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Proponen aplicar impuestos a los programas de pasajeros frecuentes en aviones

Un informe del Imperial College de Londres propuso aplicar un "impuesto de millas aéreas" para los viajeros frecuentes, al tiempo que protege a los que no viajan tanto o recorren distancias más cortas. Las recomendaciones buscan cumplir la meta del Reino Unido de lograr emisiones de carbono "cero" para el 2050.

Un informe del Comité sobre Cambio Climático del Reino Unido (CCC) recomendó eliminar, restringir o gravar con impuestos los programas de recompensa en puntos, millas o kilómetros para para los pasajeros frecuentes de avión.

El documento fue encargado por los asesores ambientales del gobierno británico para disuadir a las personas de viajar en avión, una práctica, que según advierten expertos, aporta un alto grado de contaminación al aire y un fuerte crecimiento de la “huella” de carbono (CO2).

Las claves de la iniciativa contra los programas de pasajeros frecuentes de avión

  • Introducir impuestos a las millas aéreas de forma gradual o escalonada, según la cantidad de vuelos en un determinado período de tiempo.
  • Aplicar regulaciones a través de leyes o normas aéreas que prohíban la estimulación de los programas de pasajeros frecuentes para frenar la demanda de vuelos.
  • El impuesto a las millas no afectaría a todos los viajeros -como el impuesto al combustible fósiles- sino que solo recaería sobre los viajeros habituales.
  • Establecer un máximo de millas “exentas” de impuestos, y luego, a partir de cierta cantidad de millas voladas, se pasarían a tributar de manera progresiva.
  • Difundir mayor conciencia sobre el cambio climático e incentivar a los pasajeros a una mayor responsabilidad al volar.
  • Informar sobre las consecuencias que provoca el calentamiento global.

El CCC remarcó que solo encargó el estudio, pero que no es el autor de trabajo final, del que participaron los investigadores del Imperial College de Londres.

Si bien el reporte busca ayudar a los ingleses a lograr el difícil objetivo de emisiones netas de carbono “cero” para el 2050, las recomendaciones ya se estudian en otros países. Es que según el instituto científico, solo el 15% de toda la población del Reino Unido toma el 70% de todos los vuelos en ese país.

Los programas de viajero frecuente, proporcionados por casi todas las aerolíneas de todo el mundo, están diseñados para recompensar y alentar a los clientes a viajar con la misma aerolínea, dándoles la opción de mejorar su clase u obtener vuelos gratuitos, si acumulan una cierta cantidad de puntos o kilómetros.

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Para tener en cuenta. A la hora de elegir asiento, para la mayoría de los pasajeros la opción más común suele ser comodidad o ahorro.
Para tener en cuenta. A la hora de elegir asiento, para la mayoría de los pasajeros la opción más común suele ser comodidad o ahorro.

Algunos pasajeros toman vuelos adicionales para alcanzar o mantener los beneficios con ciertas aerolíneas. Sobre este comportamiento se avanzaría en una primera etapa de las restricciones.

En este marco, el informe solicitó un "gravamen de millas aéreas" para castigar a las personas que vuelan largas distancias, que se centraría en aquellos que acumulan más millas aéreas, en lugar de las personas que viajan distancias más cortas.

La segunda propuesta es un castigo aún mayor. "Introducir una regulación (ley) para prohibir los esquemas de recompensas de viajero frecuente que estimulan la demanda" de pasajes, señalaron.

El Comité también aclaró que "no está de acuerdo con todas las recomendaciones", sin especificar cuáles rechaza y con cuáles está de acuerdo.

Eliminar los programas de millas aéreas generará más de un conflicto

La propuesta de disuadir a los viajeros de permanecer leales a determinadas aerolíneas o desalentarlos de volar tanto como antes, provocaría pérdidas millonarias a las compañías. Las aerolíneas correrían el riesgo de perder ante sus competidores, ya que los pasajeros pierden el incentivo para mantenerse fieles a sus servicios.

También se verían afectados planes de aerolíneas asociados con bancos, que emitieron tarjetas de crédito especiales con la marca de la aerolínea. Es que las empresas aéreas reciben dinero de las entidades bancarias por cada milla que acumula el usuario de la tarjeta.

A diferencia de los impuestos fijos sobre los combustibles, la decisión de aplicar impuestos a los planes de viajeros frecuentes no afectaría a las personas que no vuelan regularmente. "La aviación ha disfrutado hasta ahora de un generoso tratamiento fiscal a pesar de que una gran proporción de los vuelos los toma un segmento pequeño y rico de la población", recalcó el informe publicado por el CCC, que este jueves divulgó el blog especializado Infoviajera.

"Dado que hay un presupuesto finito de emisiones de carbono permitidas si el calentamiento global se mantiene por debajo de 1,5 grados, la distribución altamente desigual de las emisiones debido a la volatilidad aumenta las preocupaciones de equidad", agregó.

De acuerdo a lo explicado, el impuesto aumentaría según la cantidad de millas aéreas voladas, en lugar de la cantidad de vuelos realizados. La explicación es que las emisiones de carbono de un vuelo de larga distancia podrían ser más altas que las de varios vuelos de corta distancia.

Por último, los investigadores remarcaron que un gravamen o limitación de los programas de millas "limitaría” la creciente demanda de vuelos, podría mejorar el acceso a los servicios aéreos de las personas de hogares de bajos ingresos y alentaría el cambio del uso de los aviones por el traslado en trenes de larga y corta distancia. Nada dice sobre el encarecimiento de los precios de los pasajes.

Otras recomendaciones de los expertos para llegar al carbono cero en 2050

  • Aumentar la financiación del gobierno para la adquisición de vehículos eléctricos para gobiernos nacionales y municipales.
  • Reabrir las líneas ferroviarias en desuso y reactivar servicios de autobuses para que las personas dependan menos de los autos a combustión.
  • Financiar la capacitación culinaria a base de vegetales o vegana para que las personas puedan comer menos carne y lácteos cuando están fuera de sus casas.
  • Impulsar leyes para desalentar el tamaño de las porciones más grandes de lo requerido en los restaurantes.

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