18 de febrero 2004 - 00:00

Un candidato

Mauricio Macri se limita a mantener imagen con Boca e influir en temas municipales de la Ciudad de Buenos Aires, pero no habla de política nacional. Elisa Carrió vigila bien el riesgo de hegemonías antidemocráticas en la Argentina, pero sigue sin coordinar propuestas lógicas para su aspiración de presidir la Argentina, y las que enumera coinciden con las del gobierno o suenan insólitas. Ricardo López Murphy sigue siendo un crítico "lagunero". El menemismo clásico está a nivel de gozar paternidades en Chile o reunirse en sanatorios con líderes afectados en su salud y, por tanto, en receso, como Alberto Kohan o Eduardo Bauzá. Rubén Marín, Carlos Reutemann, Adolfo Rodríguez Saá guardan discreto silencio. Los amanuenses del gobierno gozan con que "no hay oposición". En efecto, está restringida a los fuertes editoriales de "La Nación", a Ambito Financiero y pocos más. Pero hay un político que habla y no niega aspirar a reemplazar a Néstor Kirchner en 2007. Es Jorge Sobisch (foto), gobernador de una próspera Neuquén, al que podría afectar que el país se cansara de "patagónicos", como alguna vez se cansó de riojanos. Lo entrevistamos.

Periodista: Usted fue el primero en plantear la necesidad de aumentar los precios del gas que ahora el gobierno lanza a regañadientes...

Jorge Sobisch: Primero de todo, hay que aclarar que es un error creer que la diferencia de 28,50 (precio local) y 35 dólares (precio internacional del petróleo) la está pagando el Estado nacional. La estamos pagando nosotros, en realidad se va acumulando una deuda a nuestro favor. P.:
¿Y en cuanto al gas?

J.S.: En cuando al precio del gas queremos por ley provincial volver a fijar el precio del barril según el precio internacional y lograr más ingresos a Neuquén. No nos puede decir nada el gobierno nacional porque lleva 10 años sin cumplir con sacar la ley que reglamenta la disposición constitucional de que los hidrocarburos pertenecen a las provincias. Los recursos son provinciales tanto que las regalías se las pagan a Neuquén las empresas concesionarias, no a la Nación. ¿Por qué entonces le tenemos que vender el gas barato a Amalita Fortabat o al Hotel Alvear, que cobra las habitaciones en dólares? Si hay pobres que no pueden pagar el gas no se lo cobremos o cobrémosles un precio menor. Neuquén le entrega el recurso al país con un subsidio encubierto. Las tarifas están congeladas desde la caída de la convertibilidad en 2002 y la provincia se ha visto privada de la mayor regalía que corresponde. ¿Por qué se van a beneficiar de la salida de la convertibilidad los que producen soja, leche, aceite, trigo, que trasladan la depreciación del peso a sus productos y que venden a precio de mercado adentro y afuera del país.


P.:
¿Por qué no lo ha hecho hasta ahora la Nación?

J.S.: Porque el Estado nacional no tiene capacidad de gestión para discriminar a quién cobrarle el gas caro porque puede pagar y a quién no cobrarle porque no tiene recursos. Además no lo hacen porque este gobierno nacional es gente, como tanta, que dice una cosa en el llano y cuando va a la Nación dice otra. Lo que reclamo yo lo reclamaban antes Cristina Kirchner y Néstor Kirchner.


P.:
Ahora el gobierno nacional sigue su idea, ¿le pidieron consejos?

J.S.: Con la Nación casi no tengo relaciones. Ni me necesitan, salvo ahora que viene la ley de coparticipación, que es cuando precisan el apoyo unánime de todas las provincias. Ni los necesito a ellos. Dicenque van a construir 1.000 escuelas y a Neuquén le dan sólo 9. Yo voy a hacer 30 más. Ya inauguramos 4 de esas escuelas hechas con fondos propios.


P.:
¿Y en lo personal con Kirchner?

J.S.: Con Kirchner nunca tuve tampoco relaciones personales muy fluidas, pese a que compartimos la región patagónica como gobernadores.


P.:
¿Está en campaña ya?

