Economía

TMH redobla apuesta: fabricará y exportará trenes a la región

El directorio autorizó invertir u$s300 M en el exterior, de los cuales u$s200 M tienen como destino la Argentina. Están interesados en la expansión del subte.

Enviado especial a Rusia - La crisis cambiaria del 2018 terminó de derrumbar las expectativas oficiales sobre la esperada lluvia de inversiones extranjeras. Sin embargo, algunos parecen desafiar la lógica de los mercados como el caso del mega grupo industrial ruso, Transmashholding (TMH) que desembarcó apostando al potencial mercado argentino. TMH dio ya el primer paso al cerrar un acuerdo para reactivar los talleres ferroviarios Mechita en la ciudad bonaerense de Bragado y construir una fábrica para producir material rodante. Invertirá u$s70 millones y empleará a más de 1.000 personas (hoy ya trabajan más de 100). Pero además del interés que despiertan los proyectos ferroviarios, principalmente el vinculado al yacimiento de Vaca Muerta, y otros como la expansión de la red de subterráneos, TMH, que es uno de los líderes mundiales en ingeniería ferroviaria, planea hacer eje en Argentina y de ahí desarrollar los negocios en la región. “No nos interesa invertir en Brasil, pero si participar en proyectos”, explican desde la cúpula de TMH.

Tanto el CEO de TMH, Kirill Lipa, como el presidente de TMH International, Hans Schabert, explicaron que Argentina y Sudáfrica eran prioridades para el holding a partir del 2017 cuando decidieron hacer negocios fuera de la ex-URSS. Claro que el menú de prioridades guarda cierta relación con la agenda del gobierno ruso que tiene foco en Cuba, Egipto, Sudáfrica, Argentina, Kazajistán, Hungría y otros países de Euroasia y Europa del Este. Por lo que las empresas rusas que quieran hacer negocios e inversiones con estos países cuentan con el apoyo directo del presidente Putin.

En su rol de manager, Lipa, reconoce que “el principal obstáculo para encarar cualquier negocio en Argentina es la inflación, que pone en duda los plazos de recuperación de la inversión”. Al respecto al ser consultado por este diario sobre el tiempo de recupero evitó dar números y destacó que su modelo de negocios es establecer un enlace perdurable con el cliente, a diferencia, por ejemplo, de los chinos que solo les interesa vender material rodante y luego se van dejando los equipos sin mantenimiento ni repuestos. “Somos del top 5 de los fabricantes mundiales. Tenemos más de 100.000 empleados y más de 20 plantas industriales y una facturación de u$s7.000 millones anuales. Nosotros venimos para quedarnos”, afirmó. Lipa tiene claro que la tendencia mundial es la urbanización, las ciudades están creciendo y el auto conspira con este desarrollo, por eso la tendencia es más ferrocarril, más subte y más tranvías. Es lo más eficiente y ecológico. Pero en el transporte de carga la tendencia es menos clara.

Sobre la rentabilidad de la inversión en Argentina, Schabert le confió a este diario que estos proyectos tienen un recupero esperado de entre 2 y tres años, pero TMH no esperaba recuperar nada antes del quinto año. “Invertimos en el largo plazo”, dijo y agregó que por ejemplo destinan u$s5 millones en inversión social como ser un jardín de infantes y otros gastos que no tienen retorno financiero, si social.

Entonces,

P.: ¿Cuál es la tasa que usan para calcular el retorno de la inversión?

H.S.:“Aproximadamente el 10%”.

P.: ¿Es mayor a la que usan para invertir por ejemplo en Sudáfrica?

H.S.: “Sí”.

(NdeR: a esto se refieren los empresarios cuando hablan de riesgo argentino).

Para tener una dimensión del grupo TMH basta con señalar que es la principal compañía europea de mantenimiento de locomotoras (15.000 unidades) y de 2.000 coches de subterráneo. Gestiona trenes, tranvías y subtes desde la señalización, la operación y mantenimiento del material rodante, en las redes de San Petersburgo y Moscú.

Además del negocio ferroviario, pasajeros y carga, también les interesa participar, con reglas claras y transparentes, de la licitación de la línea C de subtes y otros, como así también en el Belgrano Cargas, y demás proyectos vinculados con el Roca y el San Martín. “No tenemos miedo a competir. Además sabemos que cumpliremos con el componente de fabricación local que se exige en las licitaciones” sentenció Schabert.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario