6 de marzo 2006 - 00:00

¿UCR acéfala por crisis con díscolos?

La crisis interna que sacude a la UCR, que se profundizó con el voto de cinco de sus diputados a favor de la reforma del Consejo de la Magistratura, llegó a tal extremo que Roberto Iglesias amenazó con abandonar el partido si no se expulsa a esos legisladores conversos.

Iglesias, presidente del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical, aseguró que renunciará a su cargo si la convención de su partido no excluye a los cinco diputados de Corrientes, Santiago del Estero, Catamarca y Río Negro que votaron junto al kirchnerismo el proyecto que le da al gobierno poder de veto en la designación y remoción de los jueces. La advertencia lanzada por el ex gobernador mendocino apunta justamente a su tierra natal, donde el actual mandatario provincial Julio Cobos mantiene una alianza con Néstor Kirchner. Iglesias buscaría así evitar que el futuro candidato a gobernador mendocino sea digitado entre Cobos y la Casa Rosada.

A pesar de la defensa de sus respectivos gobernadores provinciales, la suerte de los santiagueños Daniel Brue y Cristian Oliva, del catamarqueño Genaro Collantes, del correntino Ricardo Colombi y del rionegrino Hugo Cuevas ya está prácticamente echada. Tanto la cúpula del Comité, encarnada en Iglesias y Margarita Stolbizer, como los jefes de la Convención Nacional, entre ellos Adolfo Stubrin, están decididos a desafiliar a estos legisladores. Y aunque para ello sea necesario seguir un largo trámite burocrático con la participación de los comités de distrito, la palabra final la tendrá la Convención Nacional, donde reina la idea de expulsarlos.

• Clientelismo

Es en la Convención donde también domina la idea de que Néstor Kirchner hizo que un gobierno provincial exitoso sea incompatible con la condición de líder político opositor. Se refieren al sistema clientelístico que muchos gobernadores del interior mantienen con la Casa Rosada para poder acceder a los fondos necesarios para atender las necesidades de su población. Lo que no está decidido es si Brue, Oliva, Collantes, Colombi y Cuevas permanecerán en el bloque comandado por el rionegrino Fernando Chironi, quien es partidario de evitar sanciones como la marginación de estos diputados para no caer en el juego del gobierno nacional. De acuerdo con el razonamiento de Chironi, estos legisladores son víctimas de la presión ejercida por la Casa Rosada para capturar voluntades políticas, y si se los expulsa entonces el kirchnerismo no sólo se saldría con la suya al dividir al radicalismo: también engrosaría sus filas con radicales desterrados.

Los próximos pasos serán una reunión del Comité Nacional prevista para este miércoles donde Iglesias disparará su munición pesada contra este tipo de actitudes y buscará reforzar el perfil opositor del partido. La gravedad de la traición no reside tanto en la forma -los caciques radicales conocían de antemano que estos cinco diputados apoyarían al gobiernocomo en el contenido: apoyaron la politización de un organismo, como el Consejo de la Magistratura, destinado a velar por la independencia del Poder Judicial.

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