La empresa china Alibaba presentó nuevos chips IA en lo que afirmó que es el desarrollo "más potente" del país. El lanzamiento se produce a días del cónclave entre líderes chinos y de Estados Unidos, con un objetivo declarado de competirle a Nvidia, uno de los grandes ganadores del impulso de esta nueva tecnología.
El lanzamiento está inscripto en una fotografía más amplia que la tecnología: es, también, una apuesta de China por recortar distancia con EEUU en la carrera de la IA.
En la actualidad, Nvidia - bajo exigencia de seguridad del gobierno de Donald Trump - no comercializa sus chips más potentes con el gigante asiático. Más allá de esto, el anuncio se produce mientras líderes del sector estadounidense - Dario Amodei (Anthropic), Sam Altman (OpenAI) y Elon Musk (xAI) - advierten que el desarrollo general sin limitaciones de esta tecnología es un peligro, a la par que ponen los ojos sobre la evolución de China, a la que describen como una "amenaza" para EEUU.
El nuevo chip IA de Alibaba
En detalle, el Zhenwu V900 fue desarrollado por la división T-Head de la empresa y, según aseguraron, triplica el rendimiento de su antecesor. El chip podrá ser usado en clústeres de hasta 500.000 unidades para entrenar modelos de vanguardia.
La empresa de comercio electrónico se encuentra entre las compañías chinas que más invierten en inteligencia artificial. Así, se comprometió a destinar más de u$s53.000 millones durante tres años para ampliar sus capacidades en esta tecnología y en agosto recaudó unos u$s10.200 millones mediante una oferta pública de venta de acciones en Hong Kong.
Durante la presentación, el CEO de Alibaba, Eddie Wu, fijó además como objetivo alcanzar 20 gigavatios de capacidad de centros de datos para Alibaba Cloud a nivel mundial de aquí a 2032, ante la previsión de un “aumento exponencial de la demanda”. “El año pasado afirmamos que, cuanto más capaz sea la IA, más poderosa será la humanidad”, declaró Wu. “Hoy sigo firme en esa convicción”, sentenció de cara al futuro.
El objetivo de 20 gigavatios supone una expansión de gran escala para Alibaba, aunque es menor que algunos de los proyectos de infraestructura más ambiciosos a nivel global. SoftBank Group Corp., por ejemplo, prevé un centro de cálculo de 10 gigavatios solo en Ohio. SpaceX, como referencia del lado occidental, cuenta con aproximadamente 1,4 gigavatios de capacidad de cómputo para IA a mediados de este año y afirma que aspira a superar los 10 gigavatios en 2027.
En paralelo, Alibaba trabaja en un modelo con entre 5 y 10 billones de parámetros, una escala superior a la habitual entre los modelos de peso abierto actuales, destinado a tareas más largas y complejas.
Este ritmo de desarrollo contrasta con las advertencias realizadas recientemente por algunos de los principales laboratorios de IA de Estados Unidos. Entre ellas, la del CEO de Anthropic, Dario Amodei, quien instó a adoptar un ritmo de desarrollo más lento para gestionar mejor los riesgos asociados a la tecnología.
El anuncio antes del cónclave entre Donald Trump y Xi Jinping
Los avances de China en inteligencia artificial se producen mientras Beijing busca avanzar hacia una mayor autosuficiencia tecnológica. Las restricciones de exportación impulsadas por Estados Unidos le impidieron acceder a algunas de las tecnologías más avanzadas, incluidos chips de IA y máquinas para fabricar semiconductores.
Archivo. El encuentro entre Xi Jinping y Trump, con la IA en la mira.
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El anuncio de Alibaba llega además en la antesala de una cumbre entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, en la que ambos líderes abordarán distintos temas. Se prevé que la inteligencia artificial tenga un lugar relevante en las conversaciones.
A la cena de Estado en la Casa Blanca asistirán altos ejecutivos estadounidenses, entre ellos el CEO de Nvidia, Jensen Huang, y Satya Nadella, de Microsoft.
Esta semana también comenzaron conversaciones entre el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng. Ambas partes acordaron establecer un diálogo sobre inteligencia artificial con el objetivo de alcanzar un entendimiento común sobre sus objetivos y amenazas.
El acercamiento se da pese a las acusaciones de Washington contra Alibaba y otros desarrolladores chinos, como DeepSeek, por “acceder ilícitamente” a modelos estadounidenses de vanguardia para desarrollar sus propios productos. Pekín rechazó esas acusaciones por considerarlas infundadas y prometió tomar represalias si Washington decide avanzar contra empresas chinas de inteligencia artificial.