Venció radicalismo K en Catamarca como se preveía
Los radicales, que tan poco han tenido para festejar en los últimos años, pudieron celebrar ayer el triunfo de un correligionario en Catamarca. El partido, como se esperaba, retuvo la gobernación que le arrancó hace 15 años al peronismo. Esta vez, lo hizo de la mano del kirchnerismo, del cual es aliado, como antes lo fue de otras fracciones del peronismo. Eso motivó que se unieran en los festejos de anoche sectores ligados al gobiernoy los que en ese partido hacen oposición. Claro que también festejó el gobierno, que jugó en este caso a ganador eligiendo apoyar a quien sin duda vencería en las urnas. Al final, no se sabe quién es más astuto, si el radicalismo, que se pone el ropaje kirchnerista para retener poder, o Néstor Kirchner, que buscó evitar la compañía de los perdedores. El triunfo de Eduardo Brizuela del Moral fue abrumador.
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Aquella fue la colecta de votos más flaca del peronismo que compitió dividido en dos boletas: por un lado, Saadi con el MAP; por el otro, Francisco «Pilo» Sotomayor -que ayer fue como candidato a vice de Barrionuevo-que se postuló con el sponsoreo del entonces presidente Carlos Menem y consiguió, apenas, 11%.
Ahora, con 30% de los votos, el peronismo perforó un piso histórico que osciló en los 40 puntos durante los últimos 15 años. «Para mí se terminó: ya está, fue», se confesó ayer Barrionuevo al conocer el resultado de la elección.
«Yo pensaba dar 4 años de mi vida a gobernar Catamarca. No me entendieron; buenas noches, mucho gusto. Ahora habrá que reordenar el partido, llamar a elecciones y ver qué pasa», se despidió, anoche, el gastronómico.
Se podría hacer un desmenuzamiento más o menos antojadizo respecto de qué porcentaje de los votos juntó la fórmula Brizuela-Lucía Corpacci y determinar que los aproximadamente 10 puntos por encima de 50% que el Frente Cívico logró en los últimos 15 años provendrían de electores peronistas.
O tomar como parámetro el resultado de octubre de 2005, cuando el Frente para la Victoria (FpV), el Frente Cívico y el PJ se dividieron en tercios, punto más punto menos, el caudal electoral. Ahora, el ensamble FC-FpV consolidó sus bolsones de votos y los unificó mientras Barrionuevo preservó su nicho.
Ese debate era, anoche, expuesto por los diferentes socios del acuerdo Frente Cívico-Frente para la Victoria para disputarse la propiedad del triunfo.
Además del exitoso debut de la Concertación K y el derrape del PJ oficial, la elección catamarqueña aportó otros dos apuntes políticos interesantes:
Sobre esa estadística, los que conocen el pulso catamarqueño ilustran la incidencia que la estructura oficial -sin importar quién la controla-tiene en los comicios.




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