1 de marzo 2012 - 23:50

Un discurso donde ratificó el rumbo: defender Malvinas, la producción nacional y garantizar el crecimiento

Cristina de Kirchner
Cristina de Kirchner
La presidenta Cristina de Kirchner durante 3 horas y 15 minutos hizo un repaso exhaustivo de la gestión donde destacó que los lineamientos principales: crecimiento con inclusión, el desarrollo industrial, el rol del mercado interno, la generación de empleo, la apuesta a la educación y la investigación, entre otros logros. Defendió la política de restringir importaciones y la compra de dólares, la apuesta al mercado interno; los subsidios, la exigencia de que se reinvierta las utilidades de las empresas en el país, la minería responsable (que cuide el medio ambiente), entre otras políticas.

Dejo bien en claro que significará la "sintonía fina": una revisión exhaustiva del destino de los fondos y sus resultados. Así, defendió que algunos sectores continúen recibiendo subsidios pero otros que ya lograron despegar se les eliminen. Apeló a la unidad de todos los argentinos y que para ellos es necesario contar con una sociedad organizada. Se enojó con el intendente Mauricio Macri por no hacerse cargo de su responsabilidad y lo chicaneó cuando dirigiéndose a la ministra de Seguridad Nilda Garre, le otorgó 30 días para que "tenga tiempo de dotar al subte con 250 efectivos de seguridad".

La referencia al accidente de Once estuvo presente, al principio con el minuto de silencio de todo el Parlamento y luego cuando volvió a ratificar que esta decidida a tomar todas las decisiones que sean necesarias, una vez conocido el dictamen de la Justicia. Insistió que 15 días son suficientes para la pericia técnica y dejó en evidencia a la Auditoria General de la Nación cuando afirmó "que ningún organismos de control le pidió que le quite la concesión". Al tiempo que recordó la inversión que se efectuó en todo el sistema ferrroviario. Si bien reconoció que falta mucho por hacer se escudó, que a diferencia de Macri "que se cree intendente de Nueva York", ella se tuvo que hacer cargo de las deudas del "corralito" y "corralón" que implicaron más u$s 19.000 millones.

No dejó de criticar a los sectores que por un motivo u otro no son solidarios. Aquí no se salvó nadie: ni los docentes a los que criticó por el nivel de ausentismo y no aceptar la pauta salarial que ofreció la Nación como salario mínimo de $2.800. Tampoco las empresas y mencionó específicamente al conflicto del campo que al dividirnos terminó beneficiando a "5 a 10 firmas que se llevaron todo". El reclamo a YPF quedo plasmado con gráficos donde se veía la drástica caída de la producción en los últimos años situación que obligó al Estado a importar combustible.

En este punto, anticipó que tomará todas las medidas que sean necesarias "para asegurar el abastecimiento a los argentinos de combustible" . Para que esto sea posible Cristina señalo que "va a ejercitar con todas las armas que nos da la Constitución y la legislación vigente". En diálogo con ámbito.com el secretario de Comercio, Guillermo Moreno afirmó que entre otras herramientas con "la ley de Defensa de la Competencia esta en condiciones de cumplir con la orden presidencial". Moreno sin duda acaparó toda la atención con la distribución de los famosos alfajores que entrega a los empresarios cuando los convoca a su despacho.

También se le adjudicó la distribución de los globos con la leyenda en contra de Clarín que fueron usados para jugar durante el cuarto intermedio antes que llegara la jefa de Estado. Moreno, fue uno de los más entusiastas a la hora de aplaudir y los militantes de La Cámpora lo saludaron efusivamente.

Aunque Cristina no lo mencionó en su clara defensa a las restricciones a las importaciones dejó expresado su apoyo a la gestión que lleva adelante el funcionario.

En su discurso, también y fiel a su estilo retó a alguno de sus colaboradores, tal fue el caso del vicepresidente Amado Boudou al cual le pidió que no "le toque los papeles", desmitificó que Carlos Zaninni sea uno de sus más estrechos colaboradores cuando dijo "es mi alter ego jurídico nada más, no crean esas cosas que dicen por ahí".

Con firmeza aunque emocionada aseveró: "No se puede perder la dirección", y aclaró que no solo por su trayectoria como militante política sino "por la persona que más he querido en mi vida".

Como siempre ocurre la jefa de Estado efectuó algunos anuncios que en principio no se preveían como ser:

• Impulsará el seguro obligatorio contra la sequía.

• Avanzarán en un plan de riego a tasas subsidiadas. En una primera etapa se abarcaran unas cien mil hectáreas.

• Propuso discutir en el Consejo Federal de Educación la eliminación del sistema de Fondo Nacional del Incentivo Docente (FONID).

• Se crea una Comisión para la Reforma, Actualización y Unificación de los códigos civiles y de comercio. Participarán el Ministerio de Justicia y de juristas.

• Se simplifica el juicio de divorcio bastando la voluntad de uno solo de los cónyuges sin necesidad de expresar mutuo acuerdo en el tema de la separación.

• Se reconocen las uniones de convivencia tanto para hombres y para mujeres.

• Se legislará la reproducción humana asistida y también la gestación por sustitución.

• Malvinas: junto con la Procuración del Estado y la Cancillería, se enviarán cartas a los órganos bursátiles de todas las empresas que están depredando nuestros recursos en Malvinas, ictícolas y petroleros notificándolas de la litigiosidad.

• Se negociarán con el Reino Unido sustituir los dos vuelos de LAN a las Islas Malvinas por tres vuelos de Aerolíneas que salgan desde Buenos Aires.

Finalmente, Cristina volvió a convocar a "todos los argentinos a la unidad nacional". A juicio de la primera mandataria "cada vez que hemos estado desunidos nos hemos desorganizado y han venido por nosotros". Le recordó a los políticos que "no es poniéndole palos en la rueda al Gobierno como se ganan las elecciones".

Para y con la voz quebrada contarles que nunca soñó con "ser Presidenta, pero además si nunca soñé con ser la primera Presidenta mujer, mucho menos soñé con ser la primera reelecta con el 54% de los votos, mucho menos". Aunque reconoció cuánto logró en la vida, también se lamentó de cuánto perdió, y en una confesión que no dejó de sorprender concluyo: "Si tuviera que cambiar todo lo que gané por todo lo que perdí, la verdad que no lo dudaría".

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