YPF: Gobierno tildó de "inaceptables" las críticas de la Unión Europea

Política

El canciller argentino, Héctor Timerman, calificó como "inaceptables" las críticas del comisario de Comercio de la Unión Europea (UE), Karel de Gucht, ante la nacionalización de la petrolera YPF, y afirmó que le causaron "sorpresa tanto por su enfoque como por el tono empleado".

"Me resultan inaceptables sus cuestionamientos a la política comercial de nuestro país", afirmó Timerman en una carta dirigida a De Gucht, en la que calificó las expresiones del funcionario europeo sobre la nacionalización de YPF como una "reacción desmesurada".

"La Argentina cumple con sus obligaciones internacionales y las medidas comerciales que adopta son transparentes, y consistentes con la normativa y los compromisos asumidos en la Organización Mundial del Comercio (OMC)", expresó la misiva.

Timerman respondió de ese modo las afirmaciones del representante comercial europeo, quien calificó la decisión del gobierno argentino de enviar al Congreso un proyecto para expropiar el 51 por ciento de las acciones de YPF como "un paso desafortunado".

El titular del Palacio San Martín criticó además "la desconsideración de la señora Catherine Ashton, Alta Representante de la Unión Europea para Relaciones Exteriores y Seguridad, quien no respondió tres llamados que le efectué" para analizar "la negativa del Reino Unido a cumplir con las resoluciones de las Naciones Unidas sobre la Cuestión de las Islas Malvinas".

Timerman desestimó los cuestionamientos sobre supuesto proteccionismo efectuados por De Gucht, y dijo que "nuestras importaciones desde la UE crecieron 19% entre 2010 y 2011 y 17,2% durante el primer trimestre de 2012 respecto del mismo período del año anterior".

"Por lo tanto, la Argentina continúa siendo un destino dinámico para las colocaciones europeas beneficiando a sus productores y trabajadores en tiempos difíciles".

A juicio del canciller "resulta sumamente difícil vislumbrar cuánto mayor es la contribución que se pretende de mi país a los flujos de comercio y al crecimiento mundial".

Por contrapartida, el jefe de la diplomacia argentina cuestionó aspectos de la política comercial europea, que afectan a otros mercados con barreras que impiden a los productos del resto del mundo ingresar al viejo continente.

"Vuestra Política Agrícola Común, aranceles escalonados, picos arancelarios, medidas sanitarias y fitosanitarias, los obstáculos técnicos al comercio y la creciente incorporación de normativas basadas en cuestiones medio ambientales, sin la validación de pruebas científicas, son algunos de los obstáculos existentes que afectan crecientemente a gran parte de nuestras exportaciones", destacó.

A modo de ejemplo señaló que "entre abril y diciembre de 2011 nuestras exportaciones de miel a la UE cayeron 25% debido a una decisión interna europea", afectando una producción que proviene "de las economías regionales" y de "pequeñas empresas, en su mayoría de tipo familiar".

"Podrá de esa manera usted advertir la magnitud del daño y sobre todo la falta de previsibilidad que este tipo de medidas genera en nuestros productores. Más aún, la reciente Orden Ministerial española relativa a cupos para el biodiesel, que fuera publicada en el Boletín Oficial del Estado, prohíbe el uso del biodiesel no producido en Europa para cumplir con las obligaciones de uso energético originado en fuentes renovables", añadió.

Esta medida representa una inaceptable discriminación que, de no ser corregida por la UE, afecta a la mitad de nuestras exportaciones a España o el 10% de nuestras exportaciones totales a la UE".

Timerman recalcó que el proyecto de ley relativo a YPF "obtuvo ya media sanción del Senado Nacional con una abrumadora mayoría de representantes del oficialismo y de la oposición -63 a favor y 3 en contra-".

Agregó que "los fundamentos del mencionado proyecto de ley surgen de la necesidad de revertir una política que podría caracterizarse como de explotación sin reposición del recurso llevada adelante por la principal empresa hidrocarburífera del país".

Seguidamente, Timerman recordó que "entre los resultados alcanzados por Repsol YPF entre los años 1999 y 2011 se destacan: reducción de 38,3% en la producción de petróleo y de 25,4% en la de gas; inversión total neta de amortizaciones y bienes dados de baja de tan sólo US$ 3.669 millones; contracción de 40,5% en las reservas de petróleo y de 47,1% en las de gas; y caída a mínimos históricos de los pozos exploratorios netos, con sólo 17 en 2011".

Sin embargo, pese a todos estos indicadores negativos, "la firma exhibió extraordinarios niveles de rentabilidad gracias a una estrategia de segmentación del mercado y aumento de precios. Es así que desde el año 2003 las ventas crecieron un 113% en dólares generando un incremento notorio de las ganancias y del flujo de dividendos remitidos al exterior".

"Entre los años 1999 y 2011 -recordó-, Repsol YPF distribuyó un total de US$ 15.728 millones en dividendos. Esta política impidió la necesaria capitalización de la empresa, lo que se sumó al creciente endeudamiento en que la misma incurrió desde el año 2007.

La consecuencia, dijo Timerman dirigiéndose a De Gucht, fue que "por primera vez en 17 años, el saldo comercial en materia de combustibles de la Argentina alcanzó en 2011 un déficit de US$ 3.029 millones, viéndose comprometida la soberanía energética del país".

Con todo, sostuvo Timerman que el proyecto de nacionalización de YPF "no busca vulnerar al Reino de España, sino que se trata de una decisión soberana de carácter estratégico tendiente a la recuperación de la capacidad de autoabastecimiento nacional en hidrocarburos. a fin de garantizar el desarrollo económico con equidad social en el país".

"No hay en la decisión discriminación alguna y se prevé una compensación en el marco de la normativa argentina y los compromisos internacionales contraídos, en este caso, el Acuerdo para la Promoción y la Protección Recíproca de Inversiones entre la República Argentina y el Reino de España firmado el 3 de octubre de 1991", explicó el canciller argentino.

Manifestó que "lejos de actuar en detrimento del clima de negocios y la inversión, esta medida busca generar un entorno económico más previsible, al favorecer la consolidación del crecimiento del país sin el temor de que futuras restricciones energéticas limiten la expansión de nuestra economía".

"Tenga la plena seguridad que la inversión europea de carácter productivo que contribuya al desarrollo nacional seguirá siendo bienvenida en la República Argentina", puntualizó.

"Muestra de ello -dijo Timerman en su carta- se encuentra, entre otros, en los créditos de AR$ 565 y AR$ 192,3 millones que se otorgaron a las empresas italianas FIAT y Pirelli, respectivamente, como parte del Programa de Créditos del Bicentenario de la República Argentina.

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