J.S.: No, pero estoy explicando mi proyecto, que es ser presidente.


P.:
¿Cuándo, contra quién?

J.S.: Voy a ser presidente de la Nación en 2007. Les voy a ganar a los que están ahora y a otros.


P.:
¿Con quién lleva adelante ese proyecto?

J.S.: Voy a conversar con fuerzas afines de metas pero no quiero cantidad de votos efímeros sino representar una corriente permanente de pensamiento sobre el país que no está entre el radicalismo y el peronismo. Tampoco aspiro a ser un candidato mediático como Elisa Carrió. Quiero llegar a los medios, obviamente, pero por el camino que considero políticamente el mejor: demostrar cómo se puede gobernar bien una provincia, en mi caso Neuquén.


P.:
¿Qué quiere destacar de esa experiencia?

J.S.: Varias cosas. Un ejemplo, es cómo negocié con Repsol YPF la extensión del período de inversiones. Todos me criticaban, pero fue un éxito que benefició a la provincia y también a la Nación. Pero también me voy a diferenciar en el método de construcción política.


P.:
¿Frente a qué modelos?

J.S.: Voy a basar mi lanzamiento en esa experiencia de administración, a diferencia de Carrió o López Murphy que sólo fueron resultado de procesos electorales. Terminaron esos procesos y no han tenido después la capacidad de organizar partidos o movimientosque le den vida a ese lanzamiento original.


P.:
¿En qué fuerzas está pensando

J.S.: Mantendré diálogos con esas fuerzas afines. En definitiva todo lo encamina un buen accionar político. La persona clave es el salteño Ricardo Gómez Diez, con él hay que hablar.

P.:
Volvamos a la experiencia de Neuquén, ¿qué más puede aportar su gestión al país en cuanto a forma de administrar?

J.S.: Mi provincia ha sido medida como la primera en transparencia presupuestaria. Tenemos 8,1 puntos sobre 10 que es el máximo. Segundo creo que está Mendoza, y después San Luis y San Juan. También en cuando al crecimiento de la actividad. El promedio de los últimos 5 años, incluyendo los de plena crisis, le da a Neuquén 5,1% de crecimiento del PBI provincial. Chubut tiene 1% y a todas las demás les da negativo. Además tenemos los docentes mejor pagos del país. Pudimos bajar la desocupación de 18 a 7% en Neuquén; ésas son las cosas en las que hay que fijarse. Eso es lo que sirve para ser candidato a presidente de la Nación.


P.:
Presidente de un club de fútbol como Boca ¿no?

J.S.: Inicié mi vida pública presidiendo en Neuquén el Club Independiente de básquet. De ahí salté a intendente de la ciudad de Neuquén. Entonces creo que Mauricio Macri está encaminado...


P.:
¿Cómo actúa el Estado provincial que gobierna en este proceso de recuperación?

J.S.: Asistiendo a la empresaprivada, según los sectores. Por ejemplo, dimos 10 millones de pesos a los ganaderos. Con eso logramos pasar de 6% de autoabastecimiento provincial de carne bovina a 16% y para julio creo que estaremos en 25%. Esto es importante en Neuquén porque hay veda al ingreso de carne de afuera con hueso por la aftosa.


P.:
¿Aumenta la chacra en Neuquén, que tradicionalmente tenía que importar de otras regiones los productos?

J.S.: En 3 años tendremos la primera producción de cerezos que no existían en Neuquén. Por eso dimos en concesión la construcción de la estación de carga en el aeropuerto local que la ganaron Amadeo Riva y Eurnekian. Los cerezos se recogerán en 10 puntos fijos o cámaras circulantes para llegar al sector nuevo de cargas y de ahí al exterior. Para producir cerezos dimos crédito y asesoramiento técnico a minifundios a vecesde 2 hectáreas. Los créditoslos pagarán con la producción. Todo esto ayuda a impedir la emigración de gente de la provincia, algo que comenzó cuando el empleo público hizo crisis como actividad dominante. Lo estamos logrando con el apoyo a las empresas privadas.


P.:
¿Cuál es la situación del banco provincial?

