Ya no se sabrá más nada de la valija de los u$s 800 mil

Política

El gobierno logra desde hoy paralizar la investigación sobre los u$s 800 mil que trajo el valijero Guido Antonini Wilson. Este no será extraditado por los EE.UU., que lo protegen por colaborar con el FBI. Ni el funcionario chavista Uzcátegui, ni su hijo (que viajó en el famoso avión que trajo la valija) acatan las citaciones de la Justicia que los esperó ya en tres ocasiones. El kirchnerista Claudio Uberti, negociador con Venezuela y fusible del escándalo, recusará hoy a la fiscal del caso, a la que cree demasiado tenaz. Seis jueces pasaron ya por esa causa y ahora, antes que el titular ocupe el juzgado, la fiscal María Luz Rivas Diez podría quedar fuera de la investigación. Todo vuelve a cero. Esperable en el país de la Justicia lenta y amiga.

La causa del valijero Guido Antonini Wilson entra esta semana en vía muerta.

Mientras la jueza Marta Novatti decide si pide o no la captura internacional de Daniel y Diego Uzcátegui, el venezolano ex presidente de PDVSA Argentina y su hijo pasajero del avión alquilado por ENARSA, el abogado de Claudio Uberti intentará fundamentar hoy ante la jueza el pedido para recusar de la causa a la fiscal María Luz Rivas Diez. De confirmarse los dos movimientos, la investigación en la Argentina por el ingreso fallido del maletín con u$s 800.000 quedaría casi definitivamente congelado. Diego Pirota, el abogado de Uberti, el ex jefe del Organismo de Control de Concesiones Viales que tenía la doble función de oficiar también como negociador comercial con Venezuela, argumentará ante Novatti por qué pidió recusar a Rivas Diez, que ya pidió la indagatoria de Uberti pero que deberá esperar a que declaren, si es que alguna vez lo hacen, los Uzcátegui.

A las 10:00 comenzará entonces la audiencia oral con el defensor, la jueza y Rivas Diez. A principios de marzo, Pirota había presentado un escrito recusando a la fiscal al entender que les impidió presuntamente ejercer el « derecho a defensa».

Argumentó en ese momento que Rivas Diez no lo autorizó a tener acceso al expediente en momentos en que había pedido la indagatoria de Uberti por el presunto delito de contrabando y lavado de dinero.

  • Citación pendiente

    Para el abogado de Uberti, la fiscal les impidió ver el expediente de la causa para luego pedir su indagatoria, y según consideran, eso viola el derecho a defensa. Una vez expuesta la posición de cada una de las partes, la jueza tendrá 48 horas para resolver sobre el apartamiento de Rivas Diez del expediente. Mientras tanto seguirá pendiente la citación de Uberti a declarar ya que una de las juezas subrogantes que actuó en la causa Marta Luisa Marmissolle no le hizo caso en su momento a Rivas Diez y dispuso que antes de escuchar al argentino deberían prestar declaración los Uzcátegui, que aún siguen en Venezuela y ya faltaron a tres citaciones.

    La última fue el miércoles pasado por lo que Novatti ahora le exigió a su abogado defensor que justifique la ausenciainmediatamente o librará un pedido de captura internacional.

    Esta vez fueron problemas de pasaporte, según el defensor de los venezolanos, los que los mantuvieron en Caracas. De todas formas, Rivas Diez y Mariano Borinsky, el otro fiscal que interviene en la causa, ya comenzaron a preparar el pedido internacional para que se los traiga por la fuerza, lo será tanto o más difícil que traer al país al propio Antonini Wilson, que tiene dos pedidos de extradición pero permanece en Miami colaborando con el FBI.

    Novatti libró la semana pasada un oficio a la defensa de los Uzcátegui para que fundamenten en detalle el porqué de su ausencia. Ese pedido es el que ahora debe contestar el abogado de ambos. La información que puedan proveer los Uzcátegui es vital para la causa, aunque no hay elemento para ilusionarse con un avance espectacular en la investigación. Daniel Uzcátegui Matheus fue quien como vicepresidente de PDVSA Venezuela y jefe de la filial Argentina, mantenía contactos con Uberti en Caracas en los múltiples viajes que ambos realizaron entre los dos países. Fue también quien le pidió a Exequiel Espinosa, presidente de ENARSA, que trasladara a Buenos Aires a funcionarios de PDVSA, 48 horas antes que Hugo Chávez iniciara una visita oficial a la Argentina. A ese avión se sumó su hijo de 19 años, Diego Uzcátegui Spetch y Antonini Wilson que pasó el maletín por el scanner de la Aduana, pero que en EE.UU. ya declaró -y tanto el fiscal Thomas Mulvihill como el FBI dan por cierto-no haber sido el dueño de esos u$s 800.000.
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