Siete provincias inauguraron ayer en sus Legislaturas las sesiones ordinarias de este año. En los discursos de apertura los gobernadores evidenciaron una moderada cuota de autocrítica hacia la conducción política y en algunos casos quedó resto para proclamar la bonanza de sus gestiones y hasta lanzar quejas al régimen económico mundial.
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El santafesino Carlos Reutemann, quizás el mandatario con más prensa en la actualidad, fruto de su chapa de presidenciable, relativizó en su discurso las encuestas que lo posicionan como firme reemplazante de Eduardo Duhalde en 2003 y señaló que los dirigentes que están en campaña «son los que están fuera de la función pública, tienen tiempo disponible y no tienen que dar respuestas».
Desde Corrientes, el gobernador Ricardo Colombi fue uno de los tantos que hizo mea culpa. Llamó al diálogo a todos los sectores políticos y sociales para que «entre todos busquemos la mejor manera de sacar adelante a la provincia» y resaltó «las responsabilidades que avergüenzan y duelen» de la clase política sobre «una suma infinita de ligerezas, de improvisaciones, malgasto, fraude e incompetencia (que dieron) por tierra con el bien más preciado de cualquier Nación: la convivencia social en paz, fruto de un estado de justicia».
El catamarqueño Oscar Castillo, fue más condescendiente con la clase política: «La globalización y el régimen de partidos políticos no fracazaron en la Argentina, sólo mostraron sus límites», se animó, al tiempo que precisó que la reducción del presupuesto provincial para el año en curso «es de $ 42 millones de los cuales 40 por ciento corresponde a la reducción de intereses de la deuda». «Debemos volver a la concepción clásica del servidor público, de abandonar nuestros intereses privados para retornar a luchar por los intereses públicos», reconoció por su parte el mendocino Roberto Iglesias al dejar inaugurado el 162 período de sesiones ordinarias. Iglesias señaló estar preocupado «por el carácter de ciertas protestas radicalizadas o violentas que se han producido en Mendoza».
Desde Misiones, el gobernador Carlos Rovira señaló tras un largo raconto de su gestión que «Misiones es uno de los distritos menos conflictivos del país» por lo que esto «garantiza la inversión». Además, sorprendió anunciando la creación de un fondo agrícola con $ 16 millones que se le adeudan al Instituto de Fomento Agropecuario e Industria (IFAI), que servirían para fomentar la agricultura y la apicultura.
El que optó por un discurso más radical fue el gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, en un intento de despegarse de la grave situación que atraviesa su provincia: «se ha instalado el erróneo concepto de que son las provincias las responsables del despilfarro que ha originado la ilegítima e inmoral deuda externa», y señaló lo siguiente: «El diagnóstico del neoliberalismo es claro y puede reducirse a la siguiente fórmula: la crisis argentina no tendrá fin hasta que no se ajuste al modelo que impone el supercapitalismo». Por último, también abrió sesiones el mandatario de Neuquén, Jorge Sobisch, con un discurso no exento de proyección nacional.
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