Charlas de quinchos

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Los días feriado y los encuentros en playa, montaña y sierra dieron lugar a cantidades de quinchos del más variado tenor, incluyendo el enrarecimiento político que se está registrando en varios países de la región. Veamos.

En “estampida” fue la salida de argentinos de sus residencias hacia distintos lugares turísticos durante el último fin de semana XXL del año (hasta ahora). Mientras la pandemia afloja sensiblemente, y se abandona el barbijo y la distancia social, los principales centros del país se llenaron y se avanzó en los alquileres de temporada, muchos impulsados por la imposibilidad de salir del país de los habitués de ir al exterior, que no cuentan con las vacunas autorizadas (tal el caso de la Sputnik). Mientras, y con el telón del fondo del fútbol (con un triunfo de River y otro de la Selección nacional ante Uruguay), el Gobierno aprovechó para diluir el efecto sorpresa de la vacante generada en la Corte Suprema, también los nuevos nombramientos en el Gabinete, el viaje no esperado del jefe de Gabinete a EE.UU. (donde se reunirá con el ministro Guzmán), en tanto se avanza con el armado de la conmemoración del próximo 17 de octubre (¿en el megaestadio de La Plata?), y recomenzaba la campaña de anuncios políticos para las elecciones de dentro de 4 semanas, que hartan a los ciudadanos. Los días feriado y los encuentros en playa, montaña y sierra dieron lugar a cantidades de quinchos del más variado tenor, incluyendo el enrarecimiento político que se está registrando en varios países de la región. Veamos.

Vacunas. Aunque la salida el jueves pasado y la entrada ayer a las principales ciudades del país, que movió alrededor de 5 millones de turistas, fueron una odisea para los viajeros (al punto que fue necesario levantar las barreras de peaje en algunos casos, para evitar que las colas tuvieran varios kilómetros de largo), la realidad es que, al menos en la Ciudad de Buenos Aires, la situación fue aún más compleja debido a los múltiples cortes que se dieron por las sendas maratones que se disputaron después de más de un año y medio (el Maratón y la 21 K), y que cerraron buena parte de la circulación en CABA, junto a otras marchas de protesta que obligaron a turistas y sufridos habitantes de la ciudad a dar vueltas interminables para intentar llegar a destino. Obvio que esto no impidió cantidad de encuentros, infinidad de asados y comidas, en casas, quintas, paradores, playas, countries, y hasta terrazas de departamentos (al menos, hasta el sábado a la noche que el clima lo permitió), y a pesar de algunas medidas de fuerza de lanchas colectivas en el Tigre que comenzaron a las 0 hora del viernes y son por tiempo indeterminado, lo que impidió que muchos pudieran llegar a destino en distintas islas. La medida del SOMU, como las de otros gremios particularmente activos en las últimas semanas, echa por tierra los intentos oficiales de “distender” la situación anímica de la gente, con miras a las elecciones del 14 de noviembre, en las que esperan al menos, achicar la diferencia que logró sacar la oposición en las PASO de septiembre pasado, y que no parecen tener cambios sustantivos con los avances positivos de la pandemia. “Es que el déficit y atraso en la vacunación la gente se lo facturaba al gobierno, pero la situación inversa está lejos de representar votos a favor”, reconocía un alto funcionario que echaba así por tierra la teoría de “una vacuna, un voto”.

Ministerios. En medio del fútbol, maratón, y viajes turísticos, el Gobierno fue capaz de provocar al menos, dos sorpresas: la primera, el inesperado recambio de la ahora exsecretaria de Comercio, Paula Español, que parecía inamovible en su cargo, y a pesar de los sucesivos fracasos que venía teniendo en las distintas herramientas de control de precios que pretendió aplicar, igual que el sistema “apriete” a empresarios que había perfeccionado su momento, Guillermo Moreno. El caso es que la funcionaria (que ahora sería reciclada a algún espacio en el Ministerio del Interior, de Wado de Pedro), fue sustituida por otro conocido del algún ciclo previo: Roberto Feletti que, además de vicepresidente del Banco Nación, y legislador nacional y bonaerense, llegó a ser Secretario de Política Económica y Planificación en Economía, en la última presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. Aparentemente, además de la propia Español, el otro gran sorprendido es el Ministro Matías Kulfas a quién ya le resultaba difícil controlar a su subordinada y que ahora con Feletti, muchos temen que su situación será más difícil aún. Otro que puede ver complicada su gestión es el recientemente nombrado titular de Agricultura, Julián Domínguez, que ya venía teniendo encontronazos con la cartera de Kulfas por las incumbencias cruzadas que se generaron cuando se dividió (anárquicamente, para muchos) Agricultura, para dar lugar a Producción, debilitando a ambas áreas. Lo cierto es que Domínguez ya venía golpeado por su imposibilidad de cumplir con su compromiso de asunción, de liberar, aunque sea, parte de las exportaciones de carne vacuna prohibidas desde fines de mayo, promesa con la que incluso, lo habrían convencido desde la Casa Rosada para que acepte este nuevo cargo, y que ahora podría retroceder lo poco ganado con la gente del interior, si se aplican restricciones también para la exportación de maíz, algo que viene sonando desde hace varias semanas.

