19 de septiembre 2001 - 00:00

Uno de los secuestradores se reunió con espionaje iraquí

Washington (EFE,ANSA,DPA,Reuters) - Uno de los presuntos autores de los atentados terroristas de la semana pasada en EE.UU. se reunió durante este año en Europa con un miembro del espionaje iraquí.

Se trata de Mohamed Atta, un ciudadano egipcio quien presuntamente fue uno de los secuestradores que estrellaron el primer avión contra una de las Torres Gemelas de Nueva York.

Fuentes del espionaje estadounidense señalaron, desde el anonimato, que ese supuesto contacto de Atta no demostraría por sí mismo una implicación de Irak en los atentados de la pasada semana en Nueva York, Washington y Pennsylvania.

No se ofrecieron precisiones acerca del lugar exacto de Europa o de cuándo se habría celebrado esa reunión.

Varios analistas de defensa y seguridad, como el ex director de la CIA James Woolsey, han sugerido que se estudie más a fondo la posibilidad de que el grupo de Osama bin Laden sea una fachada que trabaja por encargo de algún gobierno, especialmente el iraquí.

La información sobre Atta llega después de las noticias del fin de semana acerca de que el FBI siguió la pista de otros dos de los presuntos terroristas, después de que uno de ellos se reunió en Kuala Lumpur con uno de los presuntos responsables del ataque contra el destructor USS Cole, en octubre de 2000.

La policía federal fue notificada a finales de agosto por las autoridades de inmigración de que los dos sospechosos habían entrado en el país, pero no logró localizarlos antes de los atentados.

• Cientos de pistas

A una semana de iniciada, la investigación más grande de la historia de los Estados Unidos ha arrojado decenas de arrestos, miles de pistas dentro del país y cientos de contactos con las agencias encargadas de investigar en el resto del mundo.

Todo apunta al mismo lado, dicen las autoridades: la cabeza que planificó los atentados terroristas del «martes trágico» fue la del multimillonario saudita Osama bin Laden.

Ayer, la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) detuvo en Texas a un radiólogo saudita, como parte de las pesquisas.

El médico de 34 años, tiene un apartamento en un barrio de la zona norte de la ciudad de San Antonio que fue allanado la semana pasada tras los ataques a la Torres Gemelas de Nueva York y al Pentágono. El radiólogo trabaja en el Centro de Ciencia y Salud de la Universidad de Texas, desde donde el FBI secuestró una computadora de la principal biblioteca del centro y copió información de los archivos del Departamento de Radiología.

De las decenas de personas detenidas, casi todas inmigrantes ilegales, 49 son sospechosas de tener vínculos potenciales con los atentados del martes. Algunas cooperan y otras no, se limitó a decir el director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI),
Robert S. Mueller.

El FBI trabaja en las numerosas pistas, que incluye una minuciosa investigación de todos los lugares donde estuvieron hospedados, durmieron, comieron, hablaron, caminaron, pasaron, arrendaron vehículos y compraron dulces o refrescos los 19 árabes sospechosos de haber secuestrado los cuatro aviones que transformaron en bombas e hicieron volar contra el corazón económico y el símbolo del poder militar del país más poderoso del planeta.

• Cambios

Tantas son las pistas y los arrestados de origen árabe, que el FBI está contratando de manera urgente personas que hablen árabe y farsi para procesar el material recabado.

Sólo en las actividades de estas 19 personas hay mucho para investigar, ya que vivían en los Estados Unidos y han dejado un reguero de pistas a seguir.
Tantas, que algunas personas se preguntan cómo es que los servicios secretos no los atraparon antes. Por ejemplo, el mes pasado dos de los supuestos secuestradores que se suicidaron al estrellar los aviones contra sus objetivos estuvieron en un hotel de Florida. Como pagaron con efectivo, el dueño del lugar «olfateó» algo raro y buscó en la basura cuando se fueron. Allí encontró libros ilustrados de artes marciales -karate y jujitsu-, un diccionario inglés-alemán, un cuchillo de cortar cajas como los utilizados para reducir a las tripulaciones de los aviones secuestrados el martes, mapas aéreos de la autoridad federal en el tema (FAA) y libros de entrenamiento en vuelos, incluyendo información sobre cómo pilotear Boeing de pasajeros.

Los investigadores sostienen que los terroristas responsables de los atentados en Nueva York y Washington
habían preparado una segunda ola de ataques para el 22 de setiembre.

El FBI estableció el mapa de una amplia trama terrorista para la cual, sostiene, los terroristas se habían preparado durante años en los Estados Unidos, sin ser sospechados, recibiendo apoyo financiero y logístico de otros, con la intención de alcanzar más objetivos.

También se sospecha que los secuestradores suicidas podrían haber estado a bordo de otros vuelos comerciales el día en que cuatro aviones fueron estrellados contra emblemáticos edificios estadounidenses y en una zona boscosa de Pennsylvania
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