13 de octubre 2005 - 00:00

Sigue campaña en Salamanca

El kirchnerismo porteño espera más presencia presidencial en los últimos días de campaña electoral, para elevar las chances del ministro Rafael Bielsa.

Lo dejó solo el martes en un acto con jóvenes peronistas, pero ayer Néstor Kirchner llevó al canciller a Luján y hoy viajará con él a España. Mientras, aseguran los organizadores del proselitismo oficial, siguen vigentes en la agenda de actividades dos caminatas por la Ciudad de Buenos Aires, con el Presidente acompañando al canciller la semana que viene.

En otra versión de esa agenda, tal vez Bielsa camine con Cristina Fernández de Kirchner, por los barrios de la Ciudad de Buenos Aires, marchas planificadas para los próximos 19 y 20. De ese modo, Kirchner no habrá participado de la gran cantidad de actos que pretendía el comando de campaña para la conquista de votos entre los porteños.

Ante la cercanía del cuarto oscuro, el oficialismo comienza ahora su apuesta mediática: «mucha televisión» para el candidato y propaganda en la pantalla y en las radios. La intensificación de la difusión de las bondades de votar a Bielsa para apoyar a Kirchner, estará también acompañada de una pegatina más de afiches alusivos.

El kirchnerismo se entusiasmó con sondeos que le auguran el primer puesto, pero esperan una batería de encuestas que han encargado realizar durante tres jornadas consecutivas a diferentes expertos, para saber bien cuánto hay de coincidencia en los pronósticos.

• Reencuentro

Bielsa acompañó ayer a Kirchner a la Basílica de Luján (ver nota en pág. 11) y hoy el Presidente viajará con el canciller a la ciudad española de Salamanca, donde estará dos días en el marco de la IV Cumbre Iberoamericana de mandatarios. Presidente y candidato piensan regresar el domingo y reencontrarse en el acto que se realizará en Rosario, pero antes, a Bielsa le han preparado una caminata dominguera que está prevista una vez que baje del avión que lo traerá de regresoa Buenos Aires.

Los planes de los kirchneristas se refuerzan o cambian al son de las mediciones y del ánimo presidencial. Por eso, algunos de los que integran las reuniones de campaña aseguran que habrá un acto, después de las caminatas, que oficiará de cierre. Otros consideran que con las recorridas será suficiente, además de
«todo lo que se pueda hacer por televisión».

Esas marchas con Kirchner (o con Cristina) tienen por ahora una geografía definida. Una será por los barrios del sur de la Ciudad, donde Macri quiere retener el voto del peronismo que le es adherente y Carrió el de la clase baja. La otra, será en la llamada «línea Rivadavia», a la que Bielsa le cuesta perforar, es el voto de la clase media que ha demostrado simpatías, por caso, hacia la extinta Alianza. Es la zona que atraviesa la avenida Rivadavia en la Ciudad de Buenos Aires desde el barrio de Caballito hasta Liniers, y que contiene a los votantes de Floresta y Flores, donde Elisa Carrió realizó uno de los actos más importantes de su campaña.

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