J.S.: Mantenemos el banco de Neuquén como provincial. Tiene un déficit de 2 millones de pesos mensuales pero es porque el gobierno nacional nos mantiene en retraso el pago de 130 millones de dólares.


P.:
¿Cómo se lleva con la dinastía Sapag?

J.S.: En estos momentos no tengo ningún Sapag hoy en el gobierno provincial. Hay 2 parientes de Felipe Sapag pero de otro apellido.


P.:
En Neuquén nacieron los piqueteros...

J.S.: Somos la única provincia que no tiene piqueteros pese a haber sido, junto con Tartagal en Salta, origen de este mal argentino. Si 50 o 100 personas nos cortan una ruta enseguida le damos trabajo en tantos emprendimientos que hemos lanzado. Por eso no hay de qué quejarse. No dejamos crecer jefes que los conduzcan a desórdenes por politización. Pagamos los subsidios con tarjetas magnéticas. Nadie les hace quitas a los beneficiarios.


P.:
Era tradicional la política de construir viviendas en Neuquén...

J.S.: En el tema viviendas hemos vuelto a una especia de Banco Hipotecario. La provincia no construye viviendas sino que da créditos a privados. Sale más barato que construir oficialmente. Se buscan sus presupuestos, se vigilan las obras. Es mejor que actuar desde el Estado.


P.:
La provincia es además un destino turístico creciente...

J.S.: En México aprendimos el software de ellos para atraer turismo y lo queremos aplicar en Neuquén. Yo en persona me entrevisté con el ministro de Turismo de México. Estamos desarrollando las pistas de esquí de Caviahue, únicas en el mundo, como Las Leñas, porque el esquiador puede salir del hotel esquiando. Además todo en paisaje natural -ni se escucha radioque no se le ofrece ya en ningún lugar del mundo, donde los grandes centros internacionales son en realidad centros urbanos donde se ha perdido el contacto directo con la naturaleza. En Caviahue este año sólo tenemos 44 construcciones nuevas de propósito turístico, rehabilitamos la pista de aterrizaje de Loncopué y el turista puede llegar directo desde Buenos Aires o, si lo hace en vehículo, llega por pavimento.


P.:
¿Y en otros centros turísticos?

J.S.: Hemos hecho un convenio con la Fundación Favaloro para crear en Villa La Angostura un centro de prevención de males del corazón. O para mejorar los accesos además piense que el país tiene 7 pasos habilitados con Chile de los cuales 4 los tenemos en Neuquén.


P.:
¿Y en cuanto a la industria?

J.S.: Tenemos producción de metanol, pero hay protestas ecológicas para llevarlo por tren hasta Bahía Blanca. No tiene sentido porque al no ir por tren va por camiones que no es la mejor forma. Las empresas Fortabat licitaron el tren para transportar el metanol hacia donde lo consumen en Buenos Aires, pero en Bahía Blanca un juez se lo impidió. Con eso bastó para frenar ese tráfico. Es un problema a solucionar. Nuestra otra meta industrial es para exportar productos del campo elaborados, enlatados, algo que agrega trabajo a la gente. Además estamos ya produciendo buen vino y buen champagne.


P.:
¿Construyeron nuevas rutas?

J.S.: En mis dos mandatos terminé de pavimentar la Ruta 40 en todo el territorio provincial y hasta Mendoza, pero desde la frontera hacia el Norte sigue siendo de ripio. Los mendocinos no han cumplido. Tenemos otras rutas y caminos en construcción.


P.:
Pero ustedes compiten con los mendocinos en el negocio del vino...

J.S.: Ya tenemos un vino con premios y otro más mediano. La promoción al agro también está funcionando.


P.:
¿Los supermercados le compran al productor local?

J.S.: A los supermercados los ayudamos con la tarjeta del banco, que les significa muchas compras pero les pedimos que empiecen a comprar productos neuquinos, especialmente de huerta, para que no sea todo venido de Buenos Aires. Ya lo hacen y eso va funcionando, y tanto que sus proveedores ven que también pueden vender más en el mercado nacional e incluso empiezan a pensar en exportar.

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