Solá y Chiche, en un ensayo de convivencia
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Ese movimiento significa un nuevo respaldo a las manzaneras, la estructura que gestó Chiche Duhalde que en el último tiempo, se admitió ayer, se «estaba desarticulando».
De todos modos, el silencio político y el buen ánimo que Chiche llevó a La Plata se leyeron como un gesto conciliatorio que ratifica la tregua o pacto de no agresión que días atrás sellaron gobernador y Presidente. Mariano West, el más duhaldista de los felipistas -empardado sólo por Alfredo Meckievi- difundió a la salida de la reunión un mensaje en esa dirección: «No se habló de política porque estamos trabajando juntos en la tarea social».
• Tema único
Por casi 3 horas, Solá -acompañado por el jefe del Senado Hugo Corvatta y los legisladores JuanAmondar ain, Adriana Coirini, Julio Pángaro y Alicia Tabares, entre otros- y Chiche no se salieron del libreto: sólo hablaron de gestión.
Al margen, sorprendió el descarnado informe sobre la crisis social que presentó un nutricionista y detalle que retumbó en la mesa: en algunos barrios del Conurbano, el plan no llega porque por el nivel de marginalidad las «manzaneras no pueden entrar».




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