26 de febrero 2008 - 00:00

Valijero: complican más a acusado de encubrir fondos

Guido Antonini Wilson
Guido Antonini Wilson
El uruguayo Rodolfo Wanseele Paciello, uno de los detenidos en Miami por el escándalo del valijero venezolano Guido Antonini Wilson, quedó ayer más complicado en la causa después de una audiencia en la que el FBI mostró pruebas que lo relacionan con los servicios de inteligencia venezolanos. La Justicia no sólo le revocó la fianza sino que ordenó también que se lo mantuviera separado del resto de los acusados para que no pudiera cruzar información.

La audiencia de ayer había sido fijada para decidir sobre la libertad bajo fianza que la Justicia había fijado para Wanseele Paciello, decisión que había apelado el fiscal Thomas Mulvihill. Por eso la acusación debió mostrar nuevas pruebas que justificaran la necesidad de mantenerlo detenido. Finamente, la jueza federal de Miami Joan Lenard revocó una fianza de u$s 150.000 que le había fijado previamente y ordenó que siga detenido luego de escuchar el testimonio de un agente del FBI.

De esas pruebas, que consisten en archivos de la computadora personal y otros documentos obtenidos en el domicilio de Wanseele luego de su detención, surge su relación cercana con la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención de Venezuela, según explicó el agente del FBI Justin Kridar. Esa prueba era necesaria para sostener la acusación de haber actuado en Miami como agente extranjero encubierto.

  • Vínculo

  • Ese accionar de inteligencia de Wanseele Paciello está directamente relacionado, según Mulvihill, con Antonini Wilson, el hombre radicado en Miami que viajó con los u$s 800.000 desde Caracas a Buenos Aires y que fue presionado por agentes encubiertos de Venezuela para que no revelara el origen del dinero y su destino para financiar la campaña presidencial argentina, según sostuvo la fiscalía en el inicio del caso.

    La principal acusación contra Wanseele fue que había recibido en el aeropuerto de Miami a un agente de inteligencia venezolano que viajó para reunirse con Antonini Wilson, y que vigilaba los encuentros para evitar que los siguiera el FBI. Los documentossecuestrados por el FBI muestran que Wanseele, que tenía registrada en Miami una empresa de importación y exportación bajo el nombre Wanpac -por sus dos apellidos-, recibía pedidos para compra y cotización de equipamientos de distinto tipo, desde comunicaciones hasta piezas de helicópteros.

    El uruguayo «recibió correos electrónicos y mensajes de texto de Pedro José Pérez, comisario jefe de la DISIP, y de Nilda Rivas, también comisaria de la DISIP», dijo ayer el agente Kridar al referirse a los archivos encontrados en su computadora.

    «Hay suficientes evidencias registradas para determinar que este acusado deba estar detenido durante el juicio», sentenció finalmente la jueza Lenard.

    Previamente, la fiscalía estadounidense había informado en la audiencia que tenía grabaciones en las que el director de inteligencia de Venezuela, general de brigada Henry Rangel Silva, bajo el nombre encubierto de «Arvelo», llamó a Antonini para decirle que estaba al tanto de sus « preocupaciones» y que esas preocupaciones estaban siendo atendidas. Se refería, según Mulvihill, a la acusación que pesaba sobre él en Buenos Aires.

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