. Anoche, con 20% de las mesas escrutadas, el PJ lograba una ventaja sobre la fórmula socialista. La pelea por la gobernación estaba centrada en Hermes Binner (socialismo) y Jorge Obeid (PJ), en una compulsa con impacto nacional, producto de la inter-ferencia del gobierno. El único resultado claro es el triunfo previsible del PJ en la elección a cargos nacionales; conseguía renovar las tres bancas de diputados nacionales y sumar hasta dos más. De esta forma, el PJ seguía en camino para conseguir quórum propio en Diputados a partir del 10 de diciembre. Carlos Reutemann se acercaba a una superioridad de más de 50% de los votos en la puja por cargos en el Senado.

El candidato a la gobernación Hermes Binner (izq.) votó en la Aduana de Rosario; Jorge Obeid (der.) lo hizo en la escuela Don Bosco, la misma donde votó Carlos Reutemann.
El candidato a la gobernación Hermes Binner (izq.) votó en la Aduana de Rosario; Jorge Obeid (der.) lo hizo en la escuela Don Bosco, la misma donde votó Carlos Reutemann.
Santa Fe - Cuando el reloj ya marcaba los primeros minutos del día de hoy, los candidatos que participaron de la elección santafesina continuaban, con el corazón en la mano, en espera de una definición trasnochada entre el lema justicialista -con Jorge Obeid a la cabeza- y el Partido Socialista. Escrutado 20% de las mesas, el PJ mostraba una leve ventaja sobre Hermes Binner.

Sin embargo, una única certeza parecía aliviar a uno de los partidos en pugna: el candidato a senador nacional por el peronismo, Carlos Reutemann, se imponía -tal como se preveía- con contundencia sobre sus rivales, en los comicios donde el PJ ponía ayer en juego la supremacía justicialista en la provincia tras 20 años en el poder.

En el resto de los rubros, en cambio, reinaba la incógnita, ya que se esperaba un importante corte de boleta, en rigor, la clave del resultado electoral. Parejo y sin tendencias contundentes, el escrutinio provisorio avanzaba a paso lento.

Los peronistas, cuyo aspirante a la Gobernación mejor perfilado era el kirchnerista Jorge Obeid, le encendían velas a la ley de lemas, a pesar de que prometieron derogarla en caso de ganar. Sabían que la sumatoria de los 5 sublemas del PJ era más necesaria que nunca para contrarrestar el caudal de votos del socialista, el intendente de Rosario, Hermes Binner.

La contrapartida de ese favor normativo era esperar el lento escrutinio, que se veía complicado además por las boletas supersábana de 66 centímetros de ancho y 7 cuerpos, donde cabía la enorme elección de 43.632 candidatos (un postulante cada 51 electores).

Un promedio de tres a cuatro minutos -con un pico de 22 en una escuela de la capital provincial- fue lo que tardaron los electores santafesinos dentro del cuarto oscuro, según informó la Justicia Electoral. Hubo demoras además en la apertura de mesas por la dificultad de desplegar las boletas y algunas ausencias de autoridades, a las que se tentó con 100 pesos para hacer su trabajo. Finalmente votó 72% del padrón, según el ministro de Gobierno, Carlos Carranza.

Cerca de las 19 estalló un duelo de encuestas a boca de urna entre dirigentes del justicialismo y del socialismo,
a pesar de la prohibición de difundir estos sondeos antes de las 21.

La primera piedra la tiró el secretario de prensa de la municipalidad rosarina,
Rubén Galassi, quien blandió una encuesta que daba ganador a Binner por 49% de los votos por sobre 46% del lema justicialista.

En la otra vereda, Obeid los tildó de «datos incorrectos». «Sabíamos que Binner y su gente apenas terminara la votación iban a dar a conocer un boca de urna tramposo para ensuciar la realización del escrutinio», denunció.

Al cruce de los números socialistas salió el diputado justicialista
Julio Gutiérrez, con una encuesta en la mano que daba ganador al lema del PJ por 3 puntos, y dentro de él al sublema de Obeid.

En medio de la polémica, terció el titular del consejo provincial del PJ santafesino,
Angel Baltuzzi, quien advirtió que la difusión de las encuestas a boca de urna «podría arrojar que en Santa Fe tuviéramos unos Pinkys masculinos o unos (Graciela) Fernández Meijide». Fue en referencia a los bloopers electorales bonaerenses de 1999, por los cuales las mujeres se declararon ganadoras, pero finalmente triunfaron Alberto Balestrini (a intendente de La Matanza) y Carlos Ruckauf (a gobernador), respectivamente.

Según Baltuzzi, la supuesta «maniobra» socialista tendería a mantener instalada la presunción de que podría haber una «gran trampa», según lo denunció el propio Binner en los tramos finales de la campaña.

Sin embargo,
los observadores internacionales de la Organización de Estados Americanos (OEA) que actuaron como veedores de las elecciones manifestaron al cierre de los comicios que la compulsa se había desarrollado con «bastante normalidad» en la mayor parte del territorio provincial. La lectura corrió por parte del observador venezolano Moisés Benamor.

El primero de los candidatos en votar fue el propio Reutemann
, quien, rompiendo su costumbre de sufragar minutos antes del cierre de los comicios, lo hizo a las 8.30, cuando una intensa lluvia se precipitaba sobre la capital santafesina, reavivando el fantasma de la última inundación.

La idea del mandatario fue acudir a la escuela 880 del barrio de Guadalupe, temprano y cronometrado con la mirada de los medios de comunicación. El objetivo: estimular la concurrencia de los santafesinos a las urnas desde temprano, ya que el reutemismo entendió que, cuanto mayor fuera la asistencia a los centros de votación, mejor sería el resultado.

A esa hora, la influencia meteorológica lo preocupaba: la lluvia -con granizo en la madrugada- ya llevaba más de 30 milímetros caídos en el norte provincial. Mezcla de apatía y de factor climático, hasta el mediodía no había concurrido a votar siquiera 10% del electorado.

El mandatario, sin embargo, se mostró confiado en un triunfo del peronismo y aseguró que no había ninguna posibilidad de irregularidades en los comicios, en respuesta a las acusaciones de Binner, quien criticó el rol de la Policía provincial en el traspaso de información y sumatoria de telegramas en las localidades de menos de 35 mesas. El aspirante socialista sufragó en la Aduana de Rosario a las 10. «Presumo que será una elección pareja, pero espero el resultado con esperanza», dijo.

Más duro que Binner en sus declaraciones fue Obeid. Antes de votar -a las 11 en la escuela Don Bosco de la capital- volvió
a mostrarse pegado a la figura presidencial de Néstor Kirchner. «Kirchner, que es el político más prestigioso del país, me apoya a mí, y que apoye a Binner sólo se lo escuché decir al propio intendente», aseguró. También alimentó la polémica al acusar al socialismo de querer desestabilizar el proceso mediante la posible difusión de bocas de urna, apenas finalizado el horario de votación. En tanto, el candidato de Reutemann para la gobernación, Alberto Hammerly, al momento de sufragar se mostró a favor de terminar con la ley de lemas.

En estos comicios se renuevan los cargos de gobernador y vice, 3 senadores y 10 diputados nacionales; 19 senadores y 50 diputados provinciales, intendentes, presidentes comunales y concejales. La UCR concurrió dividida y no contó con sello propio.

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