29 de julio 2002 - 00:00

Solá pide ahora la eliminación de listas sábana

BuenosAires - Felipe Solá reeditó un capítulo áspero de la reforma política. Pidió apurar el debate sobre la supresión de las «listas sábana» tema que, según un ladero del gobernador, genera un «rechazo infernal» en el PJ de Buenos Aires.

Ayer, en la presentación de la marca turística bonaerense «Viva Las Pampas» en Carmen de Areco, Solá hizo el planteo aunque reconoció que en el Parlamento todavía, «no se consiguió el apoyo suficiente para eliminar las listas sábana».

En rigor, al menos en el Parlamento, el rechazo es masivo. El gobernador lo sabe: meses atrás envió un texto eliminando el régimen de lista entera y sembró la negativa uniforme de peronistas y radicales. Después, Florencio Randazzo, secretario de Modernización del Estado, diseñó un modelo para que un tercio de los cargos electos sea por candidato y el resto por «sábana», y cosechó la censura parlamentaria.

Randazzo copió el modelo alemán, priorizando a los referentes electos en forma «personal» y no por su pertenencia partidaria.Ante la sencillez de la lista sábana, el sistema es complejo.

De aquella aventura queda una anécdota. El diputado peronista Tránsito Saucedo se enfureció con el modelo porque, dijo, para entenderlo hay que «ir a la universidad». El rechazo fue tal que el tema desapareció de la agenda o, al menos, quedó desdibujado detrás de la discusión sobre la caducidad de mandatos y desdoblamiento electoral.

Ayer, en Areco, luego de visitar un monasterio centenario -ahora destino turístico obligado en la zona- y desfilar a caballo, el gobernador relanzó el debate.

«No podemos -dijo ayer un operador felipista- desoír la queja social.
Si no habrá acortamiento de mandatos al menos debemos discutir el sistema de listas sábana, que también es una demanda de la gente».

Ayer, el radical
Marcelo Elías consideró «imposible» que el esquema se pueda aplicar en 2003. «Hay que armar una ingeniería electoral muy confusa», dijo, pero acepta usar el sistema a nivel municipal. Un peronista también dijo que es «complicado». Hay pocas alternativas. Osvaldo Mércuri empujó un sistema de tachas -para anular candidatos de una sábana- y Juan PedroTunessi (UCR) quiere que la elección sea más «personal» con listas reducidas, en vez de multitudinarias (y quiere bajar de 92 a 84 la cantidad de diputados; y senadores, de 46 a 42).

En el escenario adverso, Solá pide reabrir el debate. «No busco rédito personal, busco que se discuta», se atajó ayer ante quienes lo acompañaron: Federico Scarabino, MaríaTeresa García -a cargo deTurismo- y el vocero oficial, Jorge Omar Matheus.

La explicación es necesaria: el gobernador no quiere reavivar la pelea con el PJ luego de lograr que, aun ante un pedido de
Eduardo Duhalde, diputados y senadores decidan desprender la elección bonaerense de la nacional.

Se votó el jueves a la noche en el Parlamento y lo defendió Solá ayer con el argumento de priorizar la gobernabilidad de la provincia.

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