Durante años, las enfermedades cardiovasculares estuvieron asociadas a una imagen muy concreta: hombres mayores, sedentarios, con antecedentes familiares y malos hábitos sostenidos en el tiempo. Sin embargo, esa fotografía ya no representa toda la realidad. Cada vez con más frecuencia, la enfermedad cardiovascular aparece antes, en personas más jóvenes, muchas veces sin diagnósticos previos ni factores hereditarios.
Uno de cada 10 infartos en Argentina afecta a menores de 45: ¿cómo prevenirlo?
Cada vez con más frecuencia, la enfermedad cardiovascular aparece antes, en personas más jóvenes, muchas veces sin diagnósticos previos ni factores hereditarios.
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El corazón no solo late; también avisa.
Hoy el corazón ya no espera a los 60. Y esa es una tendencia que nos obliga a revisar nuestras ideas sobre la prevención. Según datos presentados en el Congreso Argentino de Cardiología 2021, 1 de cada 10 infartos que se producen en nuestro país ocurre en personas menores de 45 años. Es una realidad que se vincula especialmente con el tabaquismo y los antecedentes familiares, pero también con otros factores de riesgo que muchas veces pasan inadvertidos.
El estilo de vida actual tiene mucho que ver con este fenómeno. El estrés crónico, el ritmo acelerado, las horas frente a pantallas, la falta de descanso, la mala alimentación y el sedentarismo se volvieron parte del día a día para miles de jóvenes que, aún sin síntomas evidentes, ya presentan señales de alarma.
El corazón no solo late; también avisa. A veces se manifiesta con cansancio persistente, insomnio, palpitaciones o presión arterial elevada. Otras veces, ni siquiera eso. Por eso, uno de los mayores desafíos es empezar a pensar la prevención en edades más tempranas, no como una urgencia, sino como una inversión a largo plazo.
La buena noticia es que no se necesitan grandes cambios para empezar a cuidar el corazón. Hacerse un chequeo clínico anual, incorporar actividad física regular, mantener un plan alimentario saludable, priorizar un descanso adecuado y aprender a gestionar el estrés son pasos simples que pueden tener un impacto profundo.
Cuidar el corazón no es solo evitar un infarto, es tomar decisiones hoy que nos permitan llegar mejor al futuro. Y aunque la enfermedad cardiovascular parece una amenaza lejana para muchas personas jóvenes, la prevención empieza mucho antes de que algo duela.
Adoptar hábitos saludables es la mejor forma de reducir el riesgo de enfermedades cardiacas. La prevención es clave y lo mejor es que nunca es tarde para empezar.
Dra. especialista en Cardiología de Prevención Salud. Equipo médico de Prevención Salud de SANCOR SEGUROS.




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