16 de marzo 2001 - 00:00

Votan al fin trasladar más poder a los barrios porteños

La Legislatura porteña puso fecha para sancionar la ley que dividirá a la Capital en comunas. Será en la sesión del 26 de abril próximo, de acuerdo con el calendario que ayer propuso el bloque Encuentro, opositor a la Alianza, en la sesión ordinaria del cuerpo.

La votación de esa norma, que consistirá en la descentralización administrativa de la Ciudad, es una imposición de la Constitución porteña, que además fija como plazo este año para la elección de las autoridades comunales mediante el voto de los vecinos. Sin embargo, que los legisladores hayan marcado el almanaque no significaría que la ley esté lista en poco más de un mes, ya que las variantes con las que pueden confrontar las bancadas son diversas: lo límites de las zonas, la cantidad de comunas, el presupuesto, las funciones, la mecánica de la elección de las juntas de 7 miembros que comandarán las alcaidías y hasta el sueldo de esos nuevos funcionarios.

Intento

La semana próxima comenzarán a debatirse los diferentes proyectos en la Comisión de Descentralización para intentar tener un acuerdo para el día de la sesión. Las variantes son muchas y por cierto el
fue largamente discutido en la anterior Legislatura, la que se renovó en agosto pasado con reelección de un tercio de los diputados. Sin embargo, la complicación que puede surgir para frenar el proceso, que otorgará oficinas barriales que se ocupen de administrar una porción del presupuesto porteño cada una, es la discusión entre radicales y frepasistas.

Los socios de la Alianza están enfrentados por el tema, a tal punto que el martes se reunió la Convención Metropolitana de la UCR, la autoridad máxima partidaria del distrito, para encomendar a los legisladores radicales que aceleren la sanción de la ley, que creará nuevos cargos electivos.

El Frepaso no está dispuesto a llevar este año la gestión de Aníbal Ibarra a un monitoreo barrial, donde sus socios radicales cuentan con una estructura más sólida. Esa decisión quedó implícita en el discurso de Ibarra, cuando el 1 de marzo pasado inauguró las sesiones ordinarias de la Legislatura y no hizo mención al tema. La omisión irritó al radicalismo, que había escuchado una larga lista de anuncios y promesas, pero nada de la división territorial.

Para complicar más la discusión, Ibarra sugirió que las autoridades de comunas no cobren sueldos, una idea que vetaron propios y ajenos por ahora. El proyecto de la UCR propone dividir a la Capital en 16 zonas, agrupando de a dos las actuales parroquias electorales, en un mapa similar al que se distribuye actualmente de los Centros de Gestión y Participación, oficinas donde se realizan trámites del Registro Civil e impositivos.

Borrador

Curiosamente el Frepaso mantenía un proyecto similar, pero salió recientemente el titular del bloque, Ariel Schifrin, a proponer un reparto menor, con sólo 8 zonas. Ese borrador es el mismo que diseloto, donde los vecinos de los barrios elegidos serían los únicos que sumarían una tira a las boletas de las elecciones de octubre con los candidatos a presidente y vocales comunales.

Los frepasistas acuñan además otro temor: creen que se los criticará por
aumentar la partida de la administración con la creación de centenares de cargos nuevos, los electivos y las correspondientes estructuras que los mismos generen. El argumento contrario a ese gasto que le esgrime la oposición a la Alianza es, por un lado, que la Constitución lo impone, y, por otro, que se promete aumentar la eficiencia de la administración al derivar a las distintas zonas la atención de una lista de temas, como el bacheo, las inundaciones y la recolección de la basura.

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