19 de febrero 2004 - 00:00

Se adueña Solá de la plaza pro Kirchner del 1 de marzo

N o fue una condición sino una sugerencia: Néstor Kirchner le pidió prudencia al peronismo bonaerense, a través de Felipe Solá, en el formato y desarrollo de la movilización al Congreso Nacional convocada para el 1 de marzo en respaldo al gobierno.

Ayer, sobre el mediodía, Kirchner reservó para Solá un aparte en su despacho, En unos minutos convinieron las pautas del acto que, en rigor, se habían fijado el martes a la noche en una cumbre del Consejo del PJ bonaerense: nada de simbología partidaria, sólo banderas argentinas.

Pero el patagónico agregó una consigna. Insistió con que «no sea una movida sólo del peronismo» y pidió coordinar con los grupos kirchneristas que tienen programada su propia movilización al Congreso para cuando Kirchner dirija su mensaje a la Asamblea Legislativa.

En verdad, fueron José «Pepe» Salvini (uno de los jefes de La Corriente), Marcelo Fuentes, de Confluencia y el «michelángelo» Carlos Kunkel, quienes hace dos semanasen una tenida en Casa de Gobierno, casi una peña kirchnerista, acordaron juntar activistas el 1 de marzo.

Resistidos por los ortodoxos, algunos protokirchneristas, mantienen lazos fluidos con La Plata. Ocurre, por caso, con Kunkel -en definitiva fue 10 años funcionario en Florencio Varela-y Luis Ilarregui, viceministro del Interior y mano derecha de Salvini en La Corriente.

Si prosperan esas charlas, es posible que ciertos sectores del PJ duhaldista -¿o ya hay que decirle ex duhaldistas?- se podrían inscribir para concurrir, siquiera como invitados, el 11 de marzo al festival que el pankirchnerismo montará en Parque Norte.

Puede, de todos modos, que no sean los únicos:
José «Pepe» Pampuro y Juan Carlos «Chueco» Mazzón -desde el martes y hasta hoy de gira por el interior-aprestan sus propias redes. La recolección empezará en unas semanas.

•Permiso

A pesar de que el gobernador no fue a «pedir permiso», porque la decisión estaba tomada de antemano -se aclaró-Kirchner dio el OK que faltaba para potenciar la convocatoria luego de los resquemores que planteó Olivos sobre la realización de un acto de ese tipo.

En esencia, en sintonía con lo que plantearon Solá y el metalúrgico de Tres de Febrero,
Hugo Curto, la noche del martes, ayer Kirchner pidió especial «cuidado» para evitar que el acto termine siendo una movilización del peronismo que excluya a otros sectores.

Por eso
sólo habrá banderas argentinas -el « banderazo peronista»- sin pancartas con referencias territoriales o de pertenencia punteril. Será una oportunidad para testear un axioma duhaldista que dice que los que llevan banderas grandes lo hacen para ocultar que arriman poca gente.

Sin ese recurso, los caciques del conurbano deberán amacarse para amontonar las 20 mil personas que prometieron.

Hoy, el Consejo del PJ, publicará -que redactó
José María Díaz Bancalari-una solicitada explicando la movilización y ensayan un doble elogio: a Kirchner y a Eduardo Duhalde.

Sin embargo, es inocultable que esta vez -si finalmente concreta el acto-el PJ de Buenos Aires le torció el brazo a
Kirchner. El Presidente prefería que no haya ruido de bombos contratados fuera del Congreso pero tampoco quiso «provocar» a los bonaerenses abortando un acto ya convocado.

Un hombre, de los pocos que transita de Casa de Gobierno a Lomas de Zamora, interpretó.
«No nos puede rechazar el respaldo que nosotros queremos darle porque si lo hace, el día que nos necesite le va a ser más difícil.»

La fábula de Pedro, el apóstol, remozada con códigos del conurbano.

Dejá tu comentario

Te puede interesar