Firmaron ayer el nuevo pacto fiscal las tres provincias gobernadas por el peronismo que faltaban hacerlo. San Luis, Salta y Santa Cruz, al haber cumplido el ritual de acordar, firmando ante el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, entrarán en la reprogramación de las deudas provinciales.
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El sanluiseño Adolfo Rodríguez Saá logró lo que se propuso. «La provincia quedó con deuda cero», afirmó el gobernador ante la consulta de este diario. La Nación aceptó que las deudas que mantenía con la provincia quedan saldadas haciéndose cargo del pago de los servicios por distintos préstamos provinciales por $ 64 millones. «Y no vamos a tener circulando LECOP en San Luis», concluyó el mandatario puntano. El ministro de Economía de la provincia, Enrique Elorza, puntualizó que las deudas de la provincia de las que ahora se hace cargo la Nación son por fondos del BID para la privatización del Banco Provincia, para la reforma del Estado y el área de Educación.
Quienes sí recibirán LECOP serán Salta y Santa Cruz, ya que el gobierno se comprometió a pagar las deudas, garantizando el piso de la coparticipación, hasta el 31 de diciembre de 2001 en esos bonos. Lo cual, en el caso de Salta, le ha permitido tener equilibrado el presupuesto. Así lo afirmó anoche el gobernador Juan Carlos Romero.
El salteño puntualizó: «Hemos logrado reducir la deuda pública», que ya había sido refinanciada por la provincia en 50 por ciento. Ahora la Nación les enviará títulos por 13 por ciento que se les descontará a partir del 1 de enero. «Y además va a compensar con una deuda que tiene la provincia por la privatización del Banco Provincia», agregó. Un caso parecido al de San Luis, que para estos gobernadores justificó la morosidad con la que se arrastró la negociación.
Modificación
«En el caso de San Luis, hemos logrado implementar un mecanismo por el cual vamos a modificar los pagos de las deudas que la Nación mantiene con la provincia», dijo el gobernador Rodríguez Saá, al término de un encuentro en la Casa de Gobierno.
Por su parte y más crítico que sus colegas, tratando de conservar la rebeldía que lo llevó a no firmar ningún pacto fiscal hasta ahora, el santacruceño Néstor Kirchner consideró: «Hemos tratado de hacer el acuerdo menos malo posible. En especial en el documento hay un reconocimiento de las deudas que la Nación mantiene con las provincias».
«Creo que hemos llegado a un buen acuerdo en el piso de la coparticipación, porque 13 por ciento que se iba a descontar va a ser pagado a las provincias en LETES a un valor de 98 por ciento», indicó Kirchner al poner de relieve que este precisamente era uno de los puntos de «mayor fricción». Dejó a salvo la posición de los gobernadores que discutieron hasta último momento «intereses», porque, precisó, quedó claro en la discusión bilateral que «no era un capricho, ni una cuestión ideológica, ni de partidos».
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