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"La Patria no se vende"
Papa Francisco
Y agregó: "Los argentinos usamos una expresión, atrevida y pintoresca a la vez, cuando nos referimos a personas inescrupulosas: 'éste es capaz hasta de vender a la madre'; pero sabemos y sentimos hondamente en el corazón que a la Madre no se la vende, no se la puede vender...y tampoco a la Madre Patria".
En otro tramo del texto, Francisco dijo que "celebramos doscientos años de camino de una Patria que, en sus deseos y ansias de hermandad, se proyecta más allá de los límites del país: hacia la Patria Grande, la que soñaron San Martín y Bolívar" y que esa realidad "nos une en una familia de horizontes amplios y lealtad de hermanos".
"Por esa Patria Grande también rezamos hoy en nuestra celebración: que el Señor la cuide, la haga fuerte, más hermana y la defienda de todo tipo de colonizaciones", remarcó, y dirigió una palabra especial a los ancianos y los jóvenes argentinos, a quienes pidió "ayuda para continuar andando nuestro destino".
A los ancianos, a quien llamó los "memoriosos" de la historia, les pidió que "sobreponiéndose a esta cultura del descarte que mundialmente se nos impone, se animen a soñar" y a los jóvenes los exhortó a "que no jubilen su existencia en el quietismo burocrático en el que los arrinconan tantas propuestas carentes de ilusión y heroísmo".
"Estoy convencido de que nuestra Patria necesita hacer viva la profecía de Joel (cf. Jl 4, 1). Sólo si nuestros abuelos se animan a soñar y nuestros jóvenes a profetizar cosas grandes, la Patria podrá ser libre", expresó Francisco aludiendo a una cita bíblica que habla del juicio de Dios sobre las naciones extranjeras que actuaron contra Israel, "dispersando al pueblo" y "repartiendo la tierra".
"Pido a Dios, nuestro Padre y Señor, que bendiga nuestra Patria, nos bendiga a todos nosotros; y a la Virgen de Lujan que, como madre, nos cuide en nuestro camino. Y, por favor, no te olvides de rezar por mí", concluyó con sus tradicionales palabras el mensaje dirigido a Arancedo.
En el Episcopado, la carta fue recibida con benéplacito y será llevada mañana por la comisión ejecutiva a Tucumán para ser leída en la celebración de acción de gracias que se desarrollará en la catedral Nuestra Señora de la Encarnación, de la capital tucumana, presidida por el arzobispo de Tucumán, monseñor Alfredo Zecca, con la participación del presidente Macri.
En respuesta a una invitación del gobierno nacional, el presidente del Episcopado, el vicepresidente segundo y arzobispo de Salta, monseñor Mario Cargnello; y el secretario general y obispo de Chascomús, monseñor Carlos Malfa participarán de los actos centrales en Tucumán.
También estarán presentes otros obispos de la región y el nuncio apostólico, monseñor Paul Emil Tscherrig, en su condición de representante de la Santa Sede en el país. En tanto, en la ciudad de Buenos Aires, a las 0 hora del 9 se julio repicarán las campanas de la catedral metropolitana y a las 11 de la mañana el arzobispo porteño y cardenal primado de la Argentina, Mario Poli, también presidirá un Tedeum.

