En 1943, Leo Kanner psiquiatra austriaco, quien es conocido por describir los trastornos del Espectro Autista describió el cuadro al que denominó Autismo Infantil Precoz.
Día Mundial del Autismo: ¿cuál es su relación el Trastorno por Evitación y Restricción Alimentaria?
El 80% de los pacientes con autismo presentan trastornos alimentarios. Por eso, es fundamental la participación activa de la familia y de aquellos que intervienen en la alimentación del niño en el tratamiento.
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Podemos afirmar, a través de la experiencia clínica, que existe una prevalencia de casos del Espectro Autista con TERIA (Trastorno por Evitación y Restricción Alimentaria).
¿Cómo es un niño autista?
El autista presenta en general un estado de aislamiento lo cual no significa que no sientan o que no comprendan. La descripción habitual es: está aislado, no mira a las personas, ni siquiera a sus padres, no responde cuando se le habla –es por esto que algunos son tomados por sordos-, no hablan, no juegan, no interactúan con otros niños, tienen movimientos estereotipados, no tienen empatía y sostienen una actitud de rechazo al otro, pueden presentarse algunos o todos estos síntomas.
Esto plantea un campo propicio para la presentación de TERIA (Trastorno por Evitación y Restricción Alimentaria). El niño rechaza una amplia variedad de alimentos por su textura, color, olor, sabor, básicamente la selección es sensorial y lo que está presente, al igual que en todo el modo de comportamiento, es el rechazo como síntoma y la sensibilidad extrasensorial en el autismo.
El 80% de los pacientes con autismo presentan trastornos alimentarios, los cuales suelen quedar velados en un principio por la problemática del lazo con el entorno, pero a posteriori se evidencian problemas de crecimiento y nutrición, por lo cual es muy importante estar alertas a realizar el tratamiento por dicho trastorno, tempranamente.
Quiero poner énfasis en el criterio del "caso por caso", cada individuo tiene sus particularidades y debe ser entendido en su singularidad. En muchos casos, la presentación de los alimentos, la vajilla utilizada, generan un impacto visual negativo debido a la sensibilidad extrasensorial que presentan. Estos son aspectos a trabajar en el espacio terapéutico interdisciplinario, psicológico - nutricional.
Es fundamental la participación activa de la familia y de aquellos que intervienen en la alimentación del niño en el tratamiento, ya que se deberá elaborar, en cada caso, la aceptación de cierta variedad que permita la correcta nutrición, al mismo tiempo en este proceso, en el acto lúdico de presentación del alimento, tratando de encontrar creativamente la aceptación, se activa el contacto con el entorno. Cabe aclarar que no es la insistencia y el forzamiento la metodología ya que esto podría desestabilizar al paciente.
Es muy importante dedicarle al niño la atención plena en el acto alimentario, desde su nacimiento, tanto conectando la mirada como el sostén y las manifestaciones afectivas, poniendo en juego todos los sentidos.
Llamo a la reflexión en cuanto al uso de aparatos tecnológicos a la hora de alimentar al niño, los cuales desvían la atención e interrumpen un acto psicofísico saludable e irremplazable.
Alentamos al diagnóstico y tratamiento temprano de los trastornos alimentarios en los pacientes del espectro autista, la buena nutrición y el lazo con el que alimenta es altamente positivo. Consideramos los Trastornos por Evitación y Restricción de Alimentos una morbilidad asociada a los casos de Autismo.
Psicóloga y Directora de CEDA (Centro Especializado en Desórdenes Alimentarios) (M.N.: 10.500) Instagram: @ceda_online


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