La Ciudad fue esta semana escenario de una charla exploratoria sobre movilidad autónoma, con la visita de Mois Navón, ex ingeniero jefe de Mobileye, la compañía israelí que popularizó a escala global los sistemas de asistencia y conducción autónoma. La visita cobra relevancia porque llega apenas semanas después de que el Gobierno porteño habilitara, por primera vez en el país, pruebas piloto de vehículos autónomos en la vía pública. En el evento, el también filósofo y teólogo evaluó el terreno porteño: aseguró que "Buenos Aires está bien preparada" y detalló que en la Ciudad "no debería haber problemas" para la incorporación de este tipo de vehículos.
En ese mercado, Mobileye es hoy uno de los actores más influyentes. La compañía, fundada en Israel y adquirida por Intel en 2017 por u$s15.300 millones, desarrolló el chip EyeQ, que procesa en tiempo real imágenes de cámaras y sensores para que el vehículo "interprete" su entorno y decida cómo manejar. Según datos difundidos por la propia compañía, sus tecnologías equipan hoy a más de 250 millones de vehículos en el mundo, con una participación cercana al 80% del mercado global de sistemas ADAS.
Con el recorrido de haber sido parte del equipo fundador de esa compañía y haber ocupado el cargo de ingeniero jefe, Navón llego a la Ciudad para participar de la conferencia en Núñez con el objetivo de discutir experiencias internacionales y las condiciones para integrar la movilidad autónoma al ecosistema vial porteño.
El estado de la movilidad autónoma en Argentina
En el evento contó también con la presencia del jefe de Gobierno, Jorge Macri, que habló del reciente avance legislativo: "Muchas de las transformaciones de las que hablábamos hace algunos años ya están pasando. Hoy en la Ciudad tenemos el primer marco normativo para vehículos autónomos que permite realizar pruebas piloto en el espacio público. La Ciudad tiene todo para liderar esta revolución".
Navón, junto a Jorge Macri.
CABA
En detalle, CABA autorizó —a través de la Resolución 170/SECT/26 de la Secretaría de Transporte, publicada el 18 de agosto en el Boletín Oficial— la "realización de pruebas piloto con vehículos autónomos de Nivel 4 SAE y drones terrestres autónomos". El objetivo es evaluar su funcionamiento y reunir experiencia sobre estas nuevas modalidades de movilidad. Así, CABA se transformó en el primer distrito del país en formalizar un régimen de experimentación de este tipo.
La normativa establece como requisito central que los vehículos autónomos cuenten con un conductor capaz de tomar el control ante una falla o desperfecto. Sin embargo, también contempla que puedan operar sin conductor si las pruebas resultan exitosas y se desarrollan pólizas de seguro específicas para vehículos autónomos.
En el caso de los drones terrestres autónomos, podrán prescindir de un conductor cuando la autoridad de aplicación considere segura la circulación, según factores como velocidad, programa de operación, certificaciones de seguridad, señalización y cobertura de seguros.
El bus del ITBA que circula dentro del Parque de la Innovación.
Lo cierto es que, dejando de lado la expectativa, el desarrollo es, por el momento, bastante limitado: los vehículos deberán circular únicamente en las zonas, días, horarios y condiciones climáticas autorizadas.
La visión de Mois Navón sobre Argentina
Más allá de la tecnología, los vehículos autónomos deben inscribirse en un ecosistema local de vialidad, con sus reglas, sus actores (peatones, ciclistas, colectivos) y sus costumbres. Latinoamérica como región todavía se encuentra en una etapa incipiente en la materia. Y el "caos" latinoamericano —junto con una menor inversión en infraestructura vial— asoma como uno de los motivos detrás de la ausencia de vehículos autónomos en estos países.
Tras brindar una conferencia central, Navón encabezó un espacio de preguntas y respuestas del que participó Ámbito, donde, a poco más de 24 horas de haber llegado al país, detalló su primer análisis del ecosistema local: "En Buenos Aires tienen buenas demarcaciones de carriles en las calles, así que realmente no debería haber un problema. Me hicieron la misma pregunta en Colombia, donde las calles realmente son mucho más desordenadas".
"Ese es justamente el objetivo de los vehículos autónomos de Nivel 5, que todavía están en desarrollo: que puedan ir a cualquier lugar y manejar en cualquier situación", detalló. Y para eso no solo se requiere el desarrollo técnico del vehículo, sino también el mantenimiento de cruces viales, semáforos y la preparación del entorno para el desembarco de un nuevo actor vial.
"El tema de la regulación también es importante. Básicamente, los gobiernos tienen que asegurarse de que la infraestructura y las rutas estén preparadas para los vehículos autónomos", agregó Navón. Además, el exingeniero jefe de Mobileye sumó una condición ineludible para que el país sea terreno fértil para estos vehículos: "Tienen que crear todo el marco de seguros y de responsabilidad. Si ocurre un accidente, ¿cómo se determina la responsabilidad? Ese también es un aspecto que debe resolverse".
En nuestra región, rezagada y sin pruebas comerciales vigentes, Argentina vuelve a aparecer como pionera. En 2022 se presentó el primer vehículo autónomo de tamaño completo de Latinoamérica —un Ford Fusion Hybrid 2017—, liderado por el Laboratorio de Inteligencia Artificial y Robótica (LINAR) de la Universidad de San Andrés y apoyado por la empresa DataSpeed. Además, en el Parque de la Innovación circula, dentro del predio y en un recorrido de 1.100 metros, el bus eléctrico autónomo de Navya traído por el ITBA: el primer vehículo de este tipo en operar de manera cotidiana en la región.
El Ford Fusion Hybrid 2017, el primer auto autónomo desarrollado en Latinoamérica.
Universidad de San Andrés
En el caso de la potencia argentina, Navón aseguró: "Las startups se apoyan, sobre todo, en el talento humano, en la creatividad y en tener una idea. La otra parte es contar con financiamiento. Esos son los dos elementos principales".
"Talento, ideas creativas y financiamiento. No sé qué le falta o qué no le falta a la Argentina, pero esas son las cosas que hay que salir a buscar", resumió al respecto.
Sobre la participación estatal en este tipo de desarrollos, el ingeniero ejemplificó: "En Israel existe una Autoridad de Innovación que ayuda a las startups financiándolas. Y, como Israel ya demostró su capacidad, también recibe mucho capital de inversión del exterior".
"Una posibilidad (de desarrollo) es generar alianzas con empresas israelíes, estadounidenses o de otros países que ya tengan una marca consolidada. Eso puede servir como un trampolín para acceder a todos esos recursos", concluyó.