Los conciliábulos del fin de semana, en torno a la votación de hoy en pro o en contra del juicio político a Aníbal Ibarra, tuvieron varias terminales oficialistas: El Calafate (donde estuvo Alberto Fernández con el Presidente); un country bonaerense (donde se recluyó Vilma Ibarra) y el barrio de Agronomía (donde se mantuvo Ibarra, Aníbal, en su domicilio particular, entre otros puntos). En esas intrigas cruzadas, de un lado estuvo la expectativa, claro, de conocer con cuánta certeza de apoyo presidencial contaría Ibarra hoy en el recinto de la Legislatura; del otro, cuánto el jefe de Gobierno porteño aportaba a la situación, pero también abundaron críticas internas y ajenas:
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
• El kirchnerismo cree ver en el peronista-macrista Santiago de Estrada al responsable de que se desataran los desórdenes en la Legislatura, la semana pasada y desconfía de lo que pueda pasar hoy.
• Lo acusan, además, de no respetar supuestas acciones, como que alguna diputada del bloque aliado al macrismo no iría a votar, dejando un voto más a favor de Ibarra.
• Al jefe de Gabinete de Ibarra, Raúl Fernández, le reprochan haber llegado al límite de votos sin saberlo de antemano y además «hacer creer que todo depende de nosotros», dicen los kirchneristas. . Al gobierno, su propia tropa le reclama por la bochornosa captación de Eduardo Borocotó que terminó restándole un voto a costo, además, «del papelón».
• Dudan unos y otros de si la legisladora Mirta Onega se mantendrá por el voto en contra del juicio político, ya que en la reunión de Labor Parlamentaria que se realizó el viernes pasado, tras la fallida sesión, la observaron «muy mal anímicamente, preocupada por las amenazas de los padres (de las víctimas de Cromañón) y por lo que se había dicho en el recinto sobre su ausencia el jueves».
• Dudan de la postura de Chango Farías Gómez. Para los más allegados a Alberto Fernández, la abstención estará asegurada y se archivará el proceso de juicio político, a pesar de cierta saturación que habría comenzado a sentir Néstor Kirchner, al conocer que también recibió insultos de la tribuna de familiares de Cromañón, el jueves.
• Los ibarristas mantuvieron conversaciones con todo tipo de aliados y hasta opositores, con la idea de asegurarse algún voto más propio, que los despegue de la dependencia total al kirchnerismo en la que los deja la situación.
• Hasta el inicio de la reunión de la Sala Acusadora, hoy, contarán esa posibilidad, que les podría dar alguna ausencia nueva inesperada o un cambio de postura.
Dejá tu comentario