6 de noviembre 2007 - 00:00

Se enciende Botnia el lunes

• Gualeguaychú, el pueblo que votó a Cristina, ahora la rechaza. Se anticipa revuelo en toda la zona • Se despide también, como estaba previsto, el rey de España de la mediación • Anoche Kirchner desbarató cumbre en Chile. Dice rechazar propuesta española. Igual logró postergación electoral. Debería agradecer.

«Manos uruguayas te han concebido para transportar de puerto a puerto el producto nacional. Las aguas que te recibirán que sean siempre generosas, TFF-3 yo te bautizo». Con este parlamento, de tono casi eclesial y en un nuevo gesto de respaldo a la puesta en funcionamiento de Botnia, el presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, encabezó ayer la inauguración de la segunda de las cuatro barcazas que la pastera utilizará para transportar celulosa entre el Puerto de Montevideo y el Puerto de Nueva Palmira.

El acto se desarrolló a tres días de que comience la Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile, donde la Argentina y Uruguay se reunirán nuevamente bajo los auspicios de la corona española para buscar un acuerdo en torno al conflicto.

El «bautismo» se llevó a cabo en la Base Nacional del Cerro, en Punta de Lobos, donde el mandatario uruguayo fue el encargado de romper una botella de whisky llena de agua del Río de la Plata y del Uruguay sobre la embarcación modelo TFF-3 construida por la Armada oriental.

En tanto, el gobierno oriental confirmó ayer que finalmente el próximo lunes, una vez que haya concluido la cumbre de presidentes, se le concederá a la empresa finesa el permiso para comenzar a funcionar, luego de la suspensión que ejecutó la semana pasada por pedido del Gobierno español. Ayer, pese a que encabezó el acto, Vázquez no realizó declaraciones a la prensa, para evitar nuevos altercados en plena tarea de facilitación del rey Juan Carlos. Fue, en rigor, la segunda inauguración oficial vinculada a Botnia: hace más de un mes habilitó la terminal portuaria de Ontur y botó la primera embarcación.

Precisamente, esa nave había sido interceptada por asambleístas de Gualeguaychú cuando viajaba desde de esa terminal hacia Botnia.Ayer, la embarcación se encontraba al costado de la carpa donde se ubicaron las autoridades de gobierno que acompañaron al presidente, entre ellas, la ministra de Defensa, Azucena Berrutti; de Salud Pública, María Julia Muñoz; y el ministro de Medio Ambiente, Mariano Arana. A la ceremonia también asistió Bethel Seregni, hija del extinto fundador y líder del oficialista Frente Amplio, Líber Seregni.

«El presidente asistió con la satisfacción de ver un producto hecho por uruguayos, para un fin que será superador y en beneficio de la gente», afirmó Arana.

La barcaza tiene una capacidad de transporte de 3.600 toneladas, 88 metros de largo y 13,5 de ancho, y fue construida en el dique y los talleres navales uruguayos. Las otras tres tienen la misma capacidad, por lo que, cuando tenga la flota completa, Botnia podrá transportar casi 15 mil toneladas de pasta de celulosa diarias.

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