Scioli parlamentó con sus piqueteros "buenos"
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Daniel Scioli; su jefe de Gabinete, Alberto Pérez; el ministro de Justicia bonaerense,
Ricardo Casal; el legislador Juan José Cantiello, y los piqueteros Luis
D‘Elía y Edgardo Depetri se reunieron ayer tras las críticas de estos últimos por
la reforma penal impulsada desde el gobierno bonaerense.
La sociedad Scioli-piqueteros tiene, sin embargo, una sombra: de las cuatro bandas grandes, sólo dos se sentaron: la FTV de D'Elía y el Frente Transversal de Depetri. Pero faltaron Libres del Sur (LdS) de Humberto Tumini y el Movimiento Evita (M-E) de Emilio Pérsico.
Apenas se instaló la candidatura de Scioli en Buenos Aires, los LdS se pusieron en contra. La distancia perdura. El proceso del M-E es diferente: primero se abrazaron a Scioli pero luego, cuando los dejó sin cargos en el gobierno, se dedicaron a combatirlo.
D'Elía tuvo mejor suerte. Preserva, todavía, dos cargos en la administración bonaerense: el director de Obras Públicas Comunitarias, Jorge Ramírez, y un delegado en el Consejo de Educación, Jorge Núñez. Tiene, además, dos legisladores: Cantiello y Tolosa.
El matancero podría ensanchar su tropa parlamentaria si, como se especula, Beatriz Fioramonti, esposa de Carlos Kunkel y senadora provincial, es designada como directora del Banco Nación y despeja la banca para que allí aterrice Alicia Sánchez, mujer de D'Elía.
Ni Tumini ni Pérsico -tampoco los legisladores que les responden-aceptaron participar del encuentro con Scioli quien no logró repetir la asistencia perfecta que, días atrás, logró Néstor Kirchner cuando reunió a los cuatro en sus oficinas de Puerto Madero.
Ese matiz respecto a Scioli desnuda una tensión más profunda que parte al medio la siempre frágil unidad piquetera. En rigor, mientras Pérsico busca una butaca en el PJ normalizado, los otros tres sectores pulsearon para que Kirchner no sea jefe del peronismo.
A su vez, Libres del Sur es, de «las cuatro grandes», la organización de postura más áspera frente al zigzagueo kirchnerista. Llegaron, incluso, a marchar en contra de Julio De Vido. Observan, además, con ojo crítico el abrazo de Kirchner con caciques del PJ.




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