La política, y el mercado, esperaron largas horas en los últimos dos días por una definición doble: la sucesión de Martín Guzmán en el ministerio de Economía y el soporte político que la acompañaría. Esa ansiedad fue cubierta en parte con el nombramiento de Silvina Batakis, pero quedó pendiente para hoy saber si el apoyo telefónico de Cristina de Kirchner a la nueva ministra tendrá correlato en un compromiso de Sergio Massa, el otro socio en la coalición de gobierno, con una mayo participación política o personal en el gabinete.
Esa decisión no es menor y fue tan esperada ayer como el nombre de la sucesora de Guzmán. En esos términos la reconfiguración del gabinete que tuvo pendiente al país y también a todos los gobernadores, quedó pendiente para hoy.
El mundo económico conoce muy bien a Batakis. Nadie cuestionaba anoche su perfil productivista y la recuerda tanto por su paso por el gabinete de Daniel Scioli en la gobernación bonaerense como por su relación con los gobernadores en su rol al frente de la relación financiera con las provincias. En ese plano no aparecen cuestionamientos. El problema son las dudas por las posiciones de Batakis con relación a las decisiones que deberá tomar en la macroeconomía y los cruces que se le conocen con el sector agropecuario. Son perfiles a analizar que no constituirían hoy un problema, sino fuera por las definiciones políticas que Alberto Fernández aun tienen pendientes y que anoche mismo deberían haber blindado a la nueva ministra.
Massa no definió ayer de que forma participará en el nuevo esquema que acompaña al presidente. Fue protagonista del día por sus idas y vueltas desde Tigre a la Residencia de Olivos. Dos visitas, horas de conversaciones y una definición en la que finalmente no tuvo protagonismo.
El saldo para el presidente de la Cámara de Diputados fue tuvo complejo. Cristina Fernández de Kirchner terminó definiendo con Alberto Fernández la llegada de Batakis, todos los nombres que se jugaron durante el día quedaron en el camino y una nueva distribución de cargos en el gabinete aun esta pendiente,
Dos definiciones, entonces, quedaron para hoy y no son menores a la vista de como reaccionarán los mercados ante el cambio: la palabra de Massa y su decisión o no de jugar el costo político de sumarle al gobierno de Alberto y la palabra unificada de los gobernadores peronistas. Son las dos patas que hoy mirara el mundo político y económico antes de terminar de evaluar a Batakis.
Los gobernadores tienen un recuerdo cercano de la nueva ministra de Economía. Ella fue quien defendió la posición de la Nación en la audiencia privada que se llevó adelante en la Corte Suprema en contra de la posición de Horacio Rodríguez Larreta por el recorte de los fondos coparticipables a la Ciudad de Buenos Aires. Batakis conoce mucho a los gobernadores no solo por esa participación, sino porque también tiene la planilla mas refinada sobre como esta la situación financiera de cada uno de los jefes provinciales.
En la lista de preguntas para hoy a la mañana no solo esta la reformulación del gabinete postergada, sino también las posiciones que tomará la ministra en temas como el dólar o las tarifas. Este ultimo tema será central en su gestión ya que la segmentación de tarifas fue uno de los principales disgustos que terminaron de dividir a Guzmán del kirchnerismo mas duro.
Si,como parece, el nombramiento de Batakis es un éxito de Cristina de Kirchner, ¿que pasará desde hoy con decisiones clave como el deficit y la emisión?. Anoche la frustrada conferencia de prensa en Olivos quizás hubiera aportado a la política datos sobre estas dudas. Todo pasó a la mañana de hoy.
Dejá tu comentario