Los senadores peronistas dejaron en claro ayer una nueva condición para votar los cambios en impuestos que acordaron con el gobierno: que se haga presente en el recinto Cristina Fernández de Kirchner. «Yo quiero ver a la señora fogoneando estas leyes y no la veo. Ella ni aparece por acá», lanzó uno de los peronistas en la reunión de bloque convocada ayer en el Senado para discutir el acuerdo que cerró la conducción de la bancada con el gobierno para sancionar las leyes pedidas por el FMI. «No, esta película no la vivimos más», empezó otro legislador que pidió reserva. «Los senadores votamos ajustes y después la señora nos putea en los medios. Si el gobierno quiere que votemos, que venga la esposa del delfín a acompañar.»
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Los senadores del PJ mantuvieron ayer una larga seguidilla de reuniones. Pasaron de almorzar con Alfonso Prat-Gay en el Banco Central -un encuentro de cortesía-a recibir a la Unión Industrial para escuchar las quejas de los empresarios que siguen pidiendo que no se vote la reducción de Ganancias y se habilite la posibilidad de ajustar balances por inflación.
En realidad, los representantes de la UIA les solicitaron a los senadores presentes en el bloque PJ la posibilidad de realizar ajustes puntuales en determinados rubros del balance y no un ajuste integral, como se discutió hasta ahora. De todas formas, en el gobierno creen que esta versión puede ser tan perjudicial para facilitar las indexaciones periódicas como lo fue el primer pedido de los industriales.
Cuando terminó ese encuentro, los peronistas comenzaron la clásica reunión de bloque donde se tratan los temas que serán luego bajados a la sesión. Ratificaron allí que intentarán sancionar el proyecto que elimina los planes de competitividad en una sesión que podría adelantarse para el próximo martes. Pero, tal como adelantó ayer Ambito Financiero, se hará con modificaciones. Además, continuarán las discusiones por el proyecto que establece gravar con el impuesto a las Ganancias los reintegros a las exportaciones.
Radicales y peronistas acordaron ayer eliminar un artículo del proyecto de eliminación de planes de competitividad que establece lo que el Congreso interpreta como una doble imposición tributaria sobre los medios de comunicación radial y televisiva: cobrar a esas empresas el IVA y el gravamen al COMFER sin permitir que uno juegue como pago a cuenta del otro, como sucede en la actualidad. Es decir, el Congreso le haría un nuevo regalo al grupo «Clarín».
Miguel Angel Pichetto confirmó esta noche que el justicialismo impulsará cambios al proyecto que faculta al gobierno a derogar los planes de competitividad para eliminar el artículo que «impone doble imposición a los medios», según explicó Pichetto.
• Declaraciones
Pichetto comentó que los cambios «son respaldados por otros bloques como la Unión Cívica Radical» y señaló que «existe una gran preocupación de varios medios de comunicación, en especial del interior del país, por esta doble imposición».
Pichetto, que como jefe de la bancada actuó como vocero de las decisiones, explicó que se está evaluando derogar los convenios de las actividades vinculadas a la exportación, que hoy ya no requieren esos beneficios fiscales.
Los sectores con convenios de competitividad que vencen el 31 de marzo son bienes de capital, calzado, textil, indumentaria, algodonero, medios de comunicación, plásticos, gráficos, turísticos, automotor, arrocero, yerbatero, citrícola, agropecuario, vitivinícola, construcción, siderúrgico, metalmecánico, transporte de cargas, cosmética, perfumería, químico y petroquímico, cerámica y postal.
En tanto, los convenios de los sectores automotor, maderas y muebles, minero, transporte de pasajeros y centros de abastecimiento vencen en diciembre, mientras que concluye en 2005 el acuerdo con el sector frutícola de manzana y pera.
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