Show de Lanús define cumbre de PJ nacional

Política

A Daniel Scioli lo esperan. A Cristina Fernández también pero, íntimamente, preferirían que no vaya: el romance zigzagueante, casi matrimonio por conveniencia, que une a la senadora con el PJ bonaerense, podría derrumbarse con un papelón de trompadas y palazos.

Es simple: cuando el PJ bonaerense se reúna, el 10 de agosto en el microestadio de Lanús, estará poniendo en marcha un mecanismo que definirá si, finalmente, se convocará al congreso del PJ nacional, para colocar formalmente al partido detrás de la candidatura de la primera dama.

Por eso, como además de peronistas -incorregibles- son bonaerenses y ex duhaldistas, nadie puede asegurar que en el encuentro convocado para el 10 no haya algún entredicho que derive en puñetazos y sillas por el aire: a lo «100% lucha», pero real.

Leal, José María Díaz Bancalari trabaja contra reloj para reducir al mínimo el margen de imprevistos pero, se sabe, no hay garantías de que nada vaya a ocurrir. «¿Y si, como en La Plata, se enfrentan los de Cariglino contra los de Vivonna?», temió un organizador.

Un dato guía: más que nuncaen las últimas tres décadas, el peronismo bonaerense -no sólo el oficial del PJ, con oficinas en Avenida de Mayo, ahora mudado a la sede de Matheu- aparece cruzado por una serie de pertenencias cruzadas, conflictos de identidad y falta de brújulas.

  • Riesgo

    Ejemplo: en La Plata, hay cuatro candidatos -tres con pretensiones- a intendente, todos peronistas, todos kirchneristas. En Lomas de Zamora hay seis anotados que cumplen, más o menos, las mismas condiciones. Ocurre en buena parte de la provincia. Como la mayoría tiene delegado o representantes en el PJ, en el congreso de Lanús es probable que se encuentren unos y otros, por lo que el riesgo de chispazos está por encima del promedio de los últimas décadas, al menos post años 80, años de portación libre.

    ¿Hay riesgo de repetir un Odeón? Objetivamente no, porque no existe, como entonces, una división masiva en el peronismo. Sin embargo, no hay garantías totales de que vecinos que se combaten hace tiempo no resuelvan con un revolcón sus riñas de pago chico.

    Es, en principio, suficiente razón para evitar que Cristina Fernández participe. Se trata, además, del ensayo previo a la convocatoria de una cumbre nacional. «Si sale bien el congreso de la provincia, después está todo listo para hacer el nacional», confió ayer un operador del PJ.

    Este diario ya lo contó: aunque Ramón Ruiz anunció que convocaría a una cumbre del PJ nacional, en la Casa Rosada prefieren por ahora evitar esa instancia al menos hasta que haya algún tipo de certeza de que el encuentro es controlable y no va a ocurrir como en Parque Norte, en marzo de 2004.

    Por eso, si el congreso del PJ bonaerense que comanda Díaz Bancalari funciona bien y luego se pliegan, también con apoyo a la fórmula encabezada por Cristina Fernández, otras franquicias provinciales del peronismo, quizá podría sortearse la convocatoria al PJ nacional.
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