Brechas. En medio de todo esto, y mientras el propio presidente Alberto Fernández, desembarcaba ayer en San Miguel de Tucumán, en una visita relámpago que, por supuesto, responde en parte al hecho de que es uno de los ocho distritos donde en 4 semanas se elegirán además senadores nacionales, trascendía también que el Jefe de Gabinete, Juan Manzur, partirá el miércoles hacia los Estados Unidos donde, entre otras cosas, se reunirá con el vapuleado ministro Martín Guzmán, que se encuentra allá intentando avanzar en las negociaciones por un acuerdo con el FMI, lo que parece que hasta ahora no le dio demasiado resultado. Lo sorpresivo de la noticia, y la infrecuencia de que el jefe de Gabinete viaje solo al exterior, dio lugar a muchas especulaciones entre los hombres de negocios, algunos de los cuales se inclinaron a la versión de eventuales encuentros con inversores, aunque esta especie aumentó más aún las especulaciones. Por otro lado, el conocimiento que desde hace años une a Manzur, con el ahora presidente Joe Biden y su esposa, tampoco alcanza para justificar un viaje de este tipo, justo en medio de la conmoción electoralista en la que está la Argentina, y los rumores provocados por el desembarco de Feletti al que desde algún rincón del Gobierno le asignan la eventual sucesión del mismísimo Guzmán. El desconcierto se sumó al que ya se había generado a principios de la semana pasada, cuando se conoció la renuncia de la Jueza de la Suprema Corte, Elena Higthon de Nolasco que, en realidad, ya se había producido el 30 de septiembre, y que sacudió al Gobierno, mientras aún está trabada la designación de su sucesora, por la obvia pulsada preelectoral entre el oficialismo y la oposición. Igual, los más optimistas, creen que se pueden revertir los resultados de septiembre, mientras que los moderados hablan de, al menos, mantener la cantidad de bancas que ya tenían en la Cámara Baja y en Senado. Parte del optimismo proviene de un informe que circula por algunas de las oficinas de la Casa de Gobierno, al que no le habían querido dar identidad antes de las PASO, ya que indicaba que perdían. Ahora, sin embargo, el mismo estudio es más optimista e indica que el resultado se podría dar vuelta. Menciona, por ejemplo, que 16% de los electores votaron opciones que no llegan a las generales, incluyendo el voto en blanco. Además, hay 1.349.823 votos que se podrían dar vuelta y que pueden ir para cualquier lado, y se suman 4.306.767 que directamente no fueron a votar, la mayoría de los cuales serían del FdT. Igual, el “aire” logrado con los cambios y enroques de funcionario, está durando muy poco, y algunos sucesos inesperados (como la renuncia de la Juez Highton) no ayudan para el avance que necesita el Gobierno para achicar la brecha.

Regreso. Más allá de estos datos, en general lo que sobrevuela es un gran escepticismo, y los comentarios sobre un video de un grupo de “astrólogos”, que ya se hizo viral, y que habla directamente de una debacle oficial, de un nuevo y profundo cambio cultural (que esta vez incluye a los más jóvenes), y de un diciembre convulsionado, aunque las cosas comenzarían a calmarse con el nuevo año. También, en la mayoría de los encuentros se habló mucho sobre la (desdibujada) oposición, sobre el éxodo que estaría registrando Cambiemos de Capital a causa de la candidatura de María Eugenia Vidal a quién muchos de los propios no quieren votar, y sobre la causa de las “escuchas” a los familiares de los marinos del ARA San Juan, que tiene en el centro al ex presidente Mauricio Macri, quien fue citado por la Justicia para el próximo 20 (vuelve al país el 19). Para la gente de empresa, el malestar se completa con las restricciones que tienen para importar, que está derivando en una situación mucho más grave ya que “toda la carga containerizada que la agroindustria argentina exporta y que proviene de cadenas de producción y transformación presentes en todas las provincias y es hoy el mayor aportante de divisas al país, se encuentra atravesando una angustiante situación por la fuerte disminución del flujo marítimo hacia la Argentina”, denunció el Consejo Agroindustrial Argentino. Esto deriva en demoras y encarecimiento adicionales que, en el caso de los fletes ya es alarmante. “El flete que históricamente significaba entre el 5% y 10% del valor CyF, hoy puede llegar a impactar en un rango entre 20% a 50%, siendo más grave aún su efecto retroactivo”, destacan desde el CAA. Todo esto viene rodeado de una profunda decepción política que, por ejemplo en el caso del Congreso, respondería a las apenas 5 sesiones que tuvo Diputados en todo el año, o las escasas 20 que hubo en el Senado. También, los embates de algunos gremios, y la falta de regularización laboral en otros (universidades, bancos, etc.), que siguen imponiendo restricciones operativas a bastos sectores, “completan un panorama que, al menos este presidente no sabe, o no puede remontar”, se quejaba el CEO de una gran empresa local.

Vamos a terminar con un chiste de una categoría clásica.

Manuel y Fermín abordan un vuelo que va de Madrid a La Coruña.

A los quince minutos de haber despegado, el capitán anuncia:

-Damas y caballeros, uno de los motores ha fallado y el vuelo será una hora más largo. Pero no se preocupen, nos quedan tres motores.
Treinta minutos después, el capitán vuelve a anunciar:

-Damas y caballeros, ha fallado un motor más y el vuelo durará dos horas más. Pero no se preocupen, nos quedan dos motores.

Una hora más tarde, el capitán se dirige una vez más a los pasajeros:

-Damas y caballeros, ha fallado un motor más y el vuelo durará tres horas más. Pero no se preocupen, nos queda un motor.

Entonces, Manuel observa a Fermín y le dice:

-Joder, esperemos que no perdamos el último motor porque estaremos aquí arriba todo el día.

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