28 de agosto 2004 - 00:00

En un partido histórico, Argentina eliminó al Dream Team y hoy va por el oro

Ginóbili festeja el histórico triunfo argentino sobre Estados Unidos. Para hoy prometió el oro.
Ginóbili festeja el histórico triunfo argentino sobre Estados Unidos. Para hoy prometió el oro.
El básquetbol nacional puede soñar con la medalla de oro en los Juegos Olímpicos Atenas 2004, luego del valiosísimo éxito conseguido por 89-81 ante el combinado de los Estados Unidos, considerado en otros tiempos como un 'Dream team' (equipo de los sueños), en lo que constituyó el aspecto más gratificante del deporte argentino, tras desarrollarse la decimoquinta jornada de actividad de la cita griega.

De esta manera, los dirigidos por Rubén Magnano están a un paso de la gloria, tal como ocurrió hace casi dos años en Indianápolis 2002, cuando el conjunto albiceleste cayó en la final del Mundial ante Serbia y Montenegro por 84-77.

Hoy, a partir de las 16.30 hora de Buenos Aires (22.30 de Atenas), el quinteto argentino (sin el pivote cordobés Fabricio Oberto, lesionado en un dedo de la mano izquierda) dirimirá la medalla de oro ante su par de Italia, que en la segunda semifinal doblegó a Lituania, último campeón europeo, con un marcador de 100-91.

Argentina consiguió su segundo triunfo ante un equipo de la NBA norteamericana, ya que en Indianápolis también se había alzado con la victoria, en cruce de cuartos de final, por un tanteador similar al de la jornada. En aquella ocasión, los chicos de Magnano ganaron 87-80.

Fue una victoria memorable que le permite a este grupo de talentosos jugadores colgarse una medalla en el pecho, aunque hoy sabrán si es dorada o de plata.

El desempeño del equipo argentino fue perfecto, ya que jugó con mucha inteligencia, paciencia y cuando sacó una diferencia de diez puntos supo mantenerla y frenar la desesperada arremetida de los estadounidenses.

Emanuel Ginóbili, el jugador diferente, tuvo una actuación inolvidable, con sus 29 puntos (5 de 9 en dobles, 4 de 6 en triples, 7 de 8 en libres y además le sumó 3 rebotes, 3 asistencias, 3 recuperos y 4 pérdidas.

No sólo lució "Manu" sino que también fue impecable la conducciòn de Juan "Pepe" Sánchez y Alejandro Montecchia, como así también para destacar el sacrifició de Fabricio Oberto (no jugaría la final, ya que habría sufrido una fractura en su mano derecha, debido a una falta alevosa de Stephon Marbury), y de Walter Herrmann, quien en el último cuarto anotó 9 puntos, entre ellos un triple decisivo.

Argentina ya está en la final, dejó en el camino al "cuco" de Estados Unidos y ahora va por la dorada.

El encuentro en el comienzo mostró a los dos equipos con una marcación individual, y a una Argentina con un gran carácter y que con dos triples del "Chapu" Nocioni se alejó 10-6. Con el desequilibrió de Tim Duncan (8), Estados Unidos logró empatar en 13 tantos.

No obstante, Argentina no se desordenó, siguió jugando a gran nivel y con cambio de la defensa personal a zona combinada volvió a tomar el control de partido y se llevó el parcial 24-20. En el segundo segmento, el equipo argentino se potenció, pudo equilibrar los rebotes en los dos tableros y cuando corrió encontró el gol por su eficacia en los lanzamientos ante un rival que no jugaba en equipo y dependía sólo de la inspiración de algunas de sus individualidades, como Lamar Odom.

El equipo argentino tomó una ventaja de nueve (42-33) para cerrar por cinco (43-38).

En el tercer cuarto apareció en toda su dimensión Ginóbili, quien con penetraciones y sus tiros de tres (dos) "dañó" a la defensa del Dream Team y paulatinamente fue tomando ventajas que llegaron a una máxima de 16 (56-40) a los tres minutos.

Allí, el entrenador Larry Brown ordenó una marcación afixiante. Argentina se quedó 4 minutos sin gol y las ventajas se redujeron a seis puntos (56-50).

En ese momento dos triples oportunos, uno de Montecchia y otro de Wolkowyski, fueron el revulsivo que necesitaba Argentina para retomar el control del juego, el marcador y ganar el cuarto por un rotundo 70-57, con un "Manu" imparable con 15 puntos y un total de 28 en su casillero.

Quedaba diez minutos para que Argentina justificará el triunfo y sumara una medalla. Y esos diez minutos, Argentina jugó a gran nivel, el aporte de Herrmann fue fundamental, ya que anotó 9 puntos, tomó 4 rebotes y fue un problema para los defensores estadounidenses.

Restando 3m 10s, un triple del alero santafesino colocó una luz de 81-69. Estados Unidos bajo los brazos, mientras Argentina desplegaba todo su juego y potencial, ante el ole, ole... de los hinchas griegos que terminaron aplaudiendo a los "héroes" argentinos y abucheando a los estadounidenses.

• Síntesis:

Argentina (89): Sánchez 4, Ginóbili 29, Nocioni 13, Oberto 6 (lesionado), Wolkowyski 3 (formación inicial); Montecchia 12 (X), Scola 10, G.Fernández 1, Sconochini 0, Herrmann 11, Delfino 0. DT: Rubén Magnano,.

Estados Unidos (81); Marbury 18, Iverson 10, Jefferson 7, Odom 14, Duncan 12 (X) (formación inicial); Marion 9, Boozer 6, Wade 2, James 3. DT: Larry Brown

Progresión: Argentina 24-20, 43-38, 70-57 y 89-81.

Arbitros: Zoran Sutolivic (Serbia y Montenegro) y Vicente Bulto (España).

Estadio: Osaka, de Atenas.

Espectadores: 15.000.