ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

12 de mayo 2026 - 18:00

Por qué no tenés que tirar las cenizas del asado y para qué te pueden servir

Este residuo habitual de la parrilla puede aportar nutrientes y ayudar en el desarrollo de las macetas, huertas y espacios verdes.

ver más

No lo tires a la basura. Este elemento potencia tu jardín.

Magnific

Después de un buen asado, la gran mayoría vacía la parrilla y descarta todo lo que quedó. Pero lo que muchos no saben, es que entre esos restos aparece un material que puede tener una segunda vida en el hogar y es perfecto para los amantes de la jardinería.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Las cenizas provenientes de la leña natural o el carbón vegetal sin agregados contienen minerales que benefician ciertos tipos de suelo. Con una aplicación moderada, este recurso doméstico puede ayudar tanto en el cuidado de las plantas como en el mantenimiento del compost y el control de algunas plagas frecuentes.

Jardinería Jardín Jardinero Jardinera

Este residuo puede reutilizarse y aporta múltiples beneficios.

Múltiples ventajas: para qué sirven las cenizas del asado

Uno de los usos más conocidos está en la jardinería. Las cenizas aportan potasio, calcio y magnesio, tres minerales relacionados con el desarrollo de flores, frutos y raíces, mientras que colaboran con la regulación del pH en terrenos demasiado ácidos. Cuando se incorporan en cantidades más chicas, mejoran las condiciones de algunas huertas y canteros, por ejemplo, pueden beneficiar cultivos que necesitan un refuerzo mineral durante ciertas etapas del crecimiento.

Además, tiene relación con el compost casero. Tan solo con una pequeña porción mezclada con restos orgánicos se consiguen minerales que equilibran la mezcla. Para obtener buenos resultados, lo mejor es combinar las cenizas con residuos húmedos como cáscaras de frutas, verduras o pasto recién cortado.

Pero ojo, el exceso genera el efecto contrario, porque si la cantidad supera lo recomendable, la actividad de los microorganismos disminuye y la descomposición pierde velocidad. Por ese motivo, es fundamental incorporar porciones reducidas y alternarlas con otros materiales orgánicos.

Las cenizas también funcionan como barrera física frente a algunas plagas. Las babosas y caracoles suelen evitar superficies secas y ásperas, por lo que muchas personas forman un anillo alrededor de las plantas para proteger hojas y brotes tiernos. Después de lluvias intensas o riegos abundantes, esa capa pierde efectividad y necesita renovación. Si bien no elimina por completo el problema, aporta una ayuda adicional sin productos químicos.

Mujer cuidar planta maceta jardín

Si se tienen los recaudos necesarios, este residuo puede beneficiar el jardín.

Cómo utilizarlas correctamente

La forma de aplicación es tan importante como el tipo de ceniza elegida. Los especialistas recomiendan esparcir una capa fina sobre la tierra y mezclarla suavemente con el sustrato, ya que una acumulación excesiva puede endurecer la superficie y afectar la absorción de agua.

También se puede preparar una mezcla líquida, para eso es necesario diluir una cucharada sopera de ceniza en un litro de agua y aplicarla en riegos ocasionales para aportar nutrientes. En macetas o huertas pequeñas, el mejor consejo es probar primero en sectores reducidos, ya que, si las hojas pierden color, aparecen manchas o el crecimiento se detiene, hay que suspender el aporte y revisar el estado del suelo.

El compost también requiere ciertos cuidados. Antes de sumar cenizas, lo ideal es tamizarlas para retirar restos grandes de carbón o impurezas. Esa tarea mejora la distribución de minerales y evita acumulaciones desparejas dentro de la mezcla. Además, guardar el material en un recipiente cerrado ayuda a conservarlo seco hasta el momento de usarlo.

Jardinería hablar planta

Este recurso sirve para el cuidado de las plantas, el mantenimiento del compost y el control de plagas.

Atención: las precauciones a tener en cuenta

No todas las cenizas sirven para plantas o jardines. Las únicas aptas son aquellas provenientes de madera natural o carbón vegetal sin tratamientos químicos. Los restos de papeles impresos, plásticos o maderas barnizadas contienen sustancias que pueden contaminar el suelo.

Hay que tener en cuenta que tampoco todas las especies toleran este recurso. Las plantas que necesitan terrenos ácidos, como azaleas, camelias, arándanos o frutillas, pueden sufrir alteraciones si el pH aumenta demasiado. En esos casos, las cenizas afectan el color de las hojas y debilitan el crecimiento.

Antes de manipular estas cenizas, deben estar completamente frías. Un descuido mínimo puede provocar incendios en bolsas de residuos o recipientes cerrados. También hay que tener en cuenta que, aunque aportan minerales, no reemplazan fertilizantes completos ni soluciones específicas para cada cultivo, por lo que hay que usarlo de manera moderada.

Últimas noticias

Te puede interesar

Otras noticias