19 de enero 2007 - 00:00

Se expone Botnia a nueva acusación por contaminación

El gobierno uruguayo anunció ayer oficialmente que en los próximos días, la empresa Botnia realizará sus primeras pruebas hidráulicas, con lo que comenzará una nueva etapa en el conflicto por la papelera de Fray Bentos. Cuando la pastera finlandesa haya realizado estas operaciones, la etapa de construcción de la planta habrá pasado de lo estructural (el levantamiento del complejo) a la mecánica: la instalación de las máquinas para fabricar celulosa.

Como contrapartida, el gobierno argentino está ya evaluando, cuando esto se concrete, la posibilidad de ampliar la acusación contra el gobierno de Tabaré Vázquez ante el tribunal internacional de La Haya por violar por sexta vez el Tratado del Río Uruguay. La posibilidad de concretar esta nueva demanda dependerá de la evaluación del cuerpo de asesores legales de la Argentina sobre si esta prueba hidráulica de Botnia forma parte de la construcción de la planta (hecho que ya figura en la presentación ante la Corte Internacional realizada el lunes pasado) o si se trata de un hecho independiente de uso del río Uruguay, que también debería ser informado a la Argentina para que el país dé su autorización. Si esto fuera así, el equipo que comanda la consejera legal del Ministerio de Relaciones Exteriores, Susana Ruiz Cerutti, podríapedir una ampliación de la acusación y sumarles este nuevo hecho a las cinco presentaciones anteriores: las autorizaciones para el levantamiento de Botnia, para el de ENCE y para el puerto de Botnia, el comienzo de las operaciones del puerto y la autorización para que la empresa finlandesa aumente el retiro de aguas para su trabajo.

El anuncio del comienzo de las pruebas hidráulicas lo hizo ayer el ministro de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente de Uruguay, Jaime Igorra, quien explicó que «dentro de muy pocos días» empezarán las «pruebas hidráulicas» que Botnia realizará con el agua del río compartido. Según la visión del gobierno argentino, y más allá de que las plantas sean o no contaminantes, cualquier tipo de operaciones que incluyan la utilización o la potencial modificación del caudal del río Uruguay debe ser informado y compartido entre los dos países para ser legales, lo que no habría ocurrido en ninguno de los casos mencionados, como tampoco en la autorización para que se realicen las pruebas hidráulicas.

Esta novedad se conoce a días de la llegada a la región del enviado del rey Juan Carlos de España, Antonio Yáñez Barnuevo, para que intente encontrar una solución negociadaal conflicto. El «facilitador» presentaríauna propuesta a ambos países que incluiríala construcción de un ducto para eliminar los desperdicios de Botnia lejos de Gualeguaychú, el levantamiento de un parque con la suficiente vegetación para tapar la planta de Fray Bentos y una solución para evitar que el mal olor que producen las operaciones de la empresa lleguen a Gualeguaychú y a las playas de Ñandubaysal.

Ayer, Igorra defendió, además, el proyectoestratégico económico de Uruguay, que está vinculado a la producción forestal y de pasta de celulosa. Resaltó que en 1987 se aprobó una «ley forestal» con «el apoyo de todos los partidos políticos». Igorra subrayó que desde la fundación del Frente Amplio se habla de promover la producción forestal y justificó la necesidad de que Uruguay avance con esa actividad al indicar que «tiene vendida toda su producción láctea y cárnica», por lo que necesita nuevos recursos para exportar. La información que maneja el gobierno uruguayo es que la planta de Botnia estaría trabajando «lo antes posible», según las declaraciones de Igorra. Según los tiempos que se manejan en el país vecino, para octubre comenzarían los trabajos y para el primer trimestre de 2008, la primera producción comenzaría a exportarse.

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