Una rara mezcla de conservadores y UCR
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Roberto Lavagna
ayer en una
reunión de
aliados, apurada
esta vez tras la
negativa del
candidato a
sumarse a la
convocatoria de
Juan Carlos
Blumberg. Lo
acompañaron
Gerardo Morales
(radical), Carlos
Zaffore (MID),
Guillermo Baigorri
(sanjuanino),
Marina Cassese
(peronismo),
Carlos Campolongo
(telermanista) y
Gabriel Llano
(conservador).
Llano pertenece a un sector de los demócratas mendocinos que junto con el Partido Renovador de Salta y los Ciudadanos Contra la Corrupción de Tucumán podrían pegar el salto de la alianza con Macri si éste se mantiene en la carrera presidencial.
Omar De Marchi, también del Partido Demócrata de Mendoza, respaldó la gestión de Llano: «fue para limar asperezas y seguir analizando la opción de una única alternativa», dijo.
Pero el santafesino Natale no fue en la misma línea: «Llano no fue representando al Movimiento», dijo, «esta reunión se inserta dentro de la tesitura que llevó al Movimiento en diciembre a tener reuniones con todos los actores políticos de la oposición y que implica enunciar primero un programa y luego las candidaturas», intentó minimizar.
Morales acudió a la diplomacia radical para salir del entuerto y ofició de vocero de la reunión: «Compartimos visiones de cómo hay que hacer para solucionar algunos problemas como la crisis energética, pero después cada dirigente debe dar un debate interno dentro de su espacio».
Fue la única forma de plantear con elegancia el dilema de tener una interna de los partidos provinciales estallando en la misma mesa donde Lavagna sentaba a sus principales aliados.
Un minué similar deberán bailar tanto Morales, como Fernando Chironi, Ernesto Sanz y Adolfo Stubrin, en la Convención Nacional partidaria del 23 y 24 de marzo próximo cuando deban explicarles a los delegados radicales -incluida la ya casi renunciada Margarita Stolbizer que avanza en su acuerdo con Elisa Carrió por la gobernación bonaerense-, que el candidato a vicepresidente lo nominará Lavagna y la UCR deberá limitarse a ratificarlo.
Ese estilo de conducción del ex ministro de Economía es bien conocido por los alfonsinistas que, a cambio de no quedar nuevamente afuera de la historia, estarán dispuestos a soportarlo. Pero no sucederá lo mismo con quienes presionaron hasta último momento por llegar a las elecciones con candidato propio, como el caso de algunos intendentes radicales de Córdoba que creen que así no irritarán tanto al gobierno.




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