8 de abril 2005 - 00:00

Solá hace desfile de armas y amaga con ir por afuera

Felipe Solá.
Felipe Solá.
Durante semanas, por momentos en soledad, Felipe Solá batalló para que Cristina Fernández sea candidata en Buenos Aires y el peronismo estalle en un cisma que lo ubique como aliado de Néstor Kirchner para enfrentar a Eduardo Duhalde. Y nunca, como en estas horas, eso parece posible.

Con la confirmación presidencial de que la primera dama encabezará «una» lista y la advertencia -mezcla de amenaza y resignaciónde Duhalde de que el PJ podría tener dos boletas en octubre, Solá reunirá al felipismo con la intención de demostrar que tiene espaldas para enfrentar al duhaldismo.

En doble turno, en el polideportivo del estadio mundialista de Mar del Plata, los felipistas -con sectores kirchneristas de invitados-festejarán la postulación de la primera dama y, si no llega una orden de último momento, anunciarán que en octubre competirán por fuera del PJ.

En plena efervescencia por ese escenario soñado -Cristina candidata, Kirchner enfrentado a Duhalde-los organizadores estimaban ayer en 6.000 militantes la asistencia en la jornada de hoy y estiraban a 10.000 la de mañana, día de cierre, discursos y anuncios políticos.

Si el número final es ése, lo que Solá imaginó como un encuentro de dirigentes de no más de 2.000 personas, mutará en un megaacto donde el elemento común será la crítica a Duhalde y la disposición para enfrentar al duhaldismo en elecciones (no internas, se entiende).

• Recepción agresiva

Con ese marco, el felipismo espera mostrar su más sólida alianza con la Casa Rosada frente al duhaldismo que les prepara una recepción agresiva: solicitadas en los diarios locales y afiches en los paredones gritando su desagrado por la invasión felipista.

Una vez más, en el juego de tensiones, los leales a Duhalde quedarán enfrentados a Solá y a los kirchneristas que aparecerán por Mar del Plata. La presencia de la Rosada está confirmada vía
Carlos Kunkel, pero podría engordar con miembros del gabinete nacional; quizá Carlos Parrilli.

También llevarán la bandera del presidente
Luis Ilarregue, Luis D'Elía y Emilio Pérsico, caciques de porciones del PJ o del movimiento piquetero auspiciado por Presidencia y con alianzas sólidas con Solá. A ese grupo se acopló ayer Miguel Bonasso, luego de almorzar con el gobernador en La Plata.

No estará, a pesar de los intentos por lograrlo,
Cristina Fernández.

Además, la lista de asistentes enumera a 47 intendentes, 8 senadores y 22 diputados provinciales, y varios micros con concejales y dirigentes de todo rango, llegados desde distintos puntos de la provincia.

El dato destacado por los felipistas,en ese caso, serán los ediles del Gran Buenos Aires que le arrebataron al PJ oficial. Como los de Berazategui que comanda
Mario Giacobbe, los de Florencio Varela que acarreará el ex pierrista Dardo Otonello, los de Lomas de Zamora que empuja Marcela Bianchi y el concejalpiquetero de Avellaneda, César Villar, entre otros.

• Modificación

Frente a esa multitud, mañana, Alberto Balestrini contará las resoluciones de la cumbre felipista para luego dar paso a Solá que será, naturalmente, el orador central de la tarde. Será quien anuncie, o se reserve para más adelante, la decisión de competir por fuera del PJ.

El vértigo de la política modificó varias veces en una semana la postura sobre el tema. El lunes, en el Banco Provincia con sus aliados, Solá chocó con la negativa de los intendentes a tomar en la cumbre de Mar del Plata esa decisión.
«No es el momento: esperemos la oportunidad», le dijeron, y Solá aceptó.

Recurrieron al argumento de que muchos intendentes y dirigentes no quieren resignar el sello del PJ, fundamento que irrita al gobernador.
«Todos me dicen que otros tienen problemas. Díganme quiénes, que yo voy y los convenzo», le dijo, molesto, Solá al intendente de Monte Hermoso, Marcelo Di Pascuale.

Pero el miércoles todo cambió. A Solá, desde Casa Rosada, le avisaron que Kirchner estaba decidido a competir con Duhalde si éste lo toreaba con su postulación, y el gobernador retomó la idea de anunciar que saltará la interna de agosto para competir con partido propio directamente en octubre.

Anoche, era la postura que reinaba, sobre todo después de que el presidente mandó a decir que, de ser necesario, enfrentaría a Duhalde y éste, desde Roma, planteó que podría haber dos boletas del PJ en el cuarto oscuro de octubre.

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