3 de mayo 2004 - 00:00

Viaja Kirchner hoy a Estados Unidos

Néstor Kirchner comienza hoy su tercer viaje a Estados Unidos sin tener agendados encuentros con George W. Bush ni Colin Powell. Oficialmente, se informó que es porque no se trata de una "visita de Estado". Pero se sabe que los asesores de Bush para su reelección no aconsejan una foto con el argentino. Washington dejó claro que hay desilusión por los pocos gestos de reciprocidad de Kirchner hacia Bush luego que éste haya apoyado a la Argentina ante el FMI. No es el único problema de este viaje. Hasta anoche se especulaba con la posibilidad de que fondos buitre en juicio con la Argentina pidan el embargo del Tango 01 con que volará la muy nutrida delegación. Según los abogados argentinos, la nave estaría amparada por tratados internacionales. Pero hasta anoche se preparaba la excusa de un neumático defectuoso -por si no se confirma hoy que el avión tendrá paz en su estadía en Estados Unidosy cambiar así a un avión de línea.

Viaja Kirchner hoy a Estados Unidos
Aunque hubo gestiones hasta última hora, finalmente Néstor Kirchner no podrá reunirse con George W. Bush en el viaje a los Estados Unidos que el presidente argentino comienza hoy. Como contrapartida, durante los cuatro días de recorrida, el jefe de Estado tendrá una agenda en la cual figuran encuentros con el economista Paul Krugman y con el titular del BID, Enrique Iglesias; recibirá un premio de la comunidad judía y hablará ante banqueros y empresarios sobre sus planes de gobierno, además de explicar por qué los acreedores de la deuda externa argentina deben aceptar una quita de 75 por ciento.

Esta será la tercera visita de Kirchner a los Estados Unidos
, lo que convierte a este país en el más visitado hasta ahora por el argentino, por encima de España y Brasil, donde viajó dos veces en el primer año de gestión. La partida está prevista para las 22 y hasta ayer se aseguraba que el vuelo se realizará en el Tango 01. Las especulaciones hablan de posibles embestidas legales por parte de los fondos poseedores de títulos de deuda argentina caída en default, que le pedirían hoy al juez neoyorquino Thomas Griessa que cargue contra la aeronave oficial y la embargue hasta que la Argentina pague los títulos. Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores, encabezado por Rafael Bielsa, y la embajada en Washington, a cargo de José Octavio Bordón, se aseguraba anoche que los abogados que defienden a la Argentina estaban alerta para abortar cualquier tipo de golpe de este tipo, con los argumentos de que el Tango 01 se encuentra amparado bajo el Tratado de Viena de 1963, por el cual cualquier bien mueble o inmueble que esté directamente afectado a tareas de Estado o diplomáticas no puede ser embargado.

Pese a que desde la embajada se intentó hasta último momento convencer a la administración Bush de la conveniencia de un encuentro bilateral, desde el gobierno norteamericano se rechazó de plano la posibilidad. «Ni siquiera hubo negociación»
, aseguraban ayer fuentes de la sede de Washington. Oficialmente, el Ejecutivo de EE.UU. declaró que como el viaje no fue declarado como «de Estado», no fue programado dentro de la agenda de encuentros del presidente norteamericano y que la agenda de Bush para esta semana ya está cerrada. Extraoficialmente, hay dos explicaciones que llegaron claramente hacia las oficinas diplomáticas de la Argentina en Washington y que no coinciden con la del viaje «de Estado». Se recordaba que el propio Bush le había aclarado a Kirchner en su último encuentro de enero en Monterrey, México, que desde marzo de este año su agenda entraba completamente bajo administración de su equipo de campaña con miras a las elecciones presidenciales del 2 de noviembre.

Esto implica que una visita de un jefe de Estado que no sea del G-7 (los países más desarrollados), o con la cual no se trate una cuestión de emergencia, deberá ser postergada hasta después de esa fecha. No hubo argumentos para considerar a este viaje de Kirchner como «de emergencia».

Pero hay un segundo análisis que llegó hasta la sede de Washington y que preocupó más a los negociadores del viaje de Kirchner.
Esta versión habla de la negativa de los hombres de Bush de recibir al argentino por los pocos apoyos que los norteamericanos habrían recibido en el primer año de la gestión de Kirchner, a pesar de que por decisión personal de Bush, Estados Unidos presionó dos veces al Fondo Monetario Internacional (FMI) para que el directorio del organismo aprobara los acuerdos de la Argentina.

Preocupación

Se mencionan los discursos ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (donde Kirchner habló de EE.UU. como el único dominador del mundo) y el de la cumbre de Monterrey, la abstención en la condena por los derechos humanos contra Cuba y la poca voluntad de intervenir en los casos de Venezuela y Bolivia. Este análisis preocupó a los argentinos, no sólo por la falta de una reunión con Bush, sino ante el peligro de no tener el crucial apoyo norteamericano en la próxima revisión del directorio del FMI en setiembre.

Kirchner tendrá entonces una agenda lejos de encuentros oficiales.
Figura en el cronograma una primera escala en Nueva York, donde tendrá dos compromisos centrales. El miércoles, primer día de tareas, hará un balance de su primer año de gestión y explicará sus proyectos sobre la deuda externa ante el Council of American, con empresarios y financistas varios como oyentes. Los anfitriones serán William Rhodes y David Rockefeller, que antes de las palabras de Kirchner tendrán un breve encuentro aparte destinado a analizar la marcha de las negociaciones con los acreedores.

Ese mismo día, el jefe de Estado se reunirá con el economista Paul Krugman, en la New School University. Este técnico fue en su momento un especialista sobre cómo la Argentina debía devaluar y salir de la convertibilidad sin mayores daños colaterales como los que finalmente ocurrieron.

Volará después a Washington, donde recibirá un reconocimiento del American Jewish Committee por su accionar en favor del esclarecimiento del ingreso de ex jerarcas nazis al país y por haber levantado los obstáculos para favorecer las investigaciones del atentado de 1994 contra la mutual judía en la Argentina AMIA. También figura un encuentro con el titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias. La última relación entre Kirchner y el uruguayo se remonta a fines del año pasado, cuando el Presidente se quejó públicamente del nombramiento de José Luis Machinea al frente de la CEPAL.

Con Kirchner viajarán hoy
el ministro de Relaciones Exteriores, Rafael Bielsa, y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, como los principales representantes de su gabinete. Estarán además presentes hoy a bordo cuando despegue el Tango 01 varios legisladores: el presidente del bloque del PJ en diputados, José María Díaz Bancalari, y del Senado, Miguel Pichetto. También los titulares de las comisiones de Relaciones Exteriores de las dos cámaras, Jorge Argüello (que estrenará asiento en el avión oficial) y Ramón Puerta. La presencia de los cuatro legisladores resulta polémica, ya que implica que esta semana habrá dificultades en el Congreso para tratar proyectos de importancia, ante la ausencia de dirigentes centrales.

Dejá tu comentario

Te puede interesar