El gobernador bonaerense Felipe Solá aprovechó ayer la palestra que le prestó la Unión Industrial Argentina (UIA) para atacar no muy elípticamente a Carlos Reutemann, en forma directa a la conducción del Fondo Monetario Internacional y hacer una auto-crítica al «exitismo» argentino.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
También cargó sin anestesia contra Carlos Ruckauf, al decir que «cuando tratamos de cumplir con los compromisos que habíamos asumido para lograr un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, sólo recibimos provocaciones, críticas y ofensas que alcanzaban a 38 millones de argentinos de parte de los directivos del Fondo, ofensas que no tuvieron una condigna respuesta de parte de nuestra Cancillería». Y remató: «Un país que no respeta sus indignaciones no es un país», para agregar hacia el final de su intervención que «hasta ahora no firmamos un acuerdo con el FMI por la absoluta irresponsabilidad política de las autoridades del Fondo».
En su discurso que dejó inaugurada la Octava Conferencia Industrial de la UIA (ven nota en pág. 9), Solá dijo que «no hacen falta candidatos que se enferman todo el tiempo» en clara alusión a su colega de Santa Fe, y cerró su intervención relatando que su hija le había confesado: «Antes tenía un candidato, pero se borró; ahora me pasé al voto bronca».
• Exitismo
Solá advirtió que el veranito económico que vive el país «no es tal: está sobredimensionado y es parte de nuestro exitismo. Estamos en default, rompimos todos los contratos, todavía no restauramos el sistema financiero y no podemos contratar en nuestra moneda para invertir y crecer».
Explicó que el exitismo -que tanto criticó- también lo había ganado a él mismo, dado que «en la Argentina el crecimiento tapa las críticas, y en los días de la convertibilidad el que criticaba era descalificado porque era un perdedor». Solá, luego de hacer un crítico repaso de los catorce puntos firmados en mayo último por los gobernadores justicialistas, dijo que «podemos estar conformes con no haber entrado en la hiperinflación y los argentinos no nos matamos más». Agregó que para comenzar a discutir la reorganización institucional del país -tema central de las jornadas de la UIA-«hace falta definir el límite entre lo privado y lo público, porque somos especialistas en socializar las pérdidas pero inter-nalizar las ganancias». Agregó que, en función de que quien no tiene poder no está en condiciones de defenderse, «la resolución de la crisis financiera no fue equitativa», y reclamó en la reforma del Estado «compromiso para cerrar el déficit fiscal (lo digo con conocimiento de causa, porque mi provincia también gasta más de lo que recibe y paga 70% de sus sueldos en bonos), transparencia y descentralización, eficacia y control». Y dio el ejemplo de que los fondos fiduciarios que maneja la provincia «están en Internet y los movimientos de fondos pueden ser chequeados on line. Pero no todos somos tan transparentes: por dar dos ejemplos, nadie sabe cómo se usan el Fondo Vial (impuesto al gasoil) o el Fondo Hídrico Nacional».
• Diferencia
Respecto del default en que incurrió el país, marcó la diferencia con el de su provincia. «Yo declaré el default en Buenos Aires, pero en las próximas semanas voy a proponerles a nuestros acreedores cómo, cuándo y en qué condiciones voy a pagarles.Y creo que todas las provincias debemos hacerlo lo antes posible».
Finalmente, reclamó «valores morales para reconstruir las instituciones, lo que -a su criterio-significa «animarse a no ser rico ni parecerlo si se quiere ser un hombre público, a perder elecciones si uno está en el lugar que cree debe estar, y a no ser parte de una banda».
Dejá tu comentario