30 de octubre 2000 - 00:00

Separan a funcionarios porteños

El gobierno porteño separó a 12 funcionarios de sus cargos de directoresy jefes de áreas, por la sospecha de que podrían estar involucrados en unapresunta defraudación en cuotas al presupuesto de la Ciudad.

El monto que se manejó en principio es de 782.000 pesos, sólo de abril asetiembre de este año, pero presumen que la maniobra llevaría por lo menos 5años y que estarían involucradas «decenas de empleados» de la administraciónporteña, que integrarían un circuito de beneficiarios que se comandabapresuntamente desde la Dirección de Liquidación de Haberes del gobierno porteño.

La defraudación se habría cometido haciendo figurar en recibos de sueldodevoluciones por supuestos descuentos mal hechos, que en realidad nunca sehabían efectuado y así se depositaba a través del Banco de la Ciudad una suma acada uno de los empleados que estaban en el circuito de la presuntaorganización.

 

Comienzo

 

La investigación comenzó durante la gestión de Enrique Olivera,cuando el actual presidente del Banco Nación reemplazó a Fernando de la Rúa comojefe de Gobierno de la Capital.

En ese momento, el secretario de Hacienda de la comuna era EduardoDelle Ville, a quien sucedió, con la gestión de Aníbal Ibarra, el radicalMiguel Pesce.

El funcionario explicó que en setiembre recibieron un informe delsíndico Enzo Vivian donde constaban ya datos precisos de la maniobra yque el expediente ahora fue girado a la Procuración porteña para continuar conla investigación.

Los funcionarios que se separaron de sus cargos de «forma preventiva»,según explicó Pesce, pertenecen al área de recur-sos humanos y a laplanta permanente de la Ciudad, es decir que tienen una antigüedad de diez omás años en sus puestos. Cuando el gobierno liquida los haberes del personal,mediante una planilla descuenta cuotas de créditos o préstamos que estuvierancomprometidas.

 

 Corrección

 

En algunos casos en los que se cometen errores se gira al banco otraplanilla correctiva con la lista de los empleados a los que se debe reintegrarese importe.

La defraudación que se cometió consistía en agregar personas y montos enesa planilla para que el Ciudad les deposite la falsa devolución. SegúnPesce, «el banco nunca podría enterarse de que eso estaba mal confeccionado».

En cambio, el secretario sostuvo que los recibos en los que constaba ladevolución incorrecta eran sacados del circuito de la contabilidad. Agregó,además, que había sospechas, pero que se pudo ordenar la investigación interna,que se llevó a partir de una intervención en el área en cuestión, cuando hubodatos concurrentes que les llegaron a Olivera y a Delle Ville ensu momento.

Por su parte, la Auditoría porteña investiga también el caso, mientrasque la Procuración resuelve si lo eleva a la Justicia, además de seguir encurso los sumarios administrativos que dispuso el área de Hacienda.

 

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