Polémico es el libro «La otra parte de la verdad», porque su autor rebate documentalmente un aspecto de la campaña de organizaciones de derechos humanos contra las Fuerzas Armadas en los años '70. Hay oportunidad de consumir un texto que resulta novedoso en su enfoque para esta época. «La otra parte de la verdad», del joven abogado marplatense Nicolás Márquez, propone profundizar en los derechos humanos de los más de 1.200 argentinos muertos durante el gobierno constitucional de Juan Domingo Perón e Isabel Martínez de Perón, de los que nunca nadie se ocupó.
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Márquez es un hombre que, por su edad, no vivió esos años y no registra familiares militares ni muertos por nadie en ese tiempo. Que admite haber abordado el estudio del tema porque advirtió un, al parecer, olvido deliberado sobre una parte de la historia argentina. Otra curiosidad es que la impresión se logró gracias a donaciones de amigos, encabezada por Florencio Varela, que alcanzó para una primera tanda de 10.000 ejemplares y van ahora por una segunda edición, en tanto que continúan las presentaciones del libro por invitaciones llegadas de todo el país. Tantas, que este flamante abogado dice que tiene problemas para el ejercicio de su profesión.
El ensayo, polémico, obviamente, habla del robo de bebés durante el Proceso, por el que están detenidos varios jefes militares de aquella época. Reduce de 22 a 2 los casos probados de infantes en poder de uniformados. Lo cual no excusa lo delictual del hecho, desde ya, pero aclara que no lo convierte en algo «sistemático». Se subraya que nadie se acuerda de los más de 1.200 secuestros y asesinatos registrados antes del derrocamiento de Isabel Perón, el 24 de marzo de 1976, omitidos en el decreto de Raúl Alfonsín que ordenó el juzgamiento de las juntas.
En el libro se pregunta Márquez: «¿Por qué el gobierno de Alfonsín no juzgó esos 1.245 casos ocurridos durante 'la democracia' peronista? ¿Por qué no lo hizo la Cámara Federal que juzgó a los comandantes del gobierno militar?» Según el autor, se trató «de la evidente y vil impunidad pactada entre los políticos».
• La triple A
La investigación muestra no sólo a los muertos por la subversión -Montoneros, ERP, FAP o cualquiera de las siglas-, sino también a los asesinados por la triple A que inspiraba el patético cabo López Rega, devenido en ministro de Bienestar Social y amparado por el gobierno constitucional. Una lista que incluye, dice, a hombres de la Juventud Peronista (de la JUP), a profesores universitarios, curas, periodistas, actores, gremialistas, militantes del PST, y de la más diversa actividad. Hasta un hijo de 4 meses del rector de la UBA, Pablo Laguzzi.
Cuenta este libro que en los diarios de setiembre de 1983, tres meses antes de que Raúl Alfonsín asumiera la Presidencia de la Nación, se publicó una solicitada con el título «Los argentinos queremos decirle al mundo», que decía: «Los argentinos estuvimos en guerra. Todos la vivimos y la sufrimos. Queremos que el mundo sepa que la decisión de entrar en la lucha la provocó y la impuso la subversión, no fue privativa de las Fuerzas Armadas. Tampoco fue privativa del gobierno argentino. Fue una decisión de argentinos. Todos, absolutamente todos los hombres de buena voluntad que habitan el suelo argentino, pedimos en su momento a las Fuerzas Armadas que entraran en guerra para ganar la paz. A costa de cualquier sacrificio». Conceptos polémicos de Márquez al incluir «todos». Agrega: «Y todos deseamos que la guerra terminase cuanto antes. Hoy, la guerra terminó, aunque no la vigilia. Y tal como cualquier otra guerra, la nuestra también tuvo su precio.»
«Quiera Dios que nunca más tengamos que pagar este precio para vivir en paz.»
Firmaron -dice Márquez-más de 100 entidades, entre ellas la Asociación de Bancos Argentinos, Asociación de Industriales Metalúrgicos, Asociación Internacional del Club de Leones, Bolsa de Cereales de Buenos Aires, Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Cámara Argentina de Anunciantes, Cámara Argentina de Comercio, Cámara Argentina de la Construcción, de Editores de Libros, de Comercio, Industria y Producción de la República, Centro Argentino de Ingenieros, Consejo Empresario Argentino, Consejo Publicitario Argentino, LALCEC, Liga de Madres de Familia, Rotary Club de Buenos Aires y Sociedad Rural Argentina.
Libro decididamente para la polémica en esta época de relanzamiento del setentismo. Los nombres y citas que incluye (ver Párrafos Salientes) marcan claramente el camino a la confrontación. Pero la historia nunca puede mirarse con un solo ojo.
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