Senado apura la votación del Consenso Fiscal en medio de la puja entre Nación y Ciudad

Política

El proyecto impositivo sirve para recaudar más. La iniciativa choca aún más con la ya desvirtuada ley macrista de fines de 2017. Gobierno porteño no firmó y fue a la Corte Suprema por poda de fondos previo e imposibilidad de juicio en caso de eventual adhesión al texto.

Tras un mes de sesiones extraordinarias inexistentes en el Congreso, el Senado apurará desde mañana el Consenso Fiscal firmado en diciembre pasado por Alberto Fernández y la mayoría de los gobernadores, excepto el jefe porteño, Horacio Rodríguez Larreta. La iniciativa, en resumen, activa un festín impositivo para recaudar durante el año electoral y desvirtúa aún más la ley macrista de 2017 -San Luis y La Pampa no lo avalaron, por eso no se adhirieron al nuevo-, que incluso el entonces Cambiemos tuvo que modificar por presión opositora -y propia- los años siguientes, tras su sanción.

La Ciudad de Buenos Aires no firmó el pacto debido a la guerra iniciada por el cristinismo -luego se plegó el resto del kirchnerismo “peronista”- y el sablazo de fondos por decreto, y luego por ley. El alcalde porteño recurrió a la Corte Suprema por este tema, y el Consenso Fiscal prohíbe juicios al menos durante un año. Más allá de esta trifulca, a Rodríguez Larreta poco le importó utilizar esta situación como argumento para aumentar tributos locales, una pasión de la política argentina, con o sin crisis.

El Senado que comanda Cristina de Kirchner podría dictaminar mañana mismo la iniciativa y aprobarla la semana que viene si quisiera, ya que cuenta con mayoría suficiente para dinamitar cualquier queja opositora. En Diputados, pese a ser primera minoría, la ley será votada sin tapujos por aliados habituales del que responden a gobernadores, como los renovadores misioneros, Juntos Somos Río Negro, e incluso los peronistas cordobeses.

También se esperan guiños de legisladores de Juntos por el Cambio que responden a los gobernadores de Jujuy, Gerardo Morales -el más PJ de los UCR-; de Corrientes, Gustavo Valdés; y -con más dudas- de Mendoza, Rodolfo Suarez.

La comisión de Presupuesto de la Cámara alta, que preside el cordobés oficialista Carlos Caserio, discutirá el Consenso Fiscal desde las 11. Ese mismo día, dos horas más tarde, la bicameral de Monitoreo e Implementación del Código Procesal Penal Federal analizará todo lo ocurrido con respecto a este tema en Salta, con varios expositores en agenda.

Por la tarde, la comisión de Salud de Diputados, que maneja el también oficialista Pablo Yedlin, realizará el careo virtual entre legisladores y el ministro Ginés González García, tras las incansables volteretas del Gobierno por las vacunas contra el Coronavirus, el cronograma de inoculaciones y las negociaciones entre el Estado y empresas como la norteamericana Pfizer, que podría derivar en un papelón.

Más cruces

En medio de las severas críticas de Juntos por el Cambio al Gobierno formoseño -kirchnerista- por retenciones arbitrarias de ciudadanos en centros de aislamiento por la pandemia, apareció para defender al inoxidable mandatario Gildo Insfrán el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, mano derecha de Alberto Fernández.

Los referentes del oficialismo fueron más allá y negaron temas sobre los que no se los había apuntado. Cafiero repitió el mismo error que otros funcionarios, al asegurar que “no hay en Formosa centros clandestinos de detención ni violación de los derechos humanos”.

El jefe de Gabinete también se animó a meterse en la espinosa historia. “No necesitamos que nos digan a los argentinos, mucho menos a nuestro espacio político, que tiene siempre una especial sensibilidad en el respeto de los derechos humanos, que somos hijos de las Madres y de las Abuelas -de Plaza de Mayo-, qué tenemos que hacer con los derechos humanos”, resaltó.

Le respondió a Cafiero el líder de Juntos por el Cambio en el Senado, el radical formoseño Luis Naidenoff, quien lo invitó a que vaya a dicha provincia “con PCR negativo” y se quede “en aislamiento en una escuela por 14 días, mezclado entre contactos estrechos y casos positivos, con desinformación y tratos inhumanos”.

Dejá tu comentario