8 de abril 2010 - 00:45

Extreman medidas para evitar nuevos embargos de Griesa

Fueron 70 millones ayer y hoy deberá repetir la estrategia. pérdidas en bonos llegaron al 2%

Amado Boudou
Amado Boudou
El embargo del juez Thomas Griesa complicó al Banco Central en su estrategia cambiaria y al Gobierno en su plan de pagar la deuda con reservas.

En el mercado cambiario se notaron los inconvenientes porque el Banco Central no compró dólares para evitar que se depositen en su cuenta en la sede de la Reserva Federal en Nueva York y corran el riesgo de ser embargados.

Lo que hizo fue colocarles órdenes de compras de euros transferencia a los bancos locales, que a su vez adquirían dólares en el mercado local para comprar la moneda única en el exterior. De esta manera, eran los bancos privados los que compensaban las operaciones en dólares en el exterior.

En peor momento no podía caer la medida de Griesa. Era como un piquete en la 9 de Julio un viernes a la tarde. La congestión se produjo porque por un lado había una multitud de dólares de los exportadores que querían vender y por el otro, el Banco Central, el gran comprador de esos dólares, estaba complicado para adquirirlos. La compra de euros le permitió salir del paso y hoy deberá repetir la modalidad.

El monto de negocios en el Forex-MAE, la principal plaza mayorista y donde operan los bancos, creció a límites desconocidos desde que las AFJP no están más en el mercado, es decir desde la última parte de 2008. Entre euros y dólares se operaron nada menos que u$s 639 millones a los que hay que sumarles u$s 148 millones del MEC, de los corredores de cambio. El mercado movió en un día u$s 787 millones, como en las mejores ruedas del pasado.

El Banco Central compró alrededor de 70 millones de euros que equivalen a alrededor de u$s 93 millones. Sus reservas subieron u$s 42 millones a u$s 47.459 millones a pesar de que hizo algunos pagos al exterior.

El dólar abrió comprador. La primera operación se hizo a las 10.30 a $ 3,8750 y se mantuvo en ese valor hasta las 11 porque aparecieron los exportadores. Si el Banco Central no colocaba las órdenes de compras en euros, que obligó a los bancos privados a comprar dólares, la divisa se hubiera derrumbado. Al ser sostenido por la autoridad monetaria, se mantuvo en ese valor y comenzó una suba gradual que lo llevó a $ 3,8770 al cierre.

En la plaza marginal, el «blue» tuvo una suba del 0,50% a $ 3,9050 porque había menos billetes. En las casas de cambio siguió en $ 3,89 para la venta.

También subió el dólar « contado con liquidación» que se utiliza para fugar o ingresar divisas. Este dólar cotizó a $ 3,8770 (+0,30%). Los contratos de dólar a futuro quedaron casi sin cambios.

A todo esto los bonos vivían otra historia. Los títulos en pesos tuvieron pérdidas de poco más del 2%, mientras los bonos en dólares que abrieron en baja consiguieron revertirla y algunos hasta terminaron en alza.

El monto de negocios sigue elevado. En el Mercado Abierto Electrónico (MAE) se operaron $ 918 millones.

Los bonos del canje de la deuda tuvieron distinta suerte.

El Discount en pesos perdió un 1,94%, mientras el cupón PBI en la misma moneda cayó un 0,34% después de estar un 2,50% abajo. El cupón PBI en dólares, en cambio, subió un 0,84%.

Los bonos posdefault en pesos que indexan por el CER tuvieron caídas generalizadas. La más grave fue la del Bogar con un 2,02%; el resto de los títulos tuvo retrocesos inferiores al 1%.

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