24 de agosto 2006 - 00:00

Sin antimarcha, siguen ataques contra Blumberg

Juan CarlosBlumberg ayeren las puertasdel CongresoNacional,adondeacompañó aRaúl Castellsa presentar unpetitorio deaumento a lasjubilaciones.Este dirigentepiquetero haprometidoapoyar lamarcha delpadre deljoven Axel delpróximo 31del agosto a laPlaza deMayo.
Juan Carlos Blumberg ayer en las puertas del Congreso Nacional, adonde acompañó a Raúl Castells a presentar un petitorio de aumento a las jubilaciones. Este dirigente piquetero ha prometido apoyar la marcha del padre del joven Axel del próximo 31 del agosto a la Plaza de Mayo.
Fracasado el plan de Luis D'Elía de montar una contramarcha, el mismo día y al mismo lugar que la movilización convocada por Juan Carlos Blumberg para el 31 de agosto a Plaza de Mayo, el kirchnerismo, a través de sus voceros oficiosos, continuó con sus ataques contra el ingeniero.

Mientras Blumberg acompañó ayer a Raúl Castells en la movilización que el MIJD realizó al Congreso para pedir un aumento de la jubilaciones, agotado el plan D'Elía, apareció en escena Hebe de Bonafini. «Es una marcha contra el pueblo», dijo la titular de Madres de Plaza de Mayo.

A pesar de que el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, reiteró ayer que al gobierno no le preocupa la convocatoria de Blumberg contra la inseguridad, que se concentrará a fin de mes frente a la Casa Rosada, la reacción de sus portavoces informales muestra lo contrario.

«Sinceramente, no es un tema que objetivamente nos ocupe», aseguró Fernández y respondió las críticas hechas por Blumberg respecto de las amenazas veladas del funcionario. «Nunca amenazamos a nadie, y cada uno que piense, diga y haga lo que sienta que debe pensar o decidió hacer», respondió.

A la amenaza de D'Elía de hacer una marcha paralela, que fue rechazada incluso por los otros piqueteros amigos del gobierno como Jorge Ceballos de Barrios de Pie y Edgardo Depetri de la CTA, se agregó ayer la reacción como siempre agresiva de Bonafini.

«Quieren volver a los tiempos que rechazamos», dijo y atacó a Blumberg. «Se tendría que callar», afirmó y aseguró que «sus amigos, Macri y Patti, son de terror». Luego siguió ensuciando la convocatoria al pedirles a «los que lo acompañan que piensen lo que nos pasó con la mano dura».

Sin estar alineado, como Bonafini, con el gobierno, también apareció Adolfo Pérez Esquivel. «(Blumberg) ha equivocado el camino» en su lucha contra la inseguridad y advirtió que las medidas que promueve «llevan al totalitarismo y al fascismo», dijo el premio Nobel de la Paz.

  • Propósito

    Las críticas, en general, emanadas o consentidas desde o por el gobierno, tienen por objeto desvirtuar el sentido de la marcha del 31 de agosto. Por eso, una y otra vez, los cuestionamientos hacen referencia a la posible postulación de Blumberg como candidato en la provincia de Buenos Aires.

    Que el ingeniero insista una y otra vez con que la movilización no es contra Kirchner parece no alcanzarle al gobierno. Más allá de que como este diario anticipó ayer se haya desactivado la antimarcha de D'Elía, esa propuesta cumplió el objetivo de enrarecer el clima.

    Menos pública fue otra presión: la que ejerció la Jefatura de Gobierno porteño que le sugirió a Blumberg suspender la movilización. «Está todo demasiado politizado», le recomendaron. Igual, el empresario rechazó la sugerencia.

    La intervención de Sergio Beros y Oscar Feito, ambos funcionarios de Telerman, desató el enojo del macrismo porteño que cuestionó al jefe de Gobierno. «Son actitudes genuflexas» con el kirchnerismo, acusó el diputado Cristian Ritondo a Telerman.

    En tanto, Mauricio Macri y Ricardo López Murphy confirmaron ayer que concurrirán «como ciudadanos» a la marcha convocada por Juan Carlos Blumberg.

    «Voy a ir como ciudadano común. No he participado en nada de lo que tenga que ver con la convocatoria de la marcha en sí misma», explicó Macri en relación con la demostración contra la inseguridad del 31 de agosto en Plaza de Mayo.

    El diputado nacional por el PRO y titular de Compromiso para el Cambio dijo que en otras oportunidades participó de convocatorias contra la inseguridad porque fue «víctima» de delitos.

    Por su parte, el presidente de Recrear, Ricardo López Murphy, se pronunció en los mismos términos en declaraciones a la radio «AM 950», y allegados al ex ministro señalaron que posiblemente concurra a la marcha junto con Macri.

    A su vez, Castells también confirmó su concurrencia que, como la de todos, será sin banderas ni pancartas políticas. Como contracara, tras lo acordado en una reunión que tuvieron anteayer, Blumberg acompañó ayer a Castells en la marcha que éste realizó al Congreso Nacional, donde se reunió con Patricia Vaca Narvaja.
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