domingo 25.2.2018
Política
La deuda cayó más de 100% en 12 años
miércoles 9 de Diciembre de 2015

Desendeudamiento, una de las prioridades del gobierno K

"Los muertos no pagan las deudas", dijo Néstor Kirchner al anunciar en 2003 sus planes para reducir el nivel de presión de la deuda sobre las finanzas argentinas. "Déjennos crecer, déjennos producir para poder pagar y honrar nuestras deudas", les pidió a los acreedores deseosos de cobrar. Con esa lógica y una pesada herencia a cuestas, el kirchnerismo atravesó 12 años de gobierno, encarando el desendeudamiento como leitmotiv para mejorar los índices de indigencia, pobreza, empleo, salubridad, jubilación, escolaridad. Hoy, al final de este trayecto, en el kirchnerismo no dudan que la sustancial reducción de la deuda que demuestran las cifras oficiales fueron un pilar de la gestión K y permitieron la aplicación del modelo de crecimiento con inclusión social.

Para los economistas ortodoxos el indicador usado internacionalmente para conocer el endeudamiento o desendeudamiento de un país es la relación Deuda/PBI y, generalmente, siempre se toma la deuda bruta que incluye la deuda intrasector público. En cambio, los heterodoxos no solo apelan al stock de Deuda/PBI. También miden la deuda externa en poder de privados/PBI, que hoy es realmente escasa y permite a empresas conseguir financiamiento a tasas de un dígito.

Según el Banco Mundial, el PBI de 2014 llegó a $ 540.200 millones y prevé crecimiento económico de 1,1% en 2015; 1,8% en 2016 y 3,0% en 2017. Pero los datos oficiales señalan que el PBI del segundo trimestre de 2015 alcanzó los u$s 607.848 millones, con un promedio para el primer semestre de u$s 576.270 millones. Si se analiza el PBI per cápita con los datos oficiales, el promedio del primer semestre de este año es de u$s 13.414, muy por encima de los u$s 4.134,5 de 2003.

Axel Kicillof declaró que la deuda se ubica alrededor del 42,8% del PBI, equivalente a u$s 221.748 millones, según los últimos datos del Ministerio de Economía, correspondientes al 31 de diciembre del 2014. Esta medición incluye a las deudas con el sector público, como el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES; con el sector privado, y con organismos multilaterales y bilaterales, como el Banco Mundial y el Club de París. Deja de lado la sentencia a favor de los holdouts en los tribunales de Nueva York.

La deuda externa al cierre del segundo trimestre de 2015 no supera el 12,5% del PBI. En 2002 era de 95,3%.

Otras mediciones coinciden con los datos de Economía. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) indicó que la Argentina ocupa el sexto lugar de un ranking de 19 países de América Latina y el Caribe. El listado de deuda pública lo lidera Brasil, con 62% de su PBI y le siguen El Salvador, Uruguay, Colombia y Costa Rica, con pasivos entre 46-42% del PBI. Para la Cepal, la Argentina tiene una deuda pública del 40% del PBI.

Un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) publicado en abril de 2015 asegura que la relación deuda/PBI bajó al 45% al cierre de 2014.

Según McKinsey Global Institute (MGI), el total de deuda cayó 11 puntos porcentuales respecto desde 2007, en gran medida debido al desendeudamiento. El país figura como la nación con menor nivel de deuda en relación a su producto (33%) en el trabajo que examinó la evolución de la deuda en 47 economías -22 avanzadas y 25 en desarrollo-desde 2007 a 2014.

El Grupo de Estudios de Economía Nacional y Popular (Geenap) detalla que el aumento de la deuda sobre el Producto a nivel global durante el período 2007-2014 alcanzó al 232%, mientras que en la Argentina se redujo 11% en ese lapso, medida en dólares. "El kirchnerismo pudo reducir la deuda a pesar de haber sido víctima de once corridas bancarias", sostiene el Geenap.

Las consultoras privadas Econométrica y Finsoport estiman la deuda pública total en u$s 223.00 millones y u$s 232.000 millones, respectivamente.

Para los dirigentes de la oposición la deuda pública en números absolutos pasó de u$s 178.820 millones en 2003 a u$s 250.000 millones en 2014, con la estimación del pago pendiente a los buitres en u$s 15.000.

Pero más allá de la deuda sobre el PBI, en el Gobierno celebran la reducción del "peso" de los pagos en moneda extranjera. Según números oficiales, los intereses y servicios de deuda con el sector privado y con organismos internacionales descendió del 11,9% del PBI en 2033 a 1,9% del próximo año. En tanto, que la deuda pública con privados en moneda extranjera cayó 549% en la "década ganada", de 683% en 2003 a 134% en 2015.

Todas las mejoras de deuda se dieron por el cumplimiento en tiempo y forma de los pagos pendientes. Desde la asunción de Kirchner hasta el cierre de Cristina se pagaron u$s 145.000 millones a privados y organismos multilaterales. A partir de 2016 y por los próximos tres períodos presidenciales (hasta 2028) la Argentina tiene previsto desembolsar u$s 80.000 millones.

El proceso de desendeudamiento comenzó en 2005 con el primer canje, una operación por u$s 62.318 millones, con 76,07% de aceptación. Al año siguiente se cancelaron u$s 9.600 millones al FMI. En 2010 se amplió el canje con la reapertura de oferta y el nivel de aceptación subió a 92,4%. Esa operación implicó u$s 12.372 millones.

En el segundo mandato de Cristina vino la seguidilla de cumplimientos que convirtieron al país en un "pagador serial", según calificó la mandataria saliente. En 2011 se pagaron u$s 1.500 millones por los Bonar V; en 2012 fueron u$s 2.200 millones del Boden 12; en 2013 se cancelaron u$s 2.000 del Bonar 13 y otros u$s 2.070 millones del Bonar VII. Poco antes de dejar la presidencia, la jefa de Estado pagó u$s 5.600 millones del Boden 15.

La política encarada para reducir el impacto de la deuda en la situación económica nacional quedó impregnada en el último discurso de Cristina en la ONU, en septiembre pasado, quien retomó el concepto de su marido fallecido para destacar el desendeudamiento. "La Argentina pudo reconstruir su economía, su sociedad cuando la política volvió a tomar el comando de la economía, a partir del 25 de mayo del año 2003... con la presidencia del doctor Néstor Carlos Kirchner, quien en esta misma Asamblea, en su primer discurso, dijo que los muertos no pagan las deudas y que era necesario que los acreedores permitieran que Argentina creciera para poder pagar. No fue una premonición, no fue que adivinó el futuro, simplemente fue que aplicó la lógica económica de que es imposible pagar una deuda si no tiene crecimiento la economía del país deudor".

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