Triunfo de la corona: sentaría el rey a Kirchner con Tabaré

Política

El trajinado enviado real viaja a Montevideo con una valija llena de palabras que tratará de convertir hoy, ante Tabaré Vázquez, en una buena noticia. Por lo menos para su mandante, el rey Juan Carlos I. Se trata de la posibilidad, admitida ayer por los dos presidentes, de que se encuentren Néstor Kirchner y Vázquez a dialogar sobre alguna solución a la crisis por las papeleras contaminantes. ¿Negociar? No, apenas dialogar, bastante poco para la violencia con que argentinos y uruguayos se enfrentan hoy de manera irreconciliable. Pero es algo, y más para el monarca, que con esa cita creería haber cumplido, sin deshonor, la tarea de mediador. José Antonio Yáñez Barnuevo le dijo a Kirchner haberle escuchado a Vázquez alguna disculpa por tanta dureza de discurso y que, si la Argentina hace algún gesto eficaz -aunque no drástico-para aliviar los cortes, está dispuesto a reunirse. En algo mejoraría el clima enrarecido entre los dos países, pero bastante más que las versiones que hace publicar el gobierno en el monopolio sobre sesudas propuestas de ligustrinas gigantes para tapar la pipa de Botnia o de un megacaño que llevaría las miasmas más allá de los centros urbanos. Idea que sigue aún en carpetas que el español no ha logrado abrir para que alguien las lea.

El enviado del rey Juan Carlos de España, Juan Antonio Yáñez Barnuevo, podría lograr uno de sus objetivos: que los gobiernos de Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez vuelvan a dialogar en las próximas semanas. Ayer, el representante de España ante las Naciones Unidas, se reunió en diferentes momentos con el presidente Kirchner, el canciller Jorge Taiana y el jefe de Gabinete Alberto Fernández, y expuso con cierta firmeza y hasta malhumor la necesidad de una definición sobre su gestión.

El europeo quiso saber si la Argentina está dispuesta o no a retomar el diálogo con Uruguay bajo la tutela de la corona española. Desde Buenos Aires obtuvo el «sí», y ahora llevará la presión a Montevideo, donde buscará la misma respuesta de parte de Tabaré Vázquez. Igualmente, en la Argentina, una alta fuente del gobierno de Néstor Kirchner aclaró que «dialogar no es negociar», pero que « estamos dispuestos a retomar los contactos con Uruguay bajo el mecanismo que disponga Barnuevo». Si finalmente hoy Tabaré Vázquez también contesta afirmativamente, el diplomático de la corona europea deberá plantearle a los dos países un cronograma de encuentros donde por primera vez desde marzo de 2006 las dos partes estarán representadas para discutir el conflicto de las pasteras de Fray Bentos. Si bien no hay definiciones por parte de Barnuevo, se especulaba en el gobierno argentino que la primera reunión podría organizarse en un país neutral, obviamente, España. Se pensaba además que ese primer encuentro no tendría a los dos presidentes como sus actores, sino a los ministros de Relaciones Exteriores, Taiana y Reinaldo Gargano, los que además sólo abrirían la rueda de diálogo para que luego Barnuevo dirija el encuentro.

La cita de ayer comenzó a las 15 horas, cuando por segunda vez en la semana, Barnuevo llegó hasta el piso 13 del edificio de la Cancillería argentina donde Taiana tiene su despacho con vista a la plaza San Martín. Unas dos horas duró esta reunión, donde el diplomático europeo repasó en parte lo conversado con Vázquez y Gargano en Montevideo, especialmente sobre la interpretación exacta que debe hacerse de la negativa pública del gobierno del país vecino de no negociar mientras estén cerrados los puentes binacionales de Gualeguaychú, Colón y eventualmente Concordia. Fue a partir de esta puntualización del diálogo montevideano entre Barnuevo y Vázquez, que se diseñó la frase que «dialogar no es negociar». Esto es, las partes se sentarán a hablar, pero sin que esto implique que comenzaron las negociaciones para destrabar el conflicto de fondo.

Sucede que la Argentina teme que el hecho de volver a discutir el tema sin una agenda precisa y sin el compromiso de hacerlo para encontrar una solución al conflicto de las pasteras, podría hacer volver la situación a fines de 2005 y principios de 2006, cuando una comisión bilateral evaluó el tema sin que haya existido voluntad de negociación por parte de Uruguay. Según Taiana, esta posición obedeció a una estrategia de Tabaré Vázquez de ganar tiempo hasta que la planta de Botnia esté avanzada y ya no pueda darse marcha atrás con el proyecto.

El canciller argentino explicó que existe el temor desde Buenos Aires de mostrar una nueva ronda de negociaciones, en las que Uruguay sólo busque que pasen los meses hasta que en octubre comience a operar la planta pastera de Fray Bentos. Barnuevo se comprometió a que haya buena fe de las dos partes.

A las 20 horas, el español y Taiana llegaron a la Casa de Gobierno para la segunda reunión de la jornada. Los esperaba el jefe de Gabinete. Kirchner sólo saludó diplomáticamente en esta oportunidad, ya que lo esperaba en su despacho (al lado del de Fernández), la dirigencia de la DAIA. Cerca de las 21.30, Yáñez Barnuevo abandonó la Casa de Gobierno, con destino a la Embajada de España.

  • Objetivo

    Lo que buscó la Argentina en esta última reunión, es dejar en claro que desde Buenos Aires se acepta el diálogo y las condiciones y la metodología que disponga el enviado español. Lo que busca el gobierno de Kirchner, es que si fracasa esta última propuesta, quede en claro que no es debido a una negativa desde Buenos Aires, sino a la « posición irreductible de Uruguay», según la definición del funcionario.

    Hoy Barnuevo estará en Montevideo, donde lo esperan dos encuentros confirmados: uno con el canciller Gargano y otro con el secretario general de la Presidencia, Gonzalo Fernández. Posiblemente por la noche, se conozcan las primeras declaraciones del enviado del rey Juan Carlos de España al Río de la Plata. Del tono de sus respuestas podrá determinarse el balance de su gestión.

    C.B.
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