17 de noviembre 2013 - 01:02

Habrá una cercanía mayor con Argentina

La candidataconservadoraEvelyn Mattheilogró forzaruna segundavuelta el mesque viene,pero sus chancesson másque limitadas.
La candidata conservadora Evelyn Matthei logró forzar una segunda vuelta el mes que viene, pero sus chances son más que limitadas.
Si en menos de un mes de confirma, como se espera, la vuelta de Michelle Bachelet a La Moneda, se produciría un cambio importante en la relación con la Argentina y la región. Aunque el vínculo entre los gobiernos de Cristina Kirchner y Sebastián Piñera fue mejor de lo que muchos suponían y el chileno se esforzó en no hacer escalar conflictos como el del asilo nacional al exguerrillero Sergio Apablaza Guerra, el de la aerolínea LAN y alguna mención de su colega a sus conflictos de interés como empresariopresidente, es conocida la buena sintonía personal entre ambas mujeres. Esto puede ser fundamental en nuevos y eventuales momentos de colisión de intereses, como los que, en el primer mandato de Bachelet, se produjeron por la interrupción de las exportaciones de gas argentino.

Con respecto a la región, otra vez Chile "desentonará" menos en un mapa en el que predominan los gobiernos que van del centro a la izquierda. Sin embargo, esto no debe mover a confusión. Con el centroizquierda o el centroderecha en el poder, el vecino ha hecho de la apertura comercial multilateral una piedra angular de su modelo económico, por lo que su intervención en órganos como el Mercosur no pasará del estatus de "asociado". Unasur es otra cosa: allí sí podrá estrecharse aun más la coordinación política, diplomática y militar.

Todo está dado para que así ocurra. La socialista quedó ayer a las puertas de un triunfo en primera vuelta, pero eso no puede ser una frustración dados los más de 20 puntos de ventaja que obtuvo (un 46,75% contra un 25% de la centroderechista Evelyn Matthei) y lo favorita que es para el balotaje del 15 de diciembre: detrás de ellas quedaron Marco Enríquez-Ominami (10,9%) y Franco Parisi (10,1%), cuyos votos deberían migrar en su gran mayoría hacia la primera. Como para imaginar lo que viene basta consignar que este último calificó anoche a la vencedora de "toda una dama" y a la conservadora, de "mala persona"...

Poco después de votar, Bachelet se dirigió al hotel San Francisco, en la Alameda, a la espera de los primeros resultados. Mientras tanto, en las afueras del recinto los simpatizantes comenzaban a agru-parse con banderas de Nueva Mayoría y otras del Partido Comunista, ahora incorporado a la alianza triunfante. La euforia era compartida por los no militantes, que se sumaban al festejo con bocinazos. "¡Qué gran jornada, qué emocionante ha sido! ¡Qué ejemplo de democracia hemos vivido!", dijo visiblemente emocionada la ganadora de la contienda. "Aquí no hay dos lecturas, hemos ganado esta elección, han votado por esta mayoría, para que el país sea más justo para todos los chilenos. Sabíamos que el desafío de ganar en primera vuelta era complejo, estuvimos muy cerca de lograrlo. Ganamos esta noche y vamos a trabajar ampliamente en diciembre", afirmó Bachelet ante una multitud que le ovacionaba cada palabra. "Han votado por la educación gratuita, para la equidad para niños y niñas, los chilenos y chilenos han votado por la reforma tributaria que nos permita mejorar las políticas sociales, salud, educación, el sistema de pensiones", enumeró.

La nueva cita en las urnas tiene sabor amargo para el centroderecha, que deberá alcanzar un difícil 40% para no exponerse a una derrota sin parangón en los últimos 60 años.

Una vez superado "el trá-mite" de diciembre, el futuro Gobierno se encontrará con un tablero complejo, en el que deberá esforzarse en negociar y saltar los escollos internos, dado que de ahora en más convivirán bajo el mismo techo partidos tan diferentes e históricamente enfrentados como el Comunista y la Democracia Cristiana.

Además, deberá ser capaz de absorber la energía ciudadana a su favor e inculcar paciencia a sus seguidores: transformaciones de la envergadura que se promete -y se espera-llevarán tiempo. Los ánimos en la calle revelan ansiedad. Muchos de los votantes se adhirieron a la campaña "Marcá tu voto", en la que las personas escribieron en el boleta la consigna "AC" (Asamblea Constituyente) para terminar con los rezagos legales de la dictadura, algo de lo que dependen otros cambios urgentes como la reforma tributaria y el fin del sistema electoral binominal con el que se distribuye el poder en el Congreso. Para sacar adelante este ambicioso proyecto, Bachelet debería controlar con 4/7 del Congreso.

Ayer temprano, Matthei fue la primera en inaugurar el desfile de candidatos por centros electorales. "Ésta fue una campaña muy corta y difícil, pero quiero agradecer el esfuerzo que hizo tanta gente para apoyarnos y trabajar para nuestra candidatura", dijo, casi como un anticipo de lo que vendría. Una crisis inédita en la derecha será, a no dudarlo, parte del combo